La peste porcina provoca una caída del 18% en las exportaciones españolas de cerdo y aumenta las pérdidas de los ganaderos hasta 25 euros por ejemplar

Pese a que las autoridades provinciales intentaron frenar el foco, la enfermedad se propagó en diversas áreas del interior barcelonés, alcanzando en marzo de 2026 a diez municipios diferentes

Cerdos en el corral de una granja, en una imagen de archivo. EFE/ Orlando Barría

La detección de seis jabalíes muertos en las localidades de Cerdanyola del Vallès y Bellaterra (Barcelona) a finales de noviembre de 2025 volvió a despertar en la comunidad autónoma el temor a la Peste Porcina Africana (PPA), enfermedad que no se había registrado en el territorio nacional desde 1994. A pesar de los esfuerzos de las autoridades provinciales para controlar el foco, con el paso de los meses el virus se extendió en diferentes zonas del interior barcelonés, afectando en marzo de 2026 a diez municipios distintos.

A comienzos de diciembre, los productores agropecuarios calcularon las pérdidas para el sector en 24 millones de euros semanales, motivadas entre otros factores por la suspensión de mercados internacionales y la caída del precio del cerdo en 20 céntimos por kilo, ubicándose en 1,10 euros, según datos del 9 de diciembre de Mercolleida, la lonja estatal de referencia para el mercado porcino.

Actualmente, los agricultores estiman que las pérdidas originadas por la PPA están entre 25 y 30 euros por animal. “Hubo momentos en los que llegamos a perder entre 40 y 50 euros por ejemplar. Ahora se observa un repunte en los precios, una recuperación en marcha, aunque las pérdidas persisten”, indicó Pedro Matarranz, secretario de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Segovia.

Matarranz resaltó que, previo a la aparición del primer caso de PPA en España, la tendencia ya era descendente, pero la enfermedad aceleró drásticamente este proceso. Señaló también que la estabilización actual se debe al papel del mercado europeo, que ha suavizado las tensiones causadas por la peste porcina, junto con la regionalización, medida que permitió continuar las exportaciones hacia China desde territorios españoles libres de la enfermedad.

En un sentido similar se manifestó Jaume Bernis, responsable del sector porcino en la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), quien comentó que las exportaciones mantienen bloqueos equivalentes al 15% o 18%. “Contamos con la ventaja de que China aceptó la regionalización, dado que representa cerca del 20% de nuestras exportaciones y, exceptuando Barcelona, el resto del país puede seguir exportando”, explicó Bernis.

El responsable del sector porcino de Unió de Pagesos, Rossend Saltiveri, también propietario de una granja porcina en Ivars d’Urgell (Lleida), y el presidente de Asaja Catalunya, Pere Roqué, estimaron las pérdidas semanales del sector porcino español en 24 millones de euros a causa de la Peste Porcina Africana (PPA). (Europa Press)

Un caso de PPA diferente al previo

En cuanto a la erradicación del brote, ambos ganaderos manifiestan escaso optimismo. Matarranz explicó que se trata de un caso inédito en España, ya que la última vez que se documentó la PPA fue en animales domésticos; sin embargo, en esta situación afecta a jabalíes salvajes, una especie con un control muy limitado.

Bernis añadió que, además del impacto económico que representa la peste porcina para los ganaderos, el aumento de precios provocado por la guerra en Oriente Medio también influye. “Los costes incrementarán un 40% en rubros como transporte, alimento y energía, afectando directamente el coste de producción por kilo de carne. Es otro factor adicional”.

El responsable de COAG destacó que, aunque los productores porcinos operan con pérdidas, “tienen la fortuna de haber tenido dos años fuertes —2025 y 2025—, lo que les permite sostenerse, tirando de pulmón”: “Si no se ha invertido el dinero, que a menudo sucede, donde por cada unidad invertida se destinan dos, se puede resistir hasta seis meses en números rojos, pero no mucho más”.

Sobre las perspectivas próximas del sector, Bernis considera que el verano será un período crucial debido al aumento del consumo asociado al turismo durante los meses de junio, julio y agosto, lo que eleva el precio del cerdo. “Faltan dos meses, y se espera que este año los precios suban nuevamente, aunque con las alzas en costos actuales el precio debe incrementarse considerablemente para compensar las pérdidas. Será un año complicado para el sector”.

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