La colaboración entre Kazajistán y la UE es hoy más crucial que nunca, afirma el presidente de la República de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, en un artículo de opinión para Euronews, donde señala tres objetivos estratégicos clave para definir la próxima etapa de esta asociación estratégica.
Tras una década desde la firma del Acuerdo Mejorado de Asociación y Cooperación (EPCA) en 2015, la UE se posiciona actualmente como el mayor socio comercial y de inversión para Kazajistán.
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Miles de empresas europeas operan con éxito en Kazajistán, generando beneficios económicos para Europa y contribuyendo al proceso de modernización y diversificación de nuestra economía.
Este ha sido y sigue siendo un logro significativo. Sin embargo, ¿es suficiente en un mundo que cambia con rapidez? La respuesta es negativa.
Regreso a Bruselas con una motivación clara y la firme convicción de que la relación entre Kazajistán y la Unión Europea es más relevante que nunca. Por ello, es fundamental fortalecerla.
Cooperación Kazajistán-UE: tres objetivos estratégicos para ambos socios
En concreto, la próxima fase de colaboración debe concentrarse en tres prioridades estratégicas para ambas partes: 1) reforzar la resiliencia, 2) ampliar la conectividad en sus múltiples formas, y 3) generar nuevas oportunidades para los ciudadanos.
Esto se vuelve indispensable dado que las suposiciones geopolíticas anteriores ya no resultan válidas. La geografía y el poder resurgen con fuerza.
La competencia renovada está transformando rápidamente los flujos comerciales, tecnológicos y de inversión. Las cadenas de suministro globales se muestran vulnerables y las interdependencias económicas y comerciales están cada vez más condicionadas por criterios de seguridad nacional.
Como bien conoce Europa, en estas circunstancias los países pueden optar por aislarse en bloques rivales o por establecer nuevas alianzas basadas en el respeto mutuo y objetivos compartidos.
Kazajistán comparte esta visión: su situación geográfica lo sitúa en el cruce de continentes, y su política exterior busca precisamente conectar dichas regiones.
El papel conectivo de Kazajistán respaldado por su fortaleza económica
Este papel como puente geográfico se ve ahora fortalecido por la solidez económica. En 2025, la economía kazaja creció un 6,5%, alcanzando un PIB de 306 mil millones de dólares.
Según el Panorama Económico Mundial del FMI, se espera que supere los 360 mil millones de dólares en 2026. Un Kazajistán más grande y dinámico representa un socio más fuerte para Europa en el corazón de Eurasia.
Cualquier viajero sabe que, cuanto más incierto es el camino, mayor es el valor de tener compañeros confiables.
Ante la creciente incertidumbre global, Kazajistán y Europa ya comparten ese viaje. Nuestra postura equilibrada, pragmática y colaborativa en la escena internacional se mantiene firme.
Seguimos comprometidos con la Carta de las Naciones Unidas, privilegiando el diálogo y la resolución pacífica de los conflictos. Aunque puedan existir discrepancias, nos conocemos mutuamente.
‘La seguridad energética ilustra nuestra confianza mutua’
La interdependencia fortalece la resiliencia. Un ejemplo destacado es la energía, donde la fiabilidad ha cobrado gran relevancia estratégica. Kazajistán suministra aproximadamente el 13% del petróleo que importa la UE y el 16% de su uranio natural.
La seguridad energética es un claro reflejo de la confianza mutua, mayor resistencia y capacidad de respuesta ante un entorno mundial volátil.
¿Por qué no replicar esto en el ámbito agrícola? La seguridad alimentaria es una preocupación estratégica en auge a nivel global. Kazajistán es uno de los principales productores y exportadores mundiales de cereales, con un elevado potencial para abastecer mercados europeos que buscan diversificar.
Al mismo tiempo, el conocimiento europeo, las tecnologías y las inversiones pueden impulsar procesos de mayor valor añadido y profundizar el desarrollo agrícola en Kazajistán.
De igual forma, la transición global hacia un crecimiento sostenible exigirá un compromiso sin precedentes. Materias primas críticas, tecnologías renovables, eficiencia energética y nuevos ecosistemas industriales están definiendo la competitividad futura.
