Antonio Maíllo sostiene que Por Andalucía debe mantener un perfil propio y niega que la solución para la comunidad sea el retorno del PSOE al poder.
Por Andalucía pretende afianzarse como una iniciativa autónoma, abierta a Podemos, pero sin frenar su plan estratégico ni depender de pactos anteriores.
Maíllo apuesta por activar a los votantes desilusionados y resalta que la defensa de los servicios públicos es esencial para diferenciarse del PP.
El líder de Por Andalucía asegura que no habrá eventos conjuntos con el PSOE durante la campaña y aspira a contar con suficiente fuerza para imponer sus políticas en un eventual gobierno futuro.
El candidato a la Presidencia de la Junta por Por Andalucía, Antonio Maíllo, considera que el futuro de la comunidad no depende de que «regrese el PSOE, que gestionó durante muchos años» la administración regional.
Así lo manifestó en una reunión con periodistas en Sevilla, donde defendió el carácter propio de su proyecto político, que cree que se «fortalece» al presentarse por segunda vez en las elecciones andaluzas bajo la marca Por Andalucía.
En este proyecto, ha aclarado, está incluido Podemos. No obstante, esto no implica que paralicen su plan estratégico para negociar con los morados. Aún recuerdan en la confluencia de izquierdas la experiencia de 2022, cuando las gestiones se llevaron al límite.
Esta vez no ocurrirá lo mismo. «El proceso ya comenzó y si desean incorporarse, deberán hacerlo en marcha, no vamos a detenerlo», afirmó Maíllo respecto a unas posibles negociaciones con Podemos para unirse a Por Andalucía.
Según el líder de Por Andalucía, la clave para las elecciones, más allá de las alianzas, reside en movilizar al electorado. Especialmente a los desencantados que dejan de votar habitualmente, aquellos que no participan en las regionales pero sí en las generales, así como quienes puedan ser persuadidos desde la izquierda y la derecha.
El PSOE
En relación al PSOE, Maíllo fue contundente. Saben que deberán negociar tras las elecciones, si los resultados les permiten gobernar. Pero eso no significa que se acercarán a María Jesús Montero y su partido antes de tiempo.
No habrá actividades conjuntas entre Por Andalucía y el PSOE durante la campaña andaluza. La meta de Maíllo es «obtener el mayor número de votos» con ese perfil propio que después les permita tener fuerza para imponer sus políticas dentro de un posible gobierno con los socialistas.
«Queremos que el PP deje la Junta y que la extrema derecha no tenga un peso decisivo en Andalucía», señaló Maíllo.
Para el dirigente de Por Andalucía, el presidente autonómico, Juanma Moreno, no debe aspirar a un tercer mandato. «La sanidad andaluza no resistiría», acusó.
Acuerdos
Precisamente en el ámbito de los servicios públicos coinciden los discursos de Por Andalucía y PSOE. Ambos partidos insisten en desgastar al Gobierno andaluz en temas de Sanidad, Educación y Dependencia.
Ahí, según Maíllo, radica la clave para lograr el éxito en las urnas: la defensa de lo público, algo que el PP, dijo, no ofrece.
«Estoy convencido de que podemos ganar, no doy nada por perdido», reiteró el líder de Por Andalucía, quien además se propone que la comunidad tenga presencia en el debate nacional.
Actualmente, considera que solo se habla de «Madrid y Cataluña«, pero no de Andalucía. Este «desdén», afirmó, es algo que busca combatir desde las próximas elecciones andaluzas, que considera «clave para enfrentar la hegemonía del PP».

