Las temperaturas elevadas encuentran un refugio en las piscinas naturales de Navarra. La Comunidad Foral dispone de 12 áreas de baño con aguas controladas que invitan a refrescarse entre ríos, embalses y playas fluviales
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De poza en poza: las piscinas naturales más destacadas de Cataluña para combatir la ola de calor
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Parece un lago, aunque es la piscina natural más extensa de España y abre este junio: con 4.500 m² rodeada por un frondoso pinar
Cuando las temperaturas suben, hallar un espacio para darse un chapuzón alejado de las multitudes es uno de los planes más atractivos del verano. Navarra ofrece 12 áreas de baño distribuidas entre ríos, embalses y playas fluviales que permiten refrescarse en plena naturaleza, rodeadas de algunos de los paisajes más singulares de la Comunidad Foral y perfectas para una excursión de un día.
Ríos, embalses y playas interiores para mitigar el calor
No es necesario desplazarse a la costa para descubrir aguas limpias y lugares donde combatir las altas temperaturas. Navarra oculta espacios sorprendentes incluso para sus habitantes: remansos entre montañas, embalses de tonalidades turquesa, pozas fluviales y pequeñas playas de interior diseminadas por toda la región. Muchas de estas áreas cuentan con control de calidad del agua y algunas ofrecen servicios para facilitar la visita durante los meses de verano.
Entre las más populares está la piscina fluvial de Betelu, donde el río Araxes crea un remanso solo a unos kilómetros de su nacimiento. También resaltan las piscinas naturales del río Urederra en Zudaire y Artavia, esta última protegida por un puente románico, al igual que las zonas de baño del embalse de Alloz, un punto de referencia para quienes desean combinar el baño con actividades acuáticas como vela, windsurf, paddle surf o piragüismo.
Desde la montaña pirenaica hasta la Ribera navarra
Las playas de Nagore y Arce, ubicadas a orillas del embalse de Itoiz, constituyen otra opción interesante para quienes buscan una jornada de baño con comodidades. Además de ofrecer vistas privilegiadas, cuentan con aseos, baños adaptados para personas con movilidad reducida, fuente de agua potable y alumbrado. En la zona sur de Navarra, El Pulguer destaca por su singularidad. Esta reserva natural de aguas salinas, conocida como la «playa de la Ribera», permite bañarse en un humedal que también sirve de refugio para aves acuáticas y esteparias, lo que resulta poco común en las zonas de baño de la Comunidad Foral.
Los aficionados a los paisajes pirenaicos encontrarán múltiples alternativas para aliviar el calor. Las piscinas naturales de Ochagavía, Ezcároz, Oroz-Betelu, Uztárroz, Burgui y Navascués permiten disfrutar de un baño en medio de bosques, montañas y ríos de aguas claras. A estos sitios se suman otros lugares muy valorados, como el cañón del río Ubagua, en Riezu, o las pozas de Eugi, donde el agua transparente fluye entre rocas y vegetación. Para proteger estos entornos y asegurar su conservación, el acceso a ciertas zonas de baño se regula en verano para evitar la congestión. Las plazas se pueden reservar mediante la plataforma oficial de Turismo de Navarra.
Cuando las temperaturas suben, hallar un espacio para darse un chapuzón alejado de las multitudes es una de las opciones más atractivas del verano. Navarra ofrece 12 áreas de baño distribuidas entre ríos, embalses y playas fluviales que permiten refrescarse en plena naturaleza, rodeadas de paisajes muy característicos de la Comunidad Foral y ideales para una escapada de un día.

