Lectura y comentario de la condición mágica de José Martí
Dra. Mercedes Pereira Torres
15.04.06
Conferencia ofrecida el 17 de noviembre del 2005 en el Centro Hispanoamericano de Cultura en homenaje al 60 aniversario del otorgamiento del premio Nobel a Gabriela Mistral.
Lectura y comentario de la condición mágica de José Martí, discurso de Gabriela Mistral en el acto por el centenario del nacimiento del héroe nacional cubano. brindado por Gabriela Mistral el 28 de enero 1953 en la Habana, Excelentísimo señor embajador de la República de Chile en Cuba, señor agregado cultural, profesores, especialistas, alumnos de la Cátedra, amigos todos. Esta mañana nos reunimos aquí para rendir homenaje una vez más a Gabriela Mistral, distinguida creadora chilena quién se consideró sólo una trabajadora de la cultura de América y pasó a engrosar el grupo de los indispensables en las letras continentales. No podemos olvidar que ella es la primera intelectual hispanoamericana galardonada con el Premio Nobel de Literatura, logro que alcanzó en 1945 cuando en Chile aún las mujeres no tenían voto. Durante todo este año 2005, la Organización de Estados Iberoamericanos para la educación, la ciencia y la cultura OEI, ha recordado la obra y el legado de la poetiza y educadora y chilena en el marco del 60 aniversario de la obtención de su Nobel de Literatura, que se celebrará el próximo 10 de diciembre. Esta decisión se adoptó en la sexagésima novena reunión del consejo directivo de la de la OEI, en Quintana Robo, México, tras propuesta presentada por la subsecretaria de educación quien expresó textualmente “Así como el 2004 lo dedicamos a la celebración de los 100 años del natalicio de Pablo Neruda, con actos realizados a través de todo el mundo, queremos otorgar en el año ermecano de la lectura un merecido reconocimiento a nuestra Gabriela Mistral ”. Con sano orgullo, desde la Universidad de la Habana la Cátedra Gabriela Mistral, primera de su tipo que se crea en América Latina investigación y difusión de la vida y la obra de la poetiza, pretende revitalizar la imagen de la creadora de Lagar, que en alguna vez expresó ” Que no podía permanecer indiferente a la suerte de los pueblos americanos ”. A ese fin y en saludo al 60 aniversario de su Premio Nobel, la Cátedra a realizado ya dos actividades culturales; una, el 2 de febrero en el aula Latinoamericana de la Facultad de Artes y Letra con la presencia de Volodia Teltenboim, quien nos brindó una interesantisima charla sobre la vida y la obra de Gabriela Mistral y otra el 7 de abril en la Casa de Escritores del Municipio 10 de octubre, con motivo de un aniversario más del nacimiento de la ilustre chilena. El 2 de junio nos reunimos en el rectorado de la Universidad de la Habana con la comisión chilena que nos visitó desde el 28 de mayo al 5 de junio procedente de la Universidad de la Serena y del propio Santiago de Chile, el señor embajador de Chile en Cuba y autoridades de relaciones internacionales de la Universidad de la Habana, para ultimar todo lo concerniente a una exposición y coloquio sobre Gabriela Mistral que se celebraría en el marco del 60 aniversario del otorgamiento del Premio Nobel a la insigne creadora chilena. Ocasión que se firmaría un convenio de colaboración entre en Centro Mistraliano de la Universidad de la Serena, que dirige el profesor Manzano y la Cátedra Gabriela Mistral de la Universidad de la Habana, que presido. Desafortunadamente por razones ajenas a todos, esta actividad no ha podido llevarse a cabo aún, con mucho optimismo esperamos poderla realizar el próximo mes de diciembre, en que la Cátedra Gabriela Mistral ofrecerá su acostumbrado coloquio literario para recordar el otorgamiento del Premio Nobel y cerrar dignamente nuestro homenaje. Después de estas consideraciones iniciales, nos disponemos a leer y a comentar el discurso “La condición mágica de José Martí “, brindado por Gabriela Mistral el 28 de enero 1953 en la Habana, con motivo del centenario del nacimiento de nuestro Apóstol. Comenzaré citando textualmente a la poetiza, desde una visión de 1941 más depurada y como tal puede considerarse inédita de su conferencia “La lengua de Martí” dictada en la Habana y publicada aquí en 1934. Cito; “Todo es agradecimiento en mi amor de Martí, gratitud hacia el escritor que es el maestro americano más ostensible de mi obra y también agradecimiento del guía de hombres que la América produjo en una especie de mea culpa por la hebra de guías bajisimos que hemos sufrido, que sufrimos y sufriremos todavía. Angustiada siento yo, americana