Los hermanos relataron el empleo de gas pimienta, insultos homófobos y las secuelas físicas y emocionales que dejó el ataque

El fin de semana pasado, Jesús y Daniel Oviedo, conocidos como Gemeliers, fueron víctimas de una agresión violenta a la salida de una discoteca en Madrid tras celebrar su 27 cumpleaños. Este incidente, narrado en el programa De Viernes, causó gran repercusión en la sociedad española al evidenciar la continuidad de la violencia y los crímenes de odio en espacios públicos.
De acuerdo con su relato en televisión, la celebración transcurrió con normalidad hasta que, al salir del local acompañados por amigos y familiares, un grupo de entre ocho y diez personas los atacó de manera repentina, sin provocación ni contacto previo.
“Uno de mis amigos estaba dentro del taxi y lo sacaron. Entonces escucho: ‘vamos a por esos maricones’”, contó Jesús Oviedo, refiriéndose a los insultos homófobos que recibieron durante la agresión. El ataque dejó a varios miembros del grupo heridos, incluyendo a sus parejas y un amigo que, según narraron, soportó la mayoría de los golpes.
Los agresores, quienes son clientes habituales de la discoteca, focalizaron su violencia en lo que los Gemeliers calificaron como “la caza del famoso”. Esta expresión usada por Jesús Oviedo sugiere que la fama pública fue un posible motivo que motivó el ataque.
Consecuencias físicas, temor y denuncias por delito de odio
La situación resultó particularmente delicada para Jesús, recién intervenido de la vista, quien sufrió el impacto del gas pimienta empleado por los agresores. “No he vuelto a ver bien y las noticias no son alentadoras”, manifestó durante el programa, mostrando su inquietud sobre la recuperación.
Ambos hermanos permanecieron hospitalizados durante varios días para monitoreo médico, con especial atención a los efectos del gas pimienta, un producto prohibido en España. Jesús Oviedo explicó la incertidumbre en su evolución: “Parece que no dejará secuelas, pero hay muchos factores en juego. Esta persona no sabía cómo reaccionaría mi cuerpo, si tengo asma, piel sensible o si estaba recién operado”, comentó.

El impacto psicológico también ha sido intenso. Los artistas reconocieron que sienten miedo a represalias y presentan dificultades para dormir, agravadas por pesadillas recurrentes. “No descarto ninguna posibilidad, pueden hacer lo que quieran. Llevamos días sin dormir y con pesadillas”, indicó Jesús. Ambos prefirieron no contarle a su madre los detalles, con el fin de protegerla del verdadero alcance de la violencia sufrida.
Un aspecto delicado reside en la naturaleza de los insultos pronunciados. Los Gemeliers calificaron la agresión como un presunto delito de odio, motivado por los insultos homófobos. “Esto es claramente un delito de odio. Sé lo que siento, que soy heterosexual, pero la otra persona no. Y si me grita ‘maricón’, está atacándome porque cree que lo soy”, afirmó Jesús Oviedo. Ambos admitieron que la violencia verbal se ha vuelto habitual en sus vidas públicas, tanto en las redes sociales como en la vía pública.
Respaldo del ámbito artístico y demanda de justicia
La agresión generó una ola de apoyo inmediato desde el ámbito artístico. Personalidades como Carlo Costanzia, Alejandra Rubio, Mario Vaquerizo, María Zurita, Ana Guerra y Kiko Rivera expresaron su solidaridad hacia los Gemeliers, quienes agradecieron estos gestos en medio del difícil momento emocional que atraviesan.
El ataque incluyó forcejeos, caídas, patadas y el uso de gas pimienta, mientras los agredidos intentaban llegar a sus vehículos para alejarse del lugar. La novia de Jesús intentó interceder para detener la agresión, recibiendo también golpes y spray. Daniel Oviedo, al ser avisado, encontró a su hermano en estado de shock, incapaz de ver o respirar. “Lo vi en una situación terrible, con falta de aire, sin poder ver, gritando dónde estamos. Fui directamente a abrazarlo porque era lo que necesitaba”, describió Daniel.
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Las imágenes grabadas durante el incidente muestran parte de la violencia sufrida y las amenazas explícitas dirigidas por los atacantes, tal como relataron en De Viernes. La Policía y la autoridad judicial están investigando el caso, habiendo identificado ya a los sospechosos, quienes podrían enfrentar cargos por agresión y delito de odio.
Los Gemeliers decidieron hacer pública su experiencia para exigir justicia y denunciar la persistencia de los insultos homófobos en la sociedad. “Es increíble que en 2026 sigamos usando esa palabra como un insulto cuando no debería ser así”, lamentó Daniel Oviedo. Este episodio ha puesto en evidencia la problemática de los delitos de odio y la violencia hacia figuras públicas, cuyas consecuencias físicas y emocionales continúan afectando su entorno cercano.

