El caso activa las alertas tras el brote de meningitis detectado en Kent (Reino Unido) esta última semana

Una menor de 17 años ha fallecido en el hospital de Dénia tras presentar signos compatibles con meningitis. La Conselleria de Sanidad valenciana confirmó sus sospechas luego de aplicar el protocolo correspondiente y obtener un resultado positivo en los análisis microbiológicos tras el fallecimiento de la paciente.
La joven fue trasladada en ambulancia desde una localidad de la Marina Alta y falleció pocas horas después de su ingreso, según informó la Conselleria de Sanidad. Por este motivo, las autoridades sanitarias están contactando con el entorno cercano de la adolescente para facilitar la administración de quimioprofilaxis (inyección de medicamentos a personas sanas para impedir la infección) y evitar posibles contagios adicionales.
La meningitis se transmite principalmente mediante secreciones respiratorias, como las que se producen al toser, estornudar o besar. Los adolescentes y adultos jóvenes, junto con los bebés, presentan tasas elevadas de enfermedad meningocócica debido al incremento del contacto social y a una elevada proporción de portadores asintomáticos. La muerte de la joven alicantina genera preocupación en las autoridades sanitarias después del brote de meningitis detectado en Kent (Reino Unido) en estos últimos días.

La meningitis en Reino Unido ya suma 29 casos
La alarma ha llegado a la península tras el fallecimiento de la joven de 17 años, coincidiendo con la detección de un brote de enfermedad meningocócica invasiva en Reino Unido. La semana pasada, la Universidad de Kent suspendió los exámenes presenciales después de identificar varios casos, que han provocado la muerte de dos estudiantes y el ingreso hospitalario de otros 11 jóvenes. Una víctima era estudiante de dicha universidad, mientras que la otra, de 18 años, asistía a un instituto de secundaria en el mismo condado.
Hasta las 12:30 h del 21 de marzo, Reino Unido ha comunicado 20 casos confirmados y otros nueve bajo análisis en laboratorio. Además, se investiga un posible caso en Francia relacionado con la exposición a los casos británicos. Por su parte, el Centro Europeo de Control de Enfermedades ha determinado que la probabilidad de expansión del brote es muy baja.
En Kent, las personas expuestas están siendo monitoreadas y reciben la vacuna contra el meningococo B. Esta medida también fue adoptada por la Conselleria de Sanidad valenciana este martes. El seguimiento de la meningitis en España se había estabilizado en 2024, con una tendencia previa al alza desde 2019, de acuerdo con los últimos datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica.

No obstante, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades emitió una evaluación rápida tras el brote en el condado de Kent, concluyendo que el riesgo de transmisión a la población de la UE/EEE es muy bajo. Frente a este tipo de infecciones, la vacunación sigue siendo la principal estrategia de prevención y control. Gracias a las campañas de inmunización, la incidencia de EMI en España sigue siendo baja, y la vigilancia epidemiológica garantiza una respuesta ágil ante nuevos brotes.
Qué es la meningitis y cómo se transmite
La meningitis consiste en una inflamación de las meninges, que son las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal. Las causas son variadas, aunque las más comunes son virus y bacterias. En particular, la enfermedad meningocócica, causada por la bacteria Neisseria meningitidis, destaca por su gravedad y rápida evolución clínica. Esta bacteria se clasifica en varios serogrupos, siendo los más frecuentes en España y otros países occidentales los B y C.
El período de incubación de la meningitis meningocócica oscila entre 2 y 10 días, siendo habitual la aparición de síntomas entre 3 y 4 días tras el contagio, según informó el Ministerio de Sanidad tras conocer el caso de Alicante. La enfermedad puede avanzar de manera rápida, derivando en cuadros graves como meningitis o sepsis, que requieren atención médica inmediata.
Los grupos más vulnerables son los niños pequeños, adolescentes y adultos jóvenes, motivo por el cual las campañas de prevención y vacunación se enfocan especialmente en estos segmentos. La transmisión de la meningitis ocurre mediante el contacto directo con secreciones respiratorias de personas infectadas o portadoras asintomáticas, principalmente por tos, besos o convivencia estrecha y prolongada. Aunque la bacteria puede habitar en la nasofaringe de muchas personas sin manifestar síntomas, solo una minoría desarrollará la enfermedad.

