Las claves
Alberto Núñez Feijóo acusa a Pedro Sánchez de «silenciar» al Parlamento y lo califica de «cobarde» por bloquear la votación de enmiendas que solicitaban elecciones.
La Mesa del Congreso, dominada por PSOE y Sumar, vetó la votación de iniciativas del PP y Junts que exigían la convocatoria de elecciones generales.
Feijóo critica a Sánchez por respaldar a Zapatero, quien está siendo investigado en un caso de corrupción, y cuestiona la ética del Gobierno.
Sánchez defiende su gestión, anuncia un nuevo decreto de escudo social y acusa al PP de oponerse sistemáticamente a las medidas sociales y económicas.
Casi al mismo tiempo en que José Luis Rodríguez Zapatero ascendía las escaleras de la Audiencia Nacional, las campanas del Congreso llamaban a los diputados a ocupar sus asientos para la sesión de control.
Con una atención dividida entre los tribunales y las secuelas del día anterior, tras la decisión de la Mesa del Congreso, con mayoría constituida por PSOE y Sumar, de impedir que hoy se votasen dos enmiendas del PP y Junts que instaban al Gobierno a convocar elecciones.
Por primera vez, Alberto Núñez Feijóo se manifestó sobre este veto y calificó a Sánchez de “cobarde”. “Usted teme a la democracia, no quiere que se vote en las urnas ni tampoco en este Congreso”, añadiendo para concluir: “no tiene autoridad para silenciar al Parlamento”.
Finalizó con un rotundo “usted no es un demócrata”. Mientras tanto, los diputados consultaban en sus móviles las noticias sobre el ingreso de Zapatero en los tribunales.
Desde el inicio de su intervención, Alberto Núñez Feijóo recordaba que, por primera vez, un expresidente del Gobierno estaba declarado investigado en un caso de corrupción.
“Ese a quien considera su referente moral”, reprochaba el líder del PP a un Sánchez sentado en el mismo sitio de la bancada azul que solía ocupar Zapatero.
Feijóo le preguntó si el ex presidente del Gobierno sigue contando con su respaldo o si actúa por iniciativa propia.
El jefe de la oposición enlazaba esto con las cloacas de Leire Díez, cuestionando si “las financia su partido” y si “las dirige su número dos”, para concluir que “sus argumentos son cada vez más absurdos”.
Sánchez mostró expresión de sorpresa ante “la tribuna moral” desde la cual, en su opinión, habla Feijóo, y lo calificó como “el Torquemada de la vida”.
«La degeneración política se relaciona con las votaciones que se realizan sistemáticamente en esta Cámara, donde se rechazan de forma constante las propuestas de una oposición destructiva que beneficien a la ciudadanía», reprochaba el presidente, recordando un clásico de las sesiones de control: las medidas sociales a las cuales se opone el PP.
En ese momento anunciaba que el 29 de junio se aprobará un nuevo real decreto ley de escudo social y que, si resulta necesario, se extenderán las medidas económicas para contrarrestar la guerra de Irán. «Veremos cuál es su voto», añadía.
“Las elecciones se van a celebrar, pero la cuestión es qué país se presentará en 2027 comparado con 2018. Si será mejor o peor. Indiscutiblemente, es mejor en términos de crecimiento, empleo y reducción de la desigualdad», concluía Sánchez.
El presidente del Gobierno finalizó y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, negó conceder los dos segundos restantes a Feijóo. La bancada popular expresó su descontento, por lo que la tercera autoridad del Estado miró hacia su vicepresidente, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, buscando respaldo o apoyo.
El número dos de la Cámara le instó a continuar, lo que provocó el enfado de la bancada popular. Mientras tanto, el turno pasaba a la portavoz del PNV,
Una actitud que más tarde criticó Ester Muñoz, la portavoz del PP, durante su intervención, manifestando indignación por haberle quitado esos dos segundos de réplica.

