Discurso de Guardiola en su investidura critica a «los muros» y asegura con convicción el compromiso por «derechos estables»

María Guardiola este viernes en la toma posesión como presidenta de la Junta de Extremadura. Las claves

María Guardiola ha asumido el cargo de presidenta de la Junta de Extremadura en el Anfiteatro Romano de Mérida, asegurando que los derechos no estarán sujetos a oscilaciones políticas.

Guardiola defendió una gestión fundamentada en el respeto, el diálogo y la proximidad, rechazando la confrontación y apostando por un gobierno que incluya a todos los extremeños.

La investidura de Guardiola contó con el respaldo de PP y Vox, constituyendo un gobierno conjunto en el que Vox gestionará los Servicios Sociales y la Agricultura.

Más de 400 invitados asistieron al evento, entre ellos autoridades civiles, judiciales, militares y representantes de diversas fuerzas políticas.

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, prometió este viernes en su toma de posesión, celebrada en el Anfiteatro Romano de Mérida, que los derechos «no estarán sujetos a ningún cambio político».

«Nuestros derechos no estarán expuestos a ningún cambio político. Los servicios públicos, el bienestar y la vida de las personas serán la máxima prioridad del gobierno de la Junta. Eso no es negociable. No está sujeto a discusión», enfatizó.

Durante la ceremonia, la dirigente hizo un corazón con las manos dirigido al público presente.

También destacó su rechazo a los «muros» y afirmó que su proyecto será «para todos», al tiempo que defendió el valor de la «política».

«Creo en la política. No hago gestos de rechazo cuando menciono esa palabra. No considero que todos los políticos sean iguales. Confío en la bondad y la capacidad de escucha en todos los partidos e instituciones».

«Desde esa base debemos construir nuestra convivencia. Gestionar lo público es un desafío y una responsabilidad que debe asumirse con dignidad y transparencia», añadió.

«La gestión pública sirve para transformar la realidad. Es la defensa de lo colectivo frente al egoísmo y el interés individual. Estamos aquí porque hemos avanzado unidos», manifestó Guardiola, quien insistió en que no cree «en los muros», ya que «la división nos debilita, nos hace más vulnerables y erráticos».

«Nos conduce al desastre. La sociedad entera fracasa si prioriza el conflicto sobre el consenso. Si los insultos prevalecen sobre los argumentos. Si en el enfrentamiento no es posible construir un futuro», enfatizó Guardiola, quien se dirigió «con sinceridad a todas las extremeñas y todos los extremeños«, porque su gobierno «no será el de unos contra otros».

«Seguiremos avanzando juntos para alcanzar nuevas metas. Extremadura está agotada de divisiones, tensiones y bloqueos», recalcó.

En este sentido, precisó que dispone de «un proyecto para todos» que «no renunciará a sus legítimas ideas, pero que nunca rechazará las ideas ajenas», fundamentado en «humildad y trabajo» como cimientos de esta legislatura.

«Será una legislatura con los pies en la tierra, que debe caracterizarse por el respeto y el diálogo», concluyó.

«Deseo cercanía, contacto directo y una administración que sirva a las personas, no que las personas estén al servicio de la administración».

«Continuaremos mejorando muchos aspectos. Tomaremos decisiones con determinación y valentía, porque Extremadura merece una mirada profunda y ambiciosa. Necesita instituciones acordes con su gente», defendió.

Al mismo tiempo, subrayó que quiere una Extremadura «donde se pueda dialogar», donde la crítica «contribuya a mejorar y no a destruir», donde «nadie deba callar para sentirse parte».

En este contexto, defendió que «una democracia saludable precisa libertad, respeto y una ciudadanía que no se conforme».

«No hay que dejarnos intimidar ni manipular. Somos libres. Eso implica que podemos expresar nuestra visión de la vida sin miedo a ser silenciados o excluidos del debate público. Quiero tertulias en bares y plazas, y cenas familiares donde hablar de política no sea un tabú», destacó.

Asistentes

Al acto, con más de 400 asistentes, acudieron, además de autoridades civiles, judiciales y militares, y agentes sociales, el presidente del Senado, Pedro Rollán; el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana; el presidente de la Asamblea, Manuel Naharro; el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna; y la presidenta del TSJEx, María Félix Tena.

También estuvieron presentes el secretario general del PP, Miguel Tellado; el presidente en funciones de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez; y el expresidente del Senado, Juan Ignacio Barrero, junto a otros dirigentes políticos de las formaciones extremeñas.

De este modo, María Guardiola asumió la presidencia de la Junta tras su investidura el pasado miércoles en la Asamblea de Extremadura, con los votos favorables de PP y Vox, tras el acuerdo alcanzado el jueves anterior.

Más concretamente, la candidata del PP consiguió en la primera votación el respaldo de 40 diputados (29 del PP y 11 de Vox), mientras que los 25 restantes (18 del PSOE y 7 de Unidas por Extremadura) votaron en contra.

El apoyo de Vox a María Guardiola se produjo tras la firma de un acuerdo para formar un gobierno en coalición el pasado jueves.

Vox ocupará la Consejería de Servicios Sociales, que tendrá rango de Vicepresidencia, así como la Consejería de Agricultura y un senador autonómico.

La ceremonia comenzó con la lectura, a cargo del presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, del real decreto que nombra a Guardiola presidenta, después de lo cual ella juró su cargo.

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