En este ámbito, Kazajistán puede aportar recursos significativos y potencial industrial, siempre que Europa contribuya con su experiencia, tecnologías e inversión. El resultado será un crecimiento y una mayor resistencia para ambas economías.
Rutas de transporte seguras y eficientes, arterias estratégicas
Tras nuestra primera década de relaciones, ¿no es momento de evolucionar nuestra asociación económica desde un modelo basado en la extracción de materias primas a cambio de inversiones hacia uno que genere valor añadido en cada fase mediante procesamiento avanzado, transferencia tecnológica, investigación conjunta y sociedades empresariales?
En materia de conectividad, Kazajistán reconoce que rutas de transporte seguras y eficientes, como la histórica Ruta de la Seda, siempre han sido arterias estratégicas.
Por este motivo, impulsamos el Corredor Medio entre Europa y Asia, que concuerda naturalmente con la estrategia Global Gateway de la UE.
No obstante, la conectividad implica más que el simple tránsito acelerado de mercancías. El Corredor Medio se concibe como la columna vertebral de un sistema emergente que une los mercados y motores económicos europeos con los recursos, la base industrial emergente y el potencial logístico de Asia Central.
La verdadera conectividad —pensemos en los canales, rutas marítimas y autopistas de antaño— siempre ha generado valor a través de las oportunidades que ofrece. Integra mercados, estimula inversiones, fomenta el emprendimiento y acerca a las sociedades, aprovechando la geografía para impulsar la productividad.
IA, gobernanza digital, ecosistemas de innovación y tecnologías confiables
Por estas razones, nuestra colaboración debe extenderse también a las tecnologías que impulsarán la prosperidad futura. La inteligencia artificial, la gobernanza digital, los ecosistemas de innovación y las tecnologías confiables están adquiriendo gran relevancia para la competitividad económica y la resiliencia nacional.
Kazajistán ha establecido ambiciosos objetivos para convertirse en un Estado más digitalizado mediante la digitalización de servicios públicos, el desarrollo de una gestión basada en datos y la inversión en inteligencia artificial.
Nos comprometemos a continuar una estrecha cooperación con compañías tecnológicas europeas para asegurar que el progreso tecnológico sea inclusivo, seguro y centrado en las personas.
Por encima de todo, una asociación realmente estratégica debe aportar beneficios tangibles a los ciudadanos. Se avanza de manera significativa en el establecimiento de un sistema de visados que permitirá desplazamientos más amplios y sencillos, marcando una diferencia práctica para estudiantes, investigadores, emprendedores y familias de ambos lados.
Elevar el nivel en educación, ciencia e innovación
También es necesario elevar nuevamente el nivel en educación, ciencia e innovación. La participación de Kazajistán en Erasmus+ y Horizon Europe evidencia la magnitud de las oportunidades. Se requiere mayor movilidad académica, colaboración conjunta, innovación compartida y más vías para la juventud.
El tiempo no espera a nadie. Kazajistán afronta la próxima década de su alianza con la UE como un país en proceso de renovación, convencido de que la resiliencia comienza internamente.
Nuestra nueva constitución representa el primer gran reajuste desde la independencia. Reúne las aspiraciones de la nueva generación para vivir en un país justo y equitativo, regido por la ley, que garantice el respeto y protección firme de los derechos humanos fundamentales.
Asimismo, refuerza un conjunto integral de reformas políticas y económicas destinadas a aumentar la responsabilidad pública y a mejorar la eficacia institucional bajo el esquema de “Presidente fuerte, Parlamento influyente y Gobierno responsable”.
Queremos que nuestros socios e inversores descubran nuevos mercados en Kazajistán, además de normas estables y una gestión económica previsiblemente justa y transparente.
La última década nos ha dado confianza para asociarnos con éxito. De cara a los próximos diez años, considero que esta colaboración debe generar resultados concretos.
La buena noticia es que Europa y Kazajistán ya cuentan con la mayoría de los instrumentos y recursos necesarios para impulsar su alianza. Juntos innovaremos el resto.
El presidente kazajo Kassym-Jomart Tokayev visitará Bruselas para reunirse con líderes de la UE los días 22 y 23 de junio.

