Tres indicadores fundamentales que alertan a Trump sobre el conflicto en Irán

Marco Rubio (izquierda) y Donald Trump, durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca.

Fuente de la imagen, Getty Images

    • Autor, Anthony Zurcher
    • Título del autor, Corresponsal de la BBC para Norteamérica
    • Informa desde, Dallas, Texas
  • 37 minutos
  • Tiempo de lectura: 4 min

Desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca en enero del año pasado, su popularidad entre la ciudadanía estadounidense ha ido cayendo paulatinamente.

Aunque esta tendencia a la baja es habitual para los presidentes de Estados Unidos en su segundo mandato, el descenso inicial de Trump también refleja el constante descontento público ante los elevados precios y el aumento del costo de vida, temas que han favorecido a los demócratas en numerosas elecciones a lo largo del último año.

De acuerdo con la plataforma web especializada en análisis electoral The Downballot, los candidatos demócratas lograron, en promedio, un 13% más de votos en las elecciones especiales de 2025 que en los mismos distritos durante las presidenciales de 2024.

La guerra con Irán ha intensificado aún más estas preocupaciones económicas.

Un estudio de Ipsos reveló que, cuando inició el segundo mandato de Trump, el 43% de los estadounidenses aprobaban su manejo económico.

Para el 23 de junio de 2025, esta cifra disminuyó al 35%, nivel en el que permaneció durante el resto del año.

Tras un mes de conflicto con Irán, los precios de la gasolina se dispararon, alcanzando un promedio cercano a los US$4 por galón, como muestra el gráfico siguiente.

Paralelamente, el índice de aprobación económica de Trump se redujo al 29%.

Este porcentaje fue inferior al registrado por Joe Biden durante sus cuatro años de presidencia, período en que los estadounidenses enfrentaron un aumento inflacionario tras la pandemia del covid-19.

La incertidumbre en la economía colaboró a la derrota demócrata en 2024 y al dominio republicano tanto en la presidencia como en ambas cámaras del Congreso en el último año.

Ahora, dicha situación parece impactar negativamente la aprobación general de Trump.

Al comienzo de su segundo mandato, según un promedio de encuestas del analista político Nate Silver, Trump contaba con un 52% de apoyo.

Aunque no fue un período de luna de miel política como para varios presidentes anteriores, esta mayoría tras unas elecciones polémicas permitió a Trump obtener un mandato electoral e impulsar una agenda ambiciosa centrada en inmigración, aranceles, recortes gubernamentales y reforma fiscal.

No obstante, para el 28 de febrero, cuando inició la guerra con Irán, solo el 42% de los estadounidenses manifestaba una opinión favorable del presidente.

Esta semana, esa aprobación ha descendido al 40%, conforme muestra el gráfico a continuación.

Este escenario presenta dificultades para un presidente en ejercicio, especialmente a solo siete meses de las elecciones legislativas de medio mandato.

Cuanto más se prolongue el conflicto con Irán y altere la economía global, elevando los precios al consumidor, mayores serán los riesgos políticos.

Durante la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) de esta semana, un foro celebrado cerca de Dallas, Texas, que reunió a políticos, activistas y votantes conservadores muy comprometidos, uno de los temas recurrentes fue la importancia de las elecciones de noviembre.

Michael Whatley, candidato al Senado por Carolina del Norte y expresidente del Comité Nacional Republicano, afirmó: "No se puede permitir que la izquierda gane este ciclo electoral y arrebate la agenda que defendemos diariamente".

Advirtió que, de regresar los demócratas al poder, el país enfrentaría "juicios políticos, engaños, investigaciones y una agenda fuera de control".

Desde el inicio de la guerra, el índice de aprobación del mandatario no ha sufrido una caída brusca, pese a que la mayoría de la población se opuso a la intervención militar estadounidense desde el principio.

Esto se explica por el sólido respaldo de la base política de Trump, que ha continuado apoyándolo a pesar de las preocupaciones económicas, según los datos del Centro de Investigación Pew que se muestran a continuación.

Ese respaldo de los activistas del partido, que contrasta con las promesas de campaña de Trump sobre retirar a Estados Unidos de conflictos internacionales, quedó reflejado en la CPAC de Texas.

"Es preferible pagar más ahora que enfrentar un costo mucho mayor después", afirmó Paul Heere en referencia al aumento de los precios de la gasolina en Estados Unidos.

"No se desea que otro país de la región tenga armas nucleares, por lo que hay que asumir ese precio".

Una encuesta reciente de Quinnipiac mostró que el 86% de los republicanos respalda la intervención militar estadounidense en Irán, y un 80% aprueba la gestión de Trump.

Entre todos los votantes registrados, esos porcentajes bajan al 39% y al 34%, respectivamente.

Los demócratas han manifestado una oposición mayoritaria a todas las acciones de Trump desde su regreso a la Casa Blanca, pero también se observa que los votantes independientes están comenzando a distanciarse del presidente.

Ganar el apoyo de los independientes fue clave para la victoria de Trump en 2024.

Salvo que la dinámica política cambie, la pérdida de apoyo entre esos votantes independientes podría ser determinante para una posible derrota republicana en noviembre.

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