El juez Calatayud destaca su satisfacción al presenciar el abrazo de Carrillo con Fraga en 1977 y la actualidad de Felipe con Juanma

El juez Emilio Calatayud posa en el Albaicín para la entrevista con EL ESPAÑOL

El juez Emilio Calatayud señala que una de sus mayores satisfacciones fue contemplar gestos de reconciliación política, como el abrazo ocurrido en 1977 entre Carrillo y Fraga, así como el encuentro reciente entre Felipe González y Juanma Moreno.

Calatayud lamenta la actual división política y social en España, y echa en falta acuerdos entre políticos de distintas ideologías en beneficio del bien común.

El juez valora de forma positiva la evolución social y política de Andalucía durante las últimas décadas, y reconoce un cambio sociológico tras el vuelco electoral de 2022.

Defiende la necesidad de un pacto educativo estable en el tiempo y critica la ausencia de una cultura del esfuerzo adecuada, así como la falta de oportunidades para la juventud y el papel que desempeña actualmente la política.

El juez de menores más reconocido de España, Emilio Calatayud, habitualmente evita hablar de política, pero en esta entrevista hace una excepción para analizar, como andaluz adoptivo, los cambios sociales y políticos que se han registrado en Andalucía en los últimos años.

Originario de Ciudad Real y jubilado tras 48 años de carrera judicial, ha residido en Granada desde 1984, es decir, más de cuatro décadas.

Rechaza el nivel actual de polarización que afecta a España debido a la política. Por ello, considera que una de las mayores satisfacciones de su vida fue presenciar el abrazo entre Santiago Carrillo, líder del Partido Comunista (PCE), y Manuel Fraga, líder de Alianza Popular (AP) y ministro de Turismo durante el régimen de Francisco Franco.

Este evento ocurrió en 1977 y Calatayud lo recuerda con claridad. Fue en el club Siglo XXI en Madrid, tras una conferencia de Carrillo presentada por Fraga. La crónica apareció firmada en ABC por Pedro J. Ramírez, actual director de EL ESPAÑOL.

Una impresión similar experimentó recientemente cuando vio en los informativos que Felipe González, el primer presidente socialista en España, participaba en un acto junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.

Calatayud señala que echa en falta que los políticos de diferentes corrientes alcancen acuerdos pensando en el bien común de los ciudadanos.

¿Usted, que ha vivido diversas épocas políticas y sociales como juez durante más de 40 años, ha conocido alguna tan polarizada como la actual?

Me entristece observar la sociedad actual, realmente no lo comprendo. Con sinceridad, cada vez veo menos los informativos. Leo sólo los titulares iniciales y luego prefiero ponerme una serie. Ya no me interesa más.

Es que cada persona piensa en su propio grupo y en sí misma; no se ocupan de la gente común, sino sólo de las encuestas y de mantener el poder. No creo que no se pueda llegar a algún acuerdo que beneficie a los ciudadanos.

El juez de Menores Emilio Calatayud posa para EL ESPAÑOL en el Albaicín en Granada.

Antes esta realidad no existía.

En mi etapa no se vivía esta polarización. He experimentado la muerte de Franco, el atentado contra Carrero Blanco, los asesinatos perpetrados por ETA, he levantado a sus víctimas aquí en Granada… pero no existía esa división ni ese odio que ahora presenciamos. He tenido amigos de todos los colores y tendencias políticas, y aún mantengo excelentes relaciones con ellos.

Una gran satisfacción para mí fue el abrazo entre Carrillo y Fraga en 1977. Eso representó la reconciliación entre las dos Españas y definió el período de la Transición, a pesar de las muertes producidas por ambos bandos.

Recientemente se vivió una escena similar entre Juanma Moreno y Felipe González.

Así es, me alegró mucho ver a Felipe y Juanma juntos. Aunque puedan ser rivales políticos, no son enemigos y sí pueden dialogar.

Desde que llegó usted a Granada hace 42 años, ¿cómo ha visto el desarrollo de Andalucía?

La Andalucía que conocí estuvo gobernada por el PSOE durante un período comparable al gobierno de Franco en España.

La veo bien y ha progresado notablemente en todos los aspectos. Por ejemplo, Málaga está creciendo rápidamente y genera mucha riqueza.

¿Considera que la imagen que proyecta Andalucía hacia el exterior ha cambiado?

