Etan Patz: el desenlace que marcó un antes y un después en los casos de niños desaparecidos en Estados Unidos

Un hombre sostiene un periódico en el que se ve una foto de Etan Patz y el titular en inglés "aún desaparecido"

Fuente de la imagen, Reuters

    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación 45 minutos
  • Tiempo de lectura: 5 min

La imagen de Etan Patz, con su sonrisa y su pelo liso, cautivó a la sociedad estadounidense durante los años 80.

Esto sucedió porque fue uno de los primeros niños desaparecidos cuya fotografía se imprimió en los cartones de leche, una estrategia novedosa en ese momento para difundir casos de desaparecidos a nivel nacional.

Etan se convirtió en uno de los rostros que impulsaron el movimiento nacional para alertar sobre chicos perdidos.

Su historia impactó a millones de estadounidenses por las circunstancias que rodearon su desaparición.

Por primera vez, sus padres le permitieron al niño de 6 años ir solo a la parada para tomar el autobús escolar.

Esto ocurrió en 1979, en un barrio neoyorquino llamado Soho, en ese entonces habitado principalmente por familias de clase media-baja.

Etan Patz nunca abordó el autobús amarillo, nadie lo vio después, y nunca regresó a su casa.

Casi cinco décadas después de su desaparición, sus padres —Julie y Stanley Patz— enfrentan el cierre del capítulo más doloroso de sus vidas.

Este lunes, la Corte Suprema de EE.UU. restauró la condena emitida en 2017 contra un hombre acusado por la desaparición de Etan.

Con una votación de 6 a favor y 3 en contra, los jueces respaldaron la apelación del fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, para revocar una decisión de un tribunal menor que había anulado el veredicto del jurado, que determinó que Pedro Hernández —un exempleado de una delicatessen local— secuestró y mató a Patz.

Stanley Patz con lágrimas en los ojos y el rostro triste

Fuente de la imagen, Getty Images

Culpable

Hernández, oriundo del barrio Maple Shade en Nueva Jersey, admitió en mayo de 2012 haber matado al niño.

En febrero de 2017, luego de nueve días de deliberación, un jurado lo declaró culpable y se le impuso una pena mínima de 25 años de prisión.

Los defensores de Hernández argumentaron que padecía trastornos mentales que le impedían distinguir entre realidad y alucinaciones.

Además, su hija afirmó que en alguna ocasión él mencionó haber tenido visiones de ángeles y demonios.

Por su parte, los fiscales sostuvieron que Hernández fingió o exageró sus supuestos síntomas psicológicos.

Al momento de su captura en 2012, Hernández confesó a la policía que engañó al niño con una bebida para luego estrangularlo en el sótano de una bodega cercana a la parada del autobús.

Aseguró que después colocó el cuerpo en una bolsa y lo abandonó en un callejón lleno de basura.

En 2025, el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito en Manhattan anuló la condena de Hernández, debido a que el juez de primera instancia dio instrucciones incorrectas al jurado, lo que influenció la decisión.

Este lunes, la Corte Suprema dictaminó que la decisión del Segundo Circuito violaba una ley federal de 1996 que limita la capacidad de tribunales federales para conceder alivio a presos condenados por tribunales estatales.

Un arrume de flores sobre el cual se apoya un periódico en el que se ve una foto de Etan

Fuente de la imagen, Getty Images

La pista que reveló todo

A principios de 2012, una nueva evidencia reactivó el caso. La policía rompió durante varios días el piso de concreto de un sótano cercano a la parada del autobús donde Etan debía estar la mañana de su desaparición, aunque no encontraron su cuerpo.

No obstante, esta operación con alta cobertura mediática generó que alguien contactara al departamento de niños desaparecidos de la policía de Nueva York.

La llamada llevó a las autoridades hasta Hernández, quien finalmente confesó.

El comisionado de policía de Nueva York en ese momento, Raymond W. Kelly, explicó que un familiar de Hernández fue quien alertó a la policía, mencionando que había escuchado al presunto asesino decir que había matado a un niño en Manhattan.

Uno de los retos del juicio consistió en demostrar que las declaraciones de Hernández eran genuinas.

Kelly comentó a la prensa en 2012 que el hecho de que Hernández hubiera compartido esa información anteriormente, junto con los detalles de su confesión, otorgaban credibilidad a sus afirmaciones.

El cuerpo de Etan nunca fue encontrado.

Un hombre sostiene un calendario con la cara de Etan (foto a blanco y negro).

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Símbolo

Stanley Patz, el padre de Etan, junto a su esposa, se convirtieron en activistas dedicados a la causa de los niños desaparecidos.

Este activismo impulsó la aprobación de numerosas leyes de protección infantil tanto a nivel nacional como local.

Entre las medidas se encuentra la llamada automática que las escuelas realizan a los hogares cuando un alumno no llega a clase, una iniciativa que busca responder rápidamente en estos casos.

La madre de Etan contó que se enteró de la ausencia de su hijo en la escuela ocho horas después, cuando no regresó a casa.

En 1983, el presidente Ronald Reagan declaró el 25 de mayo como el Día Nacional de los Niños Desaparecidos en honor a Etan.

*Esta nota fue publicada originalmente en febrero de 2017 y se actualizó con la reciente decisión de la Corte Suprema.

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