El defensa español compartió detalles sobre su niñez y cómo esta etapa de su vida le ha dejado una huella profunda.
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El jugador del Real Betis, Marc Bartra, relató su infancia y las circunstancias económicas tan complicadas que vivió. El español se mostró conmovido al recordar sus raíces en el programa de Risto Mejide, Viajando con Chester.
Según explicó el defensa, el ambiente humilde de su niñez ha sido clave en su carácter y en la manera de ver la vida: «El dinero era escaso en mi familia y, además, nacimos dos bebés a la vez».
Crecido en Sant Jaume dels Domenys, Bartra recordó el gran esfuerzo que sus padres hicieron para sacar adelante a la familia. Lejos de ser un impedimento, aquella realidad se convirtió en el impulso para desarrollar su ambición y disciplina desde temprano: «Ver a mis padres luchar de esa forma te marca profundamente».
Durante la entrevista, el central del Betis mostró una sensibilidad especial al rememorar esos momentos. En varios pasajes, su voz se quebró al evocar los sacrificios familiares y la relevancia de permanecer unidos en tiempos difíciles: «Nunca me había ido de vacaciones».
Su habilidad en el fútbol apareció pronto, llevándole a incorporarse a la cantera del FC Barcelona, uno de los sistemas de formación más rigurosos a nivel mundial. Allí emprendió una trayectoria llena de constancia, competencia y aprendizaje, que culminó con su debut en el primer equipo.
Marc Bartra, en un partido con el Barça. Foto: fcbarcelona.es
Tras su paso por el conjunto azulgrana, el defensa continuó su carrera en el Borussia Dortmund, donde vivió vivencias tanto deportivas como personales que influyeron en su desarrollo profesional. Más tarde, regresó a España para consolidarse como una de las piezas fundamentales del Real Betis.
Uno de los aspectos que Bartra resalta sobre sus padres es su ética, ya que nunca aprovecharon su figura como futbolista: «No me han pedido nunca ni un euro. Seguían trabajando y yendo en tractor a la fábrica».
Estos referentes detectaron algo especial en los hermanos mientras jugaban al fútbol en casa: «Teníamos un balcón pequeño, de unos tres o cuatro metros, y ni siquiera sé cómo hacíamos para regatear porque no cabíamos».
Por todo ello, Bartra tiene una profunda admiración hacia sus padres: «Me enorgullece, estoy muy orgulloso de ellos porque me lo han dado todo sin poseer nada. Por mucho que trate de retribuirles con dinero, no lo van a querer«.
La entrevista mostró no solo al futbolista, sino también al individuo. Un Bartra cercano, reflexivo y muy agradecido a su familia, que considera fundamental en cada uno de sus logros a lo largo de su carrera.