Debe cambiar forzosamente, pero no olvidemos que los andaluces han contribuido mucho al desarrollo de Cataluña gracias a su trabajo, porque trabajan mucho. ¡Y trabajan de verdad!

Desde el cambio de gobierno, ¿cree que el vuelco electoral de 2022 con mayoría absoluta del PP supone también un cambio sociológico?

Sí, se ha producido un cambio sociológico porque la opinión pública cambia con el tiempo. Yo he votado a diferentes partidos, porque mucha gente vota con el corazón. Yo apoyé a Felipe en su momento y no se puede comparar con la situación actual.

¿Se atreve a prever el resultado de las próximas elecciones teniendo en cuenta las circunstancias y características de cada candidato?

No me arriesgo, pues insisto en que la gente vota con el corazón. El resultado que deseo me lo guardo para mí. Lo que resulta lamentable es que no existan listas abiertas; a mí me gustaría poder votar a las personas directamente.

EL juez de Menores Emilio Calatayud posa para EL ESPAÑOL en el Albaicín de Granada.

¿Y qué puntuación otorgaría a los candidatos del 1 al 10?

Prefiero reservarme esa opinión. Votaré sin falta, pero no diré a quién. Me molesta que se etiquete a los jueces como progresistas o conservadores… ¡hasta yo mismo no lo sé! Creo que soy inconformista.

¿Qué opina sobre el caso de Noelia, la joven que recibió la eutanasia? ¿Cree que es un fallo del sistema?

Es evidente que esta chica debió sufrir mucho, tanto física como psicológicamente. Solicitó la eutanasia y parece cumplir con todos los requisitos legales. Por tanto, hay que respetar su decisión, que pasó por todos los filtros médicos, psicológicos y legales y que fue su voluntad.

Sin embargo, este caso puede reflejar una carencia del sistema y de ciertos organismos de protección de menores, lo cual es otro asunto.

Como sociedad resulta muy difícil aceptar que una joven tome esa decisión. Algo ha fallado como sociedad, familia e instituciones. Fíjese que ni siquiera quería que la acompañara alguien. Tal vez llegaron tarde; lo triste es que su caso se hizo visible cuando se viralizó.

¿Qué opina del anuncio que prohíbe el uso de redes sociales a menores de 16 años en España?

Siempre he dicho que las pantallas son una droga y una vía para cometer delitos y ser víctima de ellos.

Considero que un menor no debería tener un teléfono móvil hasta los 14 años, salvo uno básico para llamadas sin acceso a internet. ¿Pero qué sentido tiene que un niño de ocho años tenga un smartphone?

¿Qué piensa sobre la herramienta ‘Hodio’ para medir el odio en las redes sociales?

El problema está en quién evalúa eso. Quien crea la ley, crea la trampa. Además, la localización de esas empresas complica la situación. La Inteligencia Artificial tiene aspectos positivos y negativos…

¿Cree que los jóvenes están desanimados? Esta generación es la más preparada y no puede acceder a una vivienda…

Es lamentable que no puedan comprar una vivienda y tengan que esperar hasta los 40 años para independizarse.

El problema radica en que no se ha fomentado la educación, la cultura del esfuerzo, el trabajo y el sacrificio. Tengo cuatro nietos y me entristece pensar en el país que heredarán.

A pesar de ello, soy optimista y confío en que la situación mejorará. El problema es que aquí la política se hace a corto plazo, sin velar por los intereses de los ciudadanos.

En política debe ingresar gente capacitada; no los que entran jóvenes y permanecen en el partido sin aportar nada en toda su vida. Antes se perdía dinero por entrar en política; ahora se vive de ella desde jóvenes.

Justamente para adquirir esa formación, usted ha defendido el pacto educativo, aunque parece más lejano cada vez…

Hace falta una ley educativa que dure al menos una generación, no solo una legislatura. La base de todo es la educación, y resulta muy complicado con la pérdida de autoridad de padres y maestros… Debemos tener una visión amplia y alcanzar un pacto por la educación.

Es paradójico, pero observe que el juez de Menores es el menor entre los jueces; el maestro, el menor entre los catedráticos; y el médico de familia, el menor dentro de los médicos…

Esto no debería ser así, pero bueno, mis opiniones pueden ser discutidas y mis sentencias apeladas.

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