Una segunda mujer ha presentado una denuncia contra Íñigo Errejón por agresión sexual, acusándolo de haberla violado con uso de fuerza en octubre de 2021.
La denunciante, que posee cierto nivel de reconocimiento público, ha solicitado status de testigo protegido y está siendo representada por el mismo abogado que defiende a Elisa Mouliáa.
De acuerdo con la denuncia, los hechos sucedieron después de una fiesta donde ambos consumieron alcohol y cocaína, prolongándose en el domicilio de Errejón.
La mujer narra que Errejón la agarró por el cuello y la penetró vaginalmente con violencia, pese a sus negativas y sin consentimiento.
Una segunda mujer ha interpuesto una denuncia por agresión sexual contra Íñigo Errejón. Mientras el caso de la actriz Elisa Mouliáa sigue en curso judicial, el fundador de Podemos y ex portavoz de Sumar enfrenta ahora una nueva denuncia presentada el martes por la tarde, que data de octubre de 2021.
Según el abogado común de la presunta víctima y de Elisa Mouliaá, Alfredo Arrién, se trata de una mujer «con cierto reconocimiento público» que ha pedido a la Policía ser considerada testigo protegida, según reveló en el programa Código 10 de Cuatro.
La agresión denunciada habría ocurrido, según la mujer, el 16 de octubre de 2021, apenas 24 días después del supuesto incidente con Elisa Mouliaá. En esta denuncia, se expone que la víctima sufrió una agresión sexual con penetración en la que Íñigo Errejón empleó fuerza para someterla.
«Me sujetó por el cuello, me giró de espaldas y me penetró vaginalmente a la fuerza», describe la denunciante ante la Policía.
De acuerdo con su relato, ambos asistieron a una fiesta donde habían consumido alcohol y cocaína, y luego se dirigieron al domicilio de Errejón.
Durante el trayecto, y tras que él le insistiera para que le hiciera una felación, a lo que ella accedió, el ex portavoz de Sumar le introdujo los dedos en la vagina sin su consentimiento.
«Me susurró: ‘Si gritas, será peor. Si te resistes, será peor'», afirmó la víctima que le dijo el exdiputado, quien volvió a pedirle una felación, la cual ella volvió a aceptar.
Ya en el domicilio, Errejón expresó su intención de mantener relaciones sexuales con la denunciante, quien respondió que no sin preservativo. Él aseguró que no habría penetración, pero según su versión, esto no se cumplió.
«De forma inesperada y violenta, me sujetó por el cuello, me giró de espaldas y me penetró vaginalmente a la fuerza sin mi consentimiento», relató.

