Las claves
Pedro J. Ramírez resalta la profunda conexión y cercanía política que existía entre Pedro Sánchez y Santos Cerdán, plasmada en el libro del exsecretario de Organización del PSOE.
Ramírez juzga improbable que Cerdán no informara a Sánchez sobre las gestiones de la ‘fontanera’ Leire Díez, dada la frecuencia de sus encuentros y el nivel de confianza entre ellos.
El director de EL ESPAÑOL censura la ausencia de renuncia por parte de Belén Gualda, presidenta de la Sepi, tras ser imputada por presunto favorecimiento a allegados del Ejecutivo.
Pedro J. sostiene que el Gobierno pierde autoridad al no conservar el respaldo mayoritario en el Congreso, aunque sigue siendo legal, tras la moción aprobada por PP, Vox y Junts.
Pedro J. Ramírez, presidente ejecutivo y director de EL ESPAÑOL, ha subrayado la «estrecha vinculación» y la «intimidad política» existentes entre Pedro Sánchez y Santos Cerdán, reflejadas en el libro publicado por el exsecretario de Organización del PSOE.
«¿Puede alguien imaginar que, con las operaciones en marcha de la fontanera [Leire Díez] para proteger a Sánchez y a Begoña Gómez, Cerdán no informara al presidente sobre el avance de dichas maniobras?», preguntó Pedro J. durante su participación este martes en la tertulia del programa La mirada crítica de Telecinco.
«Resulta imposible, aún más considerando el ambiente de subordinación instaurado por Sánchez a su alrededor», agregó. Según su opinión, se trata de «una forma de caudillismo en la práctica donde el líder conoce todos los detalles».
Con respecto al libro de Cerdán, titulado La caída: poder, relato y destrucción en la era del juicio político, reiteró que el exdiputado socialista se muestra como el hombre de confianza de Sánchez «tanto por las gestiones delegadas que el presidente le otorgaba [como la responsabilidad de las negociaciones con el PNV] como por que semanalmente abordaba todos los asuntos de mayor relevancia para el Gobierno y el partido».
Por otro lado, Pedro J. Ramírez enfocó la atención en la imputación de Belén Gualda, actual presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi). «Lo inconcebible es que esta señora no haya presentado su renuncia esta misma mañana», manifestó con pesar.
El director de EL ESPAÑOL manifestó que quien lidera el holding público y gestiona una amplia cantidad de recursos «no puede permanecer bajo sospecha por favorecer a los allegados del Gobierno». Recordó que cuando Vicente Fernández fue imputado en el caso Aznalcóllar, renunció pocos días después.
«¿Por qué estos estándares se han relajado ahora?», cuestionó Pedro J. «Probablemente porque el Gobierno prevé que podrían enfrentarse a situaciones similares con la directora general de la Guardia Civil, tal vez la nueva fiscal general del Estado o con miembros del Ejecutivo conforme avancen las investigaciones».
Finalmente, lamentó que «el Gobierno haya anunciado que no renunciará a pesar de la solicitud mayoritaria del Congreso», aludiendo a la moción apoyada la semana pasada por PP, Vox y Junts.
«Este Gobierno continúa siendo legal, sin duda, pero está perdiendo legitimidad en su gestión por no mantener el respaldo mayoritario en el Congreso, y vivimos en un sistema basado en la democracia parlamentaria», concluyó.

