Nueva investigación en los cinco países más grandes de la UE revela un panorama político de una Europa indecisa.
Si alguna vez se ha cuestionado si los jóvenes europeos suelen votar más por partidos de izquierda o de derecha, la respuesta podría ser que prefieren ninguna de las dos opciones.
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En los cinco estados miembros más grandes de la UE, la mayor parte de las personas entre 16 y 39 años se inclinan hacia posiciones políticas centradas, especialmente en Italia y Alemania.
Así lo indica el Estudio Next Generation 2026 de la Fundación Allianz.
España destaca como el país con mayor inclinación hacia la izquierda entre los jóvenes, con un 28% que se identifica con la izquierda o la izquierda radical.
En contraste, Polonia presenta la mayor proporción de jóvenes que se posicionan a la derecha o extrema derecha, seguida muy de cerca por Francia con un 33%.
Francia y Polonia, sociedades con mayor polarización
Tanto en Polonia como en Francia, el porcentaje de jóvenes que se identifican con la extrema derecha es el más alto (17%), además de ser donde se reportan las divisiones políticas más frecuentes.
En Francia, el 59% señala que estos conflictos ideológicos ocurren entre sus pares, mientras que en Polonia, la diferencia generacional es la causa más común de fricciones políticas (68%).
No obstante, en los cinco países analizados, surge un factor común: una marcada identidad europea.
Alrededor del 85% de los jóvenes afirma sentirse europeo, ya sea de manera rotunda o en cierto grado.
Italia y Francia: Jóvenes con mayor escepticismo hacia Europa
Por otro lado, en Italia y Francia se observa un mayor escepticismo, con casi uno de cada cinco jóvenes (18%) que declara mantener escasa o ninguna conexión con Europa.
Otro elemento que parece congregar a los jóvenes europeos es la aspiración a un futuro distinto.
El informe destaca que un promedio del 65% de jóvenes desea vivir en una sociedad que supere el modelo actual centrado en el crecimiento económico.
«Visualizan futuros donde la sostenibilidad, ambientes más limpios y formas de participación política más significativas prevalezcan, incluso si esto implica aceptar compensaciones como un progreso más lento o menor diversidad en el consumo.»
Este pensamiento se distribuye casi por igual entre jóvenes de izquierda, centro y derecha, según el reporte.
11% apoyan tácticas políticas radicales, incluso violentas
Sin embargo, esta voluntad de cambio se ve contrarrestada por signos evidentes de frustración, especialmente entre quienes están en sus 30 años y sienten desilusión y agotamiento político.
Casi la mitad de los jóvenes europeos (47%) manifiesta una profunda sensación de privación política.
Además, un 28% apoya abiertamente lo que el estudio denomina «visiones regresivas de la sociedad», como la restauración de roles tradicionales de género y la exclusión de minorías.
Esta postura es más fuerte en Polonia (33%) y Francia (34%).
Por último, una minoría considerable (11%) señala que respalda medidas extremas para reprimir la disidencia política, incluyendo el abuso a opositores o la legitimación de la violencia como medio para forzar cambios. En Francia, el apoyo alcanza un 17%.
En cualquier caso, la mayoría de los jóvenes europeos (57%) se considera poco comprometida políticamente, lo que significa que, aunque tengan opiniones y creencias políticas, evitan tomar acciones concretas más allá del voto.
Rara vez se afilian a partidos, participan en manifestaciones, apoyan iniciativas ciudadanas o publican sus ideas en línea, prefiriendo «jugar seguro» con actividades sociales de bajo riesgo como peticiones y donaciones.
Curiosamente, para aquellos que están políticamente activos, el lugar de trabajo se ha convertido en uno de los espacios más comunes para defender causas y expresar ideas políticas, en algunos casos incluso más que en las protestas.

