José Francisco Garre, antiguo vicepresidente del Comité de Garantías de Vox, renuncia a su cargo y denuncia presiones desde la dirección nacional para realizar purgas internas.
Garre asegura que la Secretaría General Adjunta, encabezada por Montse Lluis, era la responsable de la mayoría de las denuncias contra miembros destacados del partido, influyendo en las decisiones del comité.
El exdirigente critica que Vox utiliza el argumento de “perjudicar la imagen del partido” para fundamentar sanciones y expulsiones, citando ejemplos como Ortega Smith, Iván Espinosa y Antelo.
Garre abandona Vox tras desobedecer instrucciones provenientes de Madrid y acordar una alianza con el PP en Torre Pacheco, alegando desacuerdo con la estrategia y el trato interior dentro de la formación.
La estructura de Vox en Torre Pacheco se ha consolidado gracias al esfuerzo que José Francisco Garre ha llevado a cabo desde 2018. Su involucramiento fue tal que ascendió a vicepresidente del Comité de Garantías, una posición que dejó este viernes, denunciando que este órgano, encargado de proteger los derechos estatutarios de los afiliados, se ha convertido en un instrumento para las purgas de Abascal.
“Desde hace un tiempo, he percibido un cambio en el funcionamiento del Comité de Garantías. En el pasado, las denuncias surgían entre afiliados, o de un coordinador hacia un concejal, incluso de algunos concejales, pero en los últimos meses, prácticamente todas las que se presentan proceden de la secretaria general Adjunta”.
“Da la impresión de que trabajamos para la secretaria general Adjunta, cuando el Comité de Garantías debería ser un órgano independiente y objetivo, y, en cierto sentido, se siente una presión porque es la secretaria General quien formula la denuncia, y eso ya impone de partida”.
José Francisco Garre (Torre Pacheco, 1972) concedió una entrevista a EL ESPAÑOL para anunciar su baja en el partido de Santiago Abascal tras publicar en ‘X’ una foto con su carné de militante de Vox cortado con unas tijeras. Garre revela detalles sobre la dinámica en el Comité Nacional de Garantías, donde fue vicepresidente.
“Las resoluciones son adoptadas por mayoría en el Comité de Garantías, aunque notaba que no eran presiones explícitas del tipo ‘tienes que expulsarlo’, pero dado que es ese cargo quien presenta las denuncias, claramente es un mensaje de la Secretaría General”.
– ¿A quién se refiere en Vox?
– Monserrat Lluis. Cuando las denuncias provenían de afiliados, no se sentía la misma tensión. Ella tiene la potestad para denunciar a cualquier miembro del partido en todo el país. Cuando la Secretaría General Adjunta presenta la denuncia, no digo que condicione totalmente, pero sí impone. Es el segundo órgano con mayor poder del partido, tras Presidencia.
El Comité de Garantías evalúa los expedientes contra miembros de Vox y tiene la capacidad de decidir su expulsión. Compuesto por cinco personas con formación jurídica, el abogado José Francisco Garre ha optado por darse de baja del partido al considerar «un error grave» la gestión que presuntamente realiza Santiago Abascal con este órgano, utilizando a Montse Lluis, secretaria general Adjunta, como ejecutora.
“Montse Lluis es Secretaria General Adjunta y Vicesecretaria Nacional de Acción de Gobierno y Coordinación Parlamentaria”, según recoge el sitio oficial del partido de ultraderecha.
Lluis está vinculada a Vox desde abril de 2022, desempeñó el cargo de directora general de Coordinación e Interacción Social en la Junta de Castilla y León, y en 2023 se integró en la estructura nacional por pedido de Abascal, para liderar la coordinación en las negociaciones para formar gobiernos tras las elecciones regionales.
– ¿Desde cuándo ha percibido ese cambio en la operativa del Comité de Garantías?
– José Francisco Garre: Probablemente hace cuatro o cinco meses, quizás seis. El comité tiene alcance nacional, recibe denuncias de toda España y la secretaria general Adjunta ha presentado denuncias contra miembros como Ignacio Ansaldo, Javier Ortega Smith, Iván Espinosa de los Monteros o José Ángel Antelo.
Estas denuncias siempre provenían de la misma instancia y se tramitaban del mismo modo. Inicialmente ordenaban algo que considero no legítimo: ‘Dimite’. Eso es como una orden absurda. Una orden legítima podría ser ‘estás cesado’, y si no aceptas ese cese, estarías incumpliendo una directriz interna.
– ¿Ha influido la dirección nacional en las decisiones del Comité de Garantías?
– Al recibir denuncias siempre bajo la firma de la misma persona [Monserrat Lluis, secretaria general Adjunta], y con un procedimiento homogéneo, no sé si denominarlo patrón, o condicionamiento, pero sí, claramente uno se siente influido.
