Investigación vincula el consumo de alimentos ultraprocesados con la infertilidad femenina

Los investigadores advierten que productos pueden contener aditivos, conservantes y químicos que alteran las hormonas

Los alimentos ultraprocesados pueden causar

La infertilidad afecta a millones de mujeres a nivel global, y sus causas varían desde condiciones médicas hasta el envejecimiento. Incluso aspectos cotidianos, como la alimentación, pueden tener influencia en la fertilidad. Un estudio reciente de la Universidad McMaster descubrió una relación entre el consumo de alimentos ultraprocesados y la fertilidad femenina: las mujeres con dificultades para concebir mostraron una mayor proporción de estos productos en su dieta habitual.

De acuerdo con el informe, las mujeres con infertilidad consumieron cerca del 30% de sus calorías a partir de alimentos ultraprocesados, en comparación con el 27% de aquellas que no experimentaron problemas de concepción. Aunque este margen parece reducido, se vinculó directamente con las probabilidades de embarazo.

La investigación, publicada en la revista Nutrition and Health, se fundamentó en datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición, que incluyó a 2.582 mujeres entre 20 y 45 años. Todas respondieron si habían intentado concebir durante al menos un año sin éxito, permitiendo clasificarlas como fértiles o infértiles, y analizar sus hábitos alimenticios mediante dos registros detallados de 24 horas.

Las sustancias químicas alteran las hormonas

Los ultraprocesados incluyen desde snacks envasados y bebidas azucaradas hasta comidas congeladas y carnes procesadas. Generalmente contienen ingredientes artificiales, conservantes y aditivos, y su composición difiere notablemente de alimentos frescos como frutas y verduras.

La comida ultraprocesada puede contener

“Gran parte de lo que se escucha acerca de los alimentos ultraprocesados se centra en las calorías y la obesidad”, declaró Anthea Christoforou, profesora asistente de kinesiología en la Universidad McMaster, citado por el medio Earth. La investigadora resaltó que “nuestros hallazgos apuntan a un fenómeno posiblemente más complejo: parece existir otro mecanismo involucrado”.

Christoforou indicó que la literatura previa ya había sugerido que la exposición a sustancias químicas podría ser un factor subyacente en este fenómeno. “Esto podría reflejar vías más allá de las calorías o el peso corporal, incluyendo la exposición a químicos”, explicó.

Por su parte, Angelina Baric, estudiante de doctorado y coautora del estudio, advirtió sobre los peligros de los compuestos presentes en estos productos: “Los alimentos ultraprocesados frecuentemente contienen químicos como ftalatos, BPA y acrilamidas, que pueden desprenderse tanto del envase como de la maquinaria plástica empleada en su procesamiento”.

Baric añadió que “se sabe que estos compuestos alteran las hormonas, lo que podría explicar la relación observada”. Cuando las hormonas se desequilibran, la fertilidad puede verse comprometida.

Más allá del sistema hormonal, el equipo identificó que los ultraprocesados pueden aumentar la inflamación, dificultando tanto el desarrollo ovárico como la conservación del embarazo. Asimismo, las dietas altas en estos productos reducen el número de bacterias intestinales beneficiosas, afectando aún más el equilibrio hormonal.

Las mujeres que siguen la dieta mediterránea tienden a una mayor fertilidad

La investigación también analizó la conexión entre la dieta mediterránea y la fertilidad. Se observó que quienes adoptaban este patrón alimenticio, caracterizado por abundantes frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y grasas saludables, mostraban mejores índices de fertilidad. No obstante, el beneficio disminuyó al controlar el peso corporal, sugiriendo que parte del efecto protector está relacionado con mantener un peso adecuado.

La dieta mediterránea se asocia

Los científicos enfatizaron que la calidad de la alimentación no se reduce solo a los nutrientes. “El procesamiento modifica los alimentos de formas que no se reflejan únicamente en los nutrientes, desde la exposición a productos químicos durante la fabricación hasta la incorporación de ingredientes que desplazan a aquellos integrales y protectores”, explicó Baric.

“No se trata de buscar la perfección, sino de prestar atención a cómo se procesan los alimentos, optar por alimentos en su estado natural y seleccionar ingredientes familiares. Incluso este cambio sencillo puede disminuir la exposición a sustancias aún poco conocidas”, recomendó la coautora del estudio, subrayando la importancia de priorizar alimentos frescos, cocinar en casa y reducir productos envasados, lo cual favorece la fertilidad y la salud a largo plazo.

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