Dos hermanos residentes en Hornachos testifican ante la UCO por el caso de la desaparición de Francisca Cadenas en 2017

Residen juntos cerca del domicilio de la mujer y han sido sometidos a un ‘careo’ con otros residentes de la zona

Uno de los hijos de la desaparecida, José Antonio, en el callejón próximo a la vivienda familiar donde se perdió el rastro de la mujer, entonces de 59 años.

Se produce un giro en la investigación sobre Francisca Cadenas, la mujer que se esfumó sin dejar rastro en Hornachos (Badajoz) en mayo de 2017, cuando tenía 59 años. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, tras varios días de trabajo en el municipio cuestionando nuevas líneas de investigación, interrogó este lunes a dos personas, hermanos y vecinos del lugar, en el cuartel de Zafra. La Guardia Civil ha puntualizado que, por ahora, no se ha procedido a su detención, aunque esta tarde fueron sometidos a un ‘careo’ con otros vecinos que fueron los últimos en ver con vida a la mujer.

Estos dos residentes de Hornachos —que acudieron al cuartel acompañados por sus abogados— son los primeros declarantes en calidad de investigados en vínculo con la desaparición, uno de los casos sin resolver con mayor repercusión en Extremadura en los últimos años. Ambos hermanos llegaron este lunes al cuartel de la Guardia Civil en Zafra junto a sus representantes legales. Viven juntos en una casa muy próxima a la de Francisca Cadenas.

La pista sobre la mujer se perdió alrededor de las 22:50 horas, a escasos metros de su vivienda en el centro del pueblo —con una población cercana a 4.000 habitantes— mientras acompañaba a una pareja de amigos y su hija, menor de dos años, hasta el coche, estacionado a unos 50 metros del hogar donde cuidaba diariamente a la niña por las tardes. “Ahora vuelvo, no prepares nada, que voy a hacer la cena”, le dijo ‘Francis’ a su hijo menor de tres, José Antonio, al cruzar la puerta de casa junto con la pareja y la niña. Desde ese momento, nunca regresó al domicilio. El recorrido era de apenas 300 metros, y desde entonces no se ha tenido noticia alguna de ella.

La investigación está a cargo de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil desde noviembre de 2024, tras la solicitud de la familia para evitar que el caso quedara olvidado. “Al principio no le dieron la seriedad que merecía; pensaron que mi madre se marchó voluntariamente y la UCO no intervino”, declaró José Antonio a EL MUNDO en 2020, añadiendo: “La Guardia Civil de Badajoz, por más esfuerzo que ponga, no está preparada para investigaciones de este tipo; se requerían más recursos para hallar alguna pista y no se implicaron totalmente”, opinó entonces.

REGRESO AL CALLEJÓN

En las últimas semanas se ha observado que la UCO incrementó sus esfuerzos en el municipio, realizando reconstrucciones de los últimos movimientos de la desaparecida. Específicamente, esta reconstrucción ha enfocado la atención en un tramo muy concreto: los 30 metros que hay entre su domicilio y el callejón donde se perdió la pista de Francisca. “Desde un inicio tuvimos claro que el foco debía ubicarse en esos 30 metros”, señaló la familia.

Con la reanudación de la investigación en fechas recientes, la familia manifestó estar “más confiada que nunca” en la resolución del caso, dado que siempre sostuvieron que ‘Francis’ jamás se habría marchado por voluntad propia. Uno de sus hijos, Francisco Javier, explicó que la reconstrucción realizada por los agentes difería de las anteriores, ya que por primera vez participaron las últimas personas que vieron viva a su madre y se confrontaron las versiones que habían dado.

En este contexto, y en declaraciones a Canal ExtremaduraTV, manifestó la semana pasada su convicción de que el responsable podría ser “un vecino del pueblo”, aunque puntualizó que esto era solo su opinión personal y no era información confirmada por la investigación.

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