ausente, cuando me empino desde tierra extraña a mirar hacia nuestros pueblos y diviso a mi gente, atollada todavía en las viscosidades acuáticas de las componendas y en las mal querencias fronterizas que tijeretean el continente de todos lados. Cuando los ausentes hacemos estas asomadas penosas al hecho americano, necesitamos acarrear de lejos a Bolívar, para que nos apuntale la fe y de menor distancia a Martí, para que nos lave con su lejía las roñas de la creollidad. Hemisferios de agradecimiento son para mí, la literatura y la vida de José Martí” Como es sabido de todos, Gabriela Mistral nos visitó en cuatro ocasiones. La primera vez en 1922 el 12 de junio, en escala de cuatro días con destino a México invitada por Vasconcelos, para una serie de reformas educacionales. Los directores de la revista social, El Fígaro y Cuba Contemporánea le ofrecen un té literario y ella expresa su agradecimiento en una hermosa pieza oratoria. En 1931 viene por segunda vez y es recibida por Jorge Mañat. Dicta entonces un ciclo de conferencias durante el mes de julio, una de las cuales está dedicada al poeta y héroe nacional de Cuba José Martí. Se publica por la Secretaría de Educación de Cuba a cargo de Mañat, el 19 de mayo de 1934 con el título “La lengua de Martí” En el mes octubre de 1938 nos visita por tercera vez, ofrece varias charlas, dicta la conferencia de los Versos Sencillos de José Martí que se publican por la Secretaria de Educación al año siguiente en 1939, pero es el 28 de enero de 1953 cuando es oficialmente invitada para hablar en el acto del Centenario del nacimiento de Martí. En esta oportunidad fueron ella y nuestro Fernando Ortíz, los únicos oradores. Este discurso se publicó inmediatamente en el Diario de la Marina y más tarde en Cuba Profesional, enero/ marzo de 1953. De cuya copia foto estática me he servido para este trabajo. Copia que gentilmente me hizo llegar la investigadora y periodista Amelia Roque, integrante de la Cátedra Gabriela Mistral, quien es autora de un libro sobre la poetiza chilena y su relación con Cuba y su intelectualidad. Acucioso, detenido y documentado ensayo, cuyo proyecto obtuvo el Premio Razón de Ser de la fundación Alejo Carpentier y que se encuentra listo para su edición. A reserva de leer al final de mi exposición el discurso de Gabriela, voy a comentarlo primero: sus palabras revelan la admiración mistraliana por nuestro Apóstol y lo presentan como un clásico que a conservado su vigencia para el gobierno de nosotros mismos y para el de nuestras patrias y aveces para el de una raza entera. Destaca que su musa fue el amor, que lo hizo vivir rodeado del hechizo que llamamos la simpatía, lo que le propició que ni siquiera sus adversarios pudieran odiarlo realmente a lo largo de la Guerra Civil, y expresa lo curioso que resulta que una criatura partida entre su vocación de amor y la entrega bélica por liberar a su patria, que dividido en dos misiones tan distantes, resultara ser sin embargo unidad pura. Señala que de la prosa al verso, de lo patriótico grande a lo cotidiano o a la mera carta familiar, la palabra martiana corre viva y cálida, buscando su interlocutor para ganárselo y así adorado por su generación que la siguieron, probaron su mismo embrujo, al punto que su amplio magisterio dure hasta nuestros días. Nos dice que en muy pocas ocasiones ocurre que un poeta sea recitado a la vez por el viejo erudito que hace antologías y la lavandera que canta sus versos al son del agua, y por el niño de la calle que lo tararea. Por ello los Versos Sencillos siguen siendo tan válidos para el cortador de caña como para la atenerista y compara su buena fortuna en Cuba con la del Romance español. Con una hermosa metáfora define el estilo martiano “Cóndores y palomas andan curiosamente casados en la escritura martiana, quiere regalarse al pueblo como alimento común y cotidiano”. Se lamenta de su temprana muerte cuando nos dice; “cuánto le quedaba por decir, por hacer y dar a este hombre y hasta dónde habría llegado su verbo benefactor de una raza entera”. Agradece la invitación al aniversario martiano, que es fiesta continental tal por que siente reavivar su fe en esta América mestiza que lleva sobre rostro la huella del indio, la del español y la del africano, o sea tres fuertes levaduras con las cuales ella habla y canta, siembra la caña y el café, y termina expresando que: “si somos veintiún pueblo coincidentes por la sangre, por el credo cristiano y por la educación republicana, por qué nos resulta tan fácil nuestra amistad y tan rechazada nuestra fusión”
