Falleció el anestesista Juan Maeso, quien fue sentenciado a 1.933 años de prisión por infectar con hepatitis C a 275 pacientes en Valencia.
Maeso obtuvo la libertad condicional en marzo de 2023 tras cumplir más de quince años tras las rejas debido a su grave estado de salud.
El caso se conoció en 1998, cuando se detectó un brote poco común de hepatitis C en cuatro hospitales de Valencia, determinándose que Maeso era el origen del contagio.
La Audiencia de Valencia dictó sentencia en 2007 tras un juicio masivo, y la Generalitat tuvo que abonar más de 20 millones de euros en compensaciones a las víctimas.
El anestesista Juan Maeso, condenado a 1.933 años de prisión por el contagio masivo de hepatitis C que afectó a 275 pacientes en Valencia, falleció este lunes en un hospital, según confirmó a EFE su abogado, Miguel Ferrer.
En marzo de 2023, Maeso salió en libertad condicional luego de pasar más de quince años en prisión, debido al deterioro progresivo de su salud que terminó en su fallecimiento.
El caso se descubrió en 1998, cuando se identificó un aumento atípico de infecciones de hepatitis C en cuatro hospitales valencianos, uno público y tres privados, estableciéndose que la fuente del brote era el anestesista, portador del virus.
En septiembre de 2005 comenzó un macrojuicio por este contagio masivo. Debido a la envergadura del proceso, con un expediente de 22.000 páginas, se habilitó una sala especial en la Ciudad de la Justicia de València que albergó a 153 abogados y 114 procuradores, y en la que declararon más de 600 testigos, incluyendo afectados, profesionales médicos, directivos hospitalarios y representantes del Gobierno valenciano.
Durante el juicio se demostró que el médico se administraba parte de las sustancias anestésicas destinadas a los pacientes usando la misma aguja.
Además, peritos en genética presentaron un informe basado en un análisis filogenético, que evidenció que los virus de hepatitis C de 275 pacientes infectados tenían un origen común, coincidiendo con el virus portado por el anestesista, considerado la «fuente única».
Luego de diecisiete meses de juicio, en 2007 la Audiencia de Valencia sentenció al anestesista a 1.933 años de prisión y a la Generalitat a pagar indemnizaciones superiores a 20 millones de euros como responsable civil subsidiaria. Esta condena fue ratificada en 2009 por el Tribunal Supremo.

