Los especialistas continúan llenando de halagos el nuevo vehículo que pilotará Fernando Alonso en la campaña 2026.
Más información: El Aston Martin AMR26 de Fernando Alonso es «extremo» y «agresivo»: los expertos de la F1 se rinden al genio Adrian Newey
El reciente Aston Martin entusiasma cada vez más a los seguidores. El AMR26, el primer monoplaza de la era Adrian Newey en Silverstone, por fin se ha mostrado en pista, despertando la esperanza de Fernando Alonso, del equipo y de buena parte del paddock antes del inicio de la temporada 2026 de Fórmula 1.
Su aparición tuvo lugar en Montmeló, de manera discreta pero significativa, acompañada de un veredicto claro por parte de los expertos: se trata de un monoplaza innovador, diferente y, sobre el papel, con un gran potencial.
Las opiniones de los especialistas se han escuchado mucho en los últimos días. Así, Mark Cipolloni, en su análisis técnico para Autoracing1, señaló que el coche llegó tarde a la pista porque Newey detectó durante el verano inconsistencias entre los datos del simulador y el túnel de viento, y no autorizó su estreno hasta resolverlas.

Según Cipolloni, incluso en una prueba breve se percibe un conjunto muy trabajado, con soluciones aerodinámicas novedosas que sorprendieron a ingenieros y analistas.
El relato de Cipolloni refuerza las expectativas sobre el nuevo monoplaza. Describe al AMR26 como «un salto significativo» respecto a los diseños convencionales, un coche donde Newey ha podido aplicar sin restricciones su filosofía de crear un flujo de aire homogéneo y limpio alrededor del vehículo.
El primer test
En Montmeló ya se evidenciaron algunas de las características que destaca Cipolloni: un alerón delantero sencillo pero agresivo, con pilares anclados al segundo flap para permitir la incorporación de elementos de aerodinámica activa, y un morro con una «panza» en forma de pelícano en su parte inferior para optimizar el flujo hacia el fondo plano.
Más atrás, el AMR26 presenta pontones estrechos, con un diseño underbite y un pronunciado efecto de downwash, además de pequeñas aletas que sostienen los retrovisores y refuerzan la conocida «botella de Coca-Cola» en la zona trasera.
Cipolloni también resalta las entradas de aire tipo periscopio orientadas hacia arriba, mostrando un rompimiento con las tradicionales tomas en forma de ranura, y una tapa motor con aperturas amplias en la parte delantera, una toma triangular y un enorme «shark fin» que domina la silueta posterior.
Todo esto fue visible en Barcelona, donde, a pesar de los kilómetros limitados, el coche ya ha llamado la atención de numerosos fotógrafos y rivales por su carrocería sofisticada.
La impronta de Adrian Newey
Si existe un consenso entre los especialistas, es que este Aston Martin está firmado por Newey en cada detalle. Cipolloni destaca las «señales» muy identificables: desde el morro ancho y robusto hasta los pontones muy trabajados y las formas fluidas diseñadas para conseguir un flujo de aire lo más limpio posible, con pocos elementos externos «colgando» del chasis.
La suspensión es otro aspecto relevante. El AMR26 incorpora pushrod tanto en la parte delantera como trasera, con configuraciones multibrazo y un trapecio superior trasero donde el brazo posterior está mucho más bajo que el delantero para optimizar el efecto anti-squat, una solución que el analista considera aún más radical que la de McLaren.

Este doble sistema pushrod está alineado con la normativa de 2026, que reduce el difusor y ajusta el efecto suelo, y según Cipolloni refleja la apuesta de Newey por un coche predecible en el límite y bien empaquetado en torno al nuevo motor Honda.
En su texto, el experto también recuerda que no se trata únicamente de un «Newey puro»: se perciben influencias de Enrico Cardile y referencias a diseños históricos, con detalles que recuerdan su etapa en McLaren o soluciones vistas en el Toro Rosso STR06.
Algunas preguntas legítimas
No todo son alabanzas sin matices. Citando a analistas como Martin Brundle, Cipolloni recoge varias incógnitas abiertas: ¿hasta qué punto domina Aston Martin la correlación entre túnel de viento y pista para un concepto tan extremo?
Estas dudas no disminuyen el entusiasmo, pero aportan una visión realista. El propio Newey, recuerda el experto, es conocido por resistirse a aprobar diseños que no le convencen plenamente, lo que explica la demora del AMR26 y la dificultad de implantar de inmediato un coche tan complejo.
En cualquier caso, el análisis mantiene un tono optimista: Cipolloni menciona un monoplaza «innovador y original», claramente más elaborado que sus rivales en esta etapa, y con suficientes argumentos para pensar que, si Aston Martin logra la fiabilidad, Alonso dispondrá finalmente de un vehículo con opciones al título en esta nueva era.