Proceden de la Secretaría General, el órgano más relevante tras Presidencia. Al ver que la denuncia está presentada por este ente y esta persona, piensas: ‘¿Qué debo hacer ahora?’ Quizás no quieres dictar esa resolución, pero la debes emitir, porque si no, el expulsado serías tú o tomarían medidas contra ti.
Además, los estatutos respaldan esta acción porque hay un artículo que señala que no se debe dañar la imagen del partido, aunque esto es un concepto bastante amplio.
– ¿Puede ofrecer algunos ejemplos?
– A José Ángel Antelo le exigieron que renunciara, y a Javier Ortega Smith que abandonara la portavocía en Madrid. Naturalmente, no lo consideraron legítimo porque seguían en sus funciones. Javier hizo unas declaraciones y estas fueron usadas para argumentar que dañaba la imagen de Vox, incumpliendo los estatutos.
En consecuencia, se abrió un expediente. Presentaron alegaciones y recursos, pero si recibo la denuncia de que esas manifestaciones perjudican al partido, entonces incumplen los estatutos.
Lo que planteo es que primero provocan una reacción y luego utilizan esa respuesta para argumentar que se daña la imagen de Vox. ¿No será que quienes anuncian estas situaciones son los verdaderos responsables de ese daño?
– ¿Implican un modus operandi para sancionar y expulsar a figuras relevantes de Vox?
– Cuando el afectado no acepta y se defiende alegando que es un ataque personal, haciendo declaraciones públicas o cuestionando la actuación del partido, le aplican la acusación de ‘dañar la imagen de Vox’, una infracción prevista en los estatutos.
– ¿Cuántas denuncias se han tramitado siguiendo este método?
– Si no llegan a diez, están cerca, probablemente sean siete u ocho.
Las declaraciones de José Francisco Garre podrían provocar un gran impacto en el partido de Abascal, pues es un abogado con veinte años de experiencia en la Región de Murcia y formó parte como uno de los cinco vocales del Comité de Garantías de Vox desde 2020, hasta que “entre mediados de octubre o principios de noviembre de 2025” fue elevado a la vicepresidencia del mencionado órgano.
– ¿Una de las razones para anular su militancia es la instrumentalización del Comité de Garantías?
– No estoy de acuerdo con estas prácticas en el partido, sea con quien sea. No creo que sea la manera correcta de proceder. Se debería tener un trato más humano. No deseo hablar mal de mis compañeros en el Comité porque no se lo merecen y ellos también podrían opinar igual de mí, pero sí es cierto que uno de los motivos para irme es el uso que se está dando al comité.
Garre ha renunciado a ser militante del partido situado a la derecha del PP, tras firmar un pacto de gobierno con los populares en Torre Pacheco, uno de los municipios que forman el Campo de Cartagena: el laboratorio de ideas de Vox y uno de los principales focos de votantes que tiene Santiago Abascal a nivel nacional.
“Durante esta legislatura surgió la posibilidad de alcanzar acuerdos que siempre me habían negado desde la dirección nacional, sin que comprendiera el motivo, ya que otros municipios en la Región de Murcia sí llegaron a pactos con el PP”, explica José Francisco Garre, portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Torre Pacheco, apuntando esto también como causa de su baja en el partido.
De hecho, este jueves formalizó el acuerdo con los populares pachequeros que hasta ahora gobernaban en minoría, con 8 concejales. Ahora sumarán los 4 de Vox para aprobar el presupuesto municipal de 2026. Garre ha desoído las directrices de Madrid “para garantizar estabilidad” en su localidad natal, donde tiene 53 años y fue candidato de Abascal en las elecciones municipales de 2019 y 2023.
“Existen contratos prorrogados o en situación precaria que son cruciales para los residentes en Torre Pacheco, como la recogida de residuos o el mantenimiento de parques y jardines”, señala el portavoz de Vox, quien ahora se incorporará al grupo mixto junto a sus concejales, desafiando las órdenes de Santiago Abascal. “Hay que impulsar proyectos que estaban paralizados por pura estrategia”.
Este abogado, con especialización en derecho bancario, hipotecario y de consumidores, y que fue vicesecretario jurídico de Vox a nivel autonómico, califica la estrategia de Abascal como “pésima”, indicando la salida de Espinosa de los Monteros, Ortega Smith o Antelo como presidente del partido en Murcia.
– ¿Qué conclusión extrae sobre las salidas de estas figuras destacadas en Vox?
– José Francisco Garre: He decidido dar de baja mi afiliación porque no estoy conforme con la conducta del partido. Manifesté mi posición y comencé a recibir amenazas veladas sobre una posible expulsión. A partir de entonces, recibí mensajes y llamadas de otros dirigentes provinciales de Vox.
Incluso, a través de terceros me advirtieron que desconocía con quién me estaba enfrentando. Estas situaciones resultan más propias de organizaciones mafiosas que de un grupo humano en el que se comparten intereses y principios.

