El PP ha retirado a Vox el senador autonómico de Extremadura, rompiendo el acuerdo vigente en la pasada legislatura.
Ángel Pelayo Gordillo, representante de Vox, pierde su escaño en el Senado, donde desempeñaba un papel fundamental para su partido.
La decisión adoptada por el PP complica aún más la investidura de María Guardiola, que requiere el respaldo de los 11 diputados de Vox.
Laureano León (PP) y Manuel Borrego (PSOE) asumieron sus cargos como nuevos senadores autonómicos por Extremadura.
En plena negociación para la investidura de María Guardiola, el PP arrebató este martes a Vox el senador designado por Extremadura.
Esta medida rompe el acuerdo de la legislatura anterior, cuando ambos partidos acordaron que el escaño perteneciente a los populares sería cedido a Vox, liderado por Santiago Abascal.
Dicho escaño fue entonces ocupado por Ángel Pelayo Gordillo, nombrado senador por el Parlamento extremeño tras la investidura de Guardiola en 2023. Actualmente, pierde su asiento.
Gordillo era precisamente la figura en la que la cúpula de Vox confiaba para coordinar su labor en el Senado.
Un alto cargo de Vox describió lo sucedido como «otra guardiolada»: «Y, además, espera que el 3 de marzo le apoyemos en la votación».
Ese día está prevista la primera votación de investidura de Guardiola. Su círculo más cercano ya contempla la posibilidad de que pierda las dos primeras votaciones, según informó este medio.
Tras este intento fallido, comenzará a correr el plazo parlamentario. La Asamblea extremeña dispondrá de dos meses para intentar lograr otra investidura.
Este periodo permitirá prolongar las negociaciones, actualmente estancadas aunque avanzadas, hasta conocer los resultados electorales en Castilla y León.
En otras palabras, no habrá movimientos hasta después del 15 de marzo.
Los 11 diputados de Abascal son esenciales para que Guardiola sea reelegida tras las autonómicas del 21 de diciembre. El PP no consiguió la mayoría absoluta, y las matemáticas dejan la llave del Ejecutivo en manos de Vox.
«Hechos, no palabras»
Este lunes, el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, valoró positivamente que Guardiola reconociera públicamente su interés en contar con los de Abascal como socios de Gobierno y resaltara que PP y Vox «tienen más puntos en común que diferencias».
Sin embargo, Fúster enfatizó que esas muestras deben transformarse en «hechos y no solo en palabras».
El hecho concreto de que Vox reduzca ahora su presencia de tres a dos senadores es una realidad. El partido solo mantiene los escaños otorgados por los Parlamentos andaluz y valenciano, ambos cedidos por el PP.
Aun así, fuentes de Vox insisten en que su formación «no tiene apego a los cargos». Queda por ver de qué manera Ángel Pelayo Gordillo podrá continuar liderando el trabajo de Vox en el Senado sin ocupar escaño.
En el Senado Gordillo desempeñó un papel relevante en la comisión Koldo. Fue él quien, por ejemplo, interrogó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia del pasado 30 de octubre.
Aunque pierde su condición de senador, Gordillo seguirá ejerciendo como diputado en la Asamblea de Extremadura. En la legislatura anterior fue presidente del grupo parlamentario.
Desde el equipo de Guardiola responden que Vox «no aceptó sentarse a negociar» la continuidad de Gordillo porque «no les convenía».
La Asamblea dispone de dos senadores por designación autonómica. Este martes formalizaron su toma de posesión como nuevos senadores Laureano León, del PP de Cáceres, y Manuel Borrego, del PSOE de Badajoz, tras haber sido elegidos la semana pasada en el Parlamento regional.

