
Aún con años de trabajos y avances tecnológicos, el espacio permanece como un vasto desconocido para la humanidad. Sin embargo, dentro de este, ciertos cuerpos celestes están mejor documentados que otros, siendo la Luna uno de los objetos más investigados y, por tanto, el que menos enigmas presenta, aunque conserve varios.
La Luna es el cuerpo celeste más próximo a la Tierra en comparación con otros planetas, estrellas o satélites, y ello explica, entre otras cosas, la relevancia que mantiene esta relación.
Explorar el espacio es un objetivo crucial, dado que desde hace años la humanidad busca con claridad qué existe más allá de nuestro planeta y si hay lugares similares donde, en un futuro, las personas podrían habitar en caso de necesidad.
En consecuencia, en los últimos años todos los países han incrementado significativamente sus esfuerzos para potenciar sus misiones espaciales, y dentro de estas iniciativas, regresar a la Luna se posiciona como uno de los pasos iniciales prioritarios. La primera misión lunar se realizó en 1969, después de la cual solo se llevaron a cabo cinco alunizajes más, siendo el último en 1972.
Actualmente, EEUU y China compiten por ser la próxima nación en lograr un retorno lunar, y según la información disponible, la NASA se encuentra en la fase final de preparación para lanzar la misión Artemis II, que llevará otra vez al ser humano a la Luna.
Tras varios meses de retrasos y dificultades, la NASA afirma que el retorno lunar está más cercano. Esta misión transportará a cuatro astronautas en un viaje de 10 días, realizando un sobrevuelo alrededor de la Luna para poner a prueba la nave espacial Orion y garantizar su funcionamiento óptimo, además de solucionar cualquier posible inconveniente.
También se realizará un estudio sobre los propios astronautas para evaluar los cambios biológicos que puedan experimentar y cómo la gravedad alterada y la radiación podrían afectar a futuros tripulantes del programa Artemis.
«Existe la oportunidad de visualizar la cara oculta de la Luna nunca antes observada», indica la astronauta Christina Koch. Aunque no se realice un alunizaje, este vuelo tripulado será el que haya llevado a los humanos más lejos en los últimos años y servirá como base para futuras misiones como Artemis III y Artemis IV.
Si todo avanza según lo previsto, el lanzamiento podría efectuarse tan pronto como el 1 de abril. Los astronautas ya están en la estación de Cabo Cañaveral, EEUU, preparados para abordar el cohete más potente jamás fabricado por la NASA.

