Aún no se conocen las circunstancias exactas en las que habría tenido lugar esta agresión ni si la denuncia llegará a formalizarse.

Una agente de la Policía se ha comunicado con el abogado de la inspectora que ha presentado la denuncia por violación contra José Ángel González, para notificarle que ella también habría sufrido acoso por parte del ex alto mando uniformado. Según ha podido saber EL MUNDO, la conversación con el letrado Jorge Piedrafita comenzó con la frase: «Hola, yo también soy una víctima del DAO».
No se tiene claridad sobre cómo se habría producido exactamente esta agresión ni sobre la viabilidad de que se presente una denuncia. Esta es la segunda mujer que acusa al que fuera director adjunto operativo (DAO) de la Policía y mano derecha de Fernando Grande-Marlaska. El ministro del Interior prorrogó su mandato justo cuando estaba próximo a la jubilación, incluyendo una disposición adicional en el real decreto que aprobaba ayudas para las víctimas de la Dana.
Como se ha informado en este medio, el perfil de González era bien conocido en todos los niveles de la Policía, donde varios mandos coincidían en que sus comportamientos «inapropiados» se intensificaron durante los siete años que ejerció como director adjunto operativo (DAO). La facilidad con la que establecía relaciones desiguales con sus subordinadas se reflejaba en una expresión que resume su carrera laboral tanto antes de convertirse en el máximo mando uniformado como durante su etapa como DAO: «A Jota le costaba subirse la bragueta», comentaron fuentes internas, que le atribuyen varias relaciones sentimentales dentro del Cuerpo. Sus excesos, excentricidades, así como sus preferencias y aversiones al desempeñar sus funciones, eran de conocimiento general en la Policía.
Entre los mandos de la Policía Nacional existe preocupación respecto a la supuesta violación denunciada por una inspectora recién ascendida, además de temor por otros posibles casos que pudieran salir a la luz pública. «Se pueden identificar comportamientos inmorales, abuso de autoridad y ejercicio indebido del poder con subordinadas», explicó uno de los mandos.
Según circula en estos grupos, estas conductas podrían extenderse a los niveles superiores del Cuerpo. De hecho, tres mujeres policías en activo se han puesto en contacto con el abogado de la víctima de la presunta agresión sexual para compartir sus experiencias. Según explica Jorge Piedrafita, las agentes han expuesto «situaciones de acoso por parte de miembros de la cúpula que van desde comisarios hasta jefes superiores, incluyendo altos mandos de la Policía Nacional». Actualmente, el abogado analiza estas denuncias para determinar si cumplen con los requisitos necesarios para presentarse ante los tribunales, tal como se hizo en el caso de la supuesta víctima del DAO.
Dentro de la Policía Nacional reina un consenso entre las agentes de que el protocolo contra el acoso no funciona cuando involucra a mandos o altos mandos. Manifiestan desconfianza hacia los mecanismos internos, ya que aseguran que las aíslan cuando informan a las entidades competentes sobre casos de acoso laboral o sexual que sufren.
El 9 de enero pasado, la presunta víctima del DAO presentó la querella, que fue admitida por el juez de Violencia Sobre la Mujer número 8 de Madrid. La denuncia por agresión sexual incluye un audio explícito del momento de la agresión, que según el escrito ocurrió el 23 de abril de 2025 en un piso de Madrid. Se afirma que González la obligó a abandonar su puesto —después de la presunta violación y tras su ascenso a inspectora, la Policía le asignó un lugar en el mismo edificio donde está el despacho del DAO—, y en ese domicilio la coaccionó para masturbarlo y le introdujo los dedos en la vagina.

