El reciente informe policial confirma la función de comisionista internacional desempeñada por el ex presidente del Gobierno.

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía ha entregado un nuevo informe al magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama, encargado del caso Plus Ultra, donde se reafirma el papel de comisionista internacional que tuvo el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, ejerciendo en este caso su influencia ante el Gobierno de Bolivia.
Para favorecer a su cliente, el Grupo Gloria, un conglomerado empresarial con sede en Perú, Zapatero sostuvo una reunión en Bolivia el 15 de septiembre de 2024 con el entonces presidente Luis Alberto Arce y el ministro de Economía boliviano, Marcelo Montenegro.
En el nuevo atestado, al que ha tenido acceso EL MUNDO, la Policía detalla diversos contactos entre Zapatero y autoridades bolivianas -destacando la función de gestión de su secretaria Gertrudis Alcázar, imputada en este procedimiento de corrupción- evidenciando una «dinámica de intermediación e influencias destinadas a favorecer los intereses del Grupo Gloria, todo ello bajo una contraprestación económica de 200.000 euros, justificando el pago con un contrato simulado firmado con una sociedad interpuesta».
Aunque el propósito real del contrato era beneficiar al Grupo Gloria mediante distintas gestiones en procesos judiciales abiertos en Bolivia -entre ellos un caso contra una sociedad del grupo, Soboce, condenada a pagar aproximadamente 107 millones de dólares en una causa por competencia desleal-, la remuneración por estos servicios se efectuó a través de un contrato con una sociedad pantalla.
El informe se fundamenta en conversaciones intervenidas en el teléfono móvil de la secretaria de Zapatero, así como en documentos confiscados en la oficina del expresidente ubicada en la calle Ferraz, Madrid.
Según el atestado, «el flujo de fondos detectado corresponde al pago acordado en un único contrato de prestación de servicios de asesoría, suscrito entre José Luis Rodríguez Zapatero, en calidad de asesor, y Focus Social Research como cliente».
La Udef resalta que «los servicios prestados» por el ex líder del PSOE, «a cambio de los mencionados 200.000 euros», no guardaban relación con la empresa Focus Social Research, ya que esta se dedicaba al marketing y habría sido utilizada como sociedad pantalla.
«Altos cargos» de Bolivia
«Las personas responsables de estos pagos a José Luis Rodríguez Zapatero pertenecerían al conglomerado empresarial peruano denominado Grupo Gloria. El objetivo buscado era mediar o influir favorablemente para este grupo en varios litigios millonarios contra la Administración Pública boliviana. Con este fin, Zapatero mantuvo reuniones y contactos con altos cargos políticos de Bolivia, incluyendo al presidente del país, los ministros de Economía y Justicia, así como al Procurador General del Estado», concluye la Policía.
Tras examinar diversos documentos, la Udef asegura que «queda probado que Zapatero gestionó la consecución de una reunión entre directivos del Grupo Gloria y el ministro de Justicia de Bolivia».
En el atestado se subraya la presencia de «indicios que apuntan a una organización criminal liderada por José Luis Rodríguez Zapatero, que, aprovechando sus contactos y su influencia pública internacional, se dedicaba a ejercer influencias ilícitas en beneficio de varios clientes».
Con esta nueva transferencia de fondos como comisionista internacional, la Udef fortalece las pruebas encontradas contra el ex presidente y sus influencias remuneradas «por parte de los clientes de la organización criminal mediante la simulación de servicios de asesoría no prestados» y «creando contratos ad hoc para justificar dichos pagos».

