La Ejecutiva del PSOE mostró apoyo a Óscar Puente frente a las solicitudes de dimisión realizadas por PP, Junts y ERC tras los recientes descarrilamientos.
Pedro Sánchez y otros líderes socialistas destacaron la gestión y transparencia del ministro de Transportes ante las críticas provenientes de la oposición.
Montse Mínguez defendió las acciones del Gobierno y reprochó al PP por instrumentalizar la tragedia con fines políticos, así como por su forma de manejar crisis anteriores.
Las relaciones con los socios independentistas, en particular Junts, se complican debido a la agrupación de varias medidas en un único decreto, lo cual ellos califican de “chantaje”.
La primera reunión de la Ejecutiva del PSOE tras la tragedia ferroviaria en Adamuz inició con un minuto de silencio. Luego, hubo varias intervenciones que buscaban “reconocer” la labor del ministro de Transportes, Óscar Puente, justo después de que PP, Junts y ERC exigieran su renuncia.
El primero en tomar la palabra fue Pedro Sánchez, y desde su intervención inicial hasta la última, predominó el tono elogioso hacia la cartera más cuestionada tras dos descarrilamientos en el lapso de una semana: primero el accidente del Iryo y Alvia, seguido por otro en Rodalies en Gélida (Barcelona).
“Reconocemos de forma explícita ese modelo de transparencia y responsabilidad, con comparecencias y ruedas de prensa que nunca se habían visto. Horas y horas dedicadas a informar a todos”, resumía Montse Mínguez, portavoz de la Ejecutiva, en sintonía con sus colegas.
Aunque Puente, miembro de la Ejecutiva, no estuvo presente para oír estas palabras, la comparecencia inicial tras la reunión mantuvo el mismo tono favorable.
“Eso es ejercer el gobierno”, señaló Mínguez, quien afirma que el PP “no está habituado a manejar los datos”. Incluso comparó a Alberto Núñez Feijóo con Dinio García, comentando que mientras al del mundo televisivo “la noche le confunde”, al líder opositor lo que le afecta negativamente “son los datos”.
“Existe un archivo enorme que muestra la enorme diferencia en cómo se abordan las tragedias. Los gobiernos no eligen las crisis, pero sí el modo de enfrentarlas”, añadió Mínguez, asegurando que la gestión gubernamental es “clara y rigurosa”.
Para la portavoz socialista, “es inmoral” manipular la tragedia con mentiras, