Fuentes cercanas a Zapatero confirman que las joyas árabes fueron un obsequio del rey Abdalá bin Abdulaziz de Arabia Saudí en 2007

El rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, durante su visita a España en 2007. Las claves

Fuentes cercanas a Zapatero aseguran que las joyas encontradas en su despacho corresponden a un obsequio institucional entregado por el rey Abdalá de Arabia Saudí durante su visita oficial a España en 2007.

Las piezas, cuyo valor asciende a 1,3 millones de euros, comprenden joyas de oro blanco con diamantes, zafiros, rubíes y esmeraldas, destacando un collar con un valor estimado de 278.000 euros.

El juez está investigando si estas joyas deberían integrarse en el patrimonio estatal o si podían conservarse como propiedad personal, ya que no existe documentación que certifique su procedencia ni su registro fiscal.

El expresidente Zapatero se ha rehusado a declarar ante el juez respecto al origen de las joyas, aunque ha solicitado tiempo para recopilar información relevante.

El entorno del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero sostiene que las joyas de origen árabe –según dio a conocer EL ESPAÑOL– halladas por la Policía Nacional en una caja fuerte de su despacho constituyen un regalo institucional del entonces rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, durante un viaje oficial a España en 2007.

De acuerdo con lo explicado este miércoles por el programa Mañaneros 360, de TVE, las piezas principales del conjunto, valoradas en 1,3 millones de euros, le fueron entregadas al entonces jefe del Ejecutivo en el contexto de las relaciones diplomáticas, precisamente en un periodo en que Moncloa intensificaba vínculos con Riad por motivos estratégicos, económicos y energéticos.

«El monarca viajó a España para recibir el Toisón de Oro que le otorgó el rey Juan Carlos», explicaba el presentador Javier Ruiz en el espacio matutino de TVE.

Según el Boletín Oficial del Estado, el rey Abdalá de Arabia Saudí fue distinguido con el Toisón de Oro por Juan Carlos I durante aquella visita el 15 de junio de 2007.

Tal como expuso el presentador, el rey Abdalá habría entregado «obsequios a todo el Gobierno», aunque «no se realizó ninguna tasación», según las fuentes consultadas.

Las joyas peritadas de la caja fuerte de José Luis Rodríguez Zapatero.

Esta versión alternativa, provista por el entorno de Zapatero, apareció la misma mañana en que el expresidente se negó a declarar ante el juez José Luis Calama sobre el origen de las joyas.

Esto surge tras las dudas planteadas sobre si las piezas eran regalos protocolarios sujetos a los bienes del Estado o podían mantenerse como pertenencias personales.

Si esta versión se confirma, las hipotéticas irregularidades estarían prescritas, ya que en España los delitos fiscales prescriben en cinco años, y en diez años en casos agravados, tales como cuando la cuota defraudada supera los 600.000 euros.

Por tanto, si efectivamente fueran un obsequio del rey saudí en 2007, el periodo de prescripción habría vencido en 2012, o en el peor escenario, en 2017.

Eximido de contrabando

Esto constituiría una coartada sólida. Igualmente, se descartaría la posibilidad de un delito de contrabando, ya que fue el monarca saudí quien introdujo las joyas en territorio nacional, liberando así a Zapatero de dicha responsabilidad.

Además, el fallecimiento del rey Abdalá hace 11 años, en 2015, elimina la opción de verificar esta versión con el único testigo directo de aquel supuesto regalo.

El expresidente se negó a declarar este miércoles en la Audiencia Nacional respecto a las joyas, tasadas en 1,3 millones de euros, que fueron incautadas en una caja fuerte de su oficina. Zapatero fue interrogado como investigado por el juez José Luis Calama, a cargo del llamado caso Plus Ultra.

En el auto en el que Calama acusaba al expresidente de un delito contra la Hacienda Pública y otro de contrabando tras el hallazgo de las joyas, el magistrado ya señalaba que Zapatero no había aportado documentación que confirmara el origen del ajuar ni pruebas de su trazabilidad.

Desde la perspectiva del juez, «la posesión de bienes de lujo de alto valor, junto a la carencia de trazabilidad fiscal sobre su adquisición», apunta a «la posible existencia de una defraudación tributaria significativa«.

Calama enfatizaba que «la introducción, posesión o circulación en territorio nacional» de joyas con dicho valor, «sin demostrar el pago de derechos arancelarios, impuestos especiales o tributos relacionados con su importación, constituye un indicio objetivo de que esos bienes podrían haber ingresado al territorio aduanero de la Unión Europea evadiendo los controles y obligaciones fiscales correspondientes».

No obstante, este miércoles tampoco declaró, si bien ha solicitado al juez unos días para recopilar la información necesaria.

Peritaje

Los expertos de la joyería Ansorena evaluaron las piezas entre los días 8 y 9 de junio de 2026.

El informe indica que se emplearon recursos del departamento de tasaciones de la empresa, referencias profesionales de precios, publicaciones especializadas y dictámenes del Instituto Gemológico Español para especificar tratamientos y procedencias de ciertas gemas.

La parte de mayor valor se concentra en varias piezas de oro blanco de 18 quilates con diamantes, zafiros, rubíes y esmeraldas. Sólo los tres collares principales alcanzan 653.000 euros, lo que representa la mitad del total.

El collar más valioso es un collar de oro blanco con diamantes y dos esmeraldas naturales de Zambia. Ansorena le asigna un valor de 278.000 euros.

El informe lo describe como una cadena tipo ‘riviere’ con forma de U, «repleta de diamantes talla brillante», con aproximadamente 30 quilates en total, además de dos esmeraldas talla pera mixta con un peso aproximado de 21 quilates.

En segundo lugar se encuentra otro collar de oro blanco de 18 quilates, valorado en 220.000 euros. Está compuesto por 13 zafiros principales talla perilla, dispuestos en disminución desde el centro hacia los extremos.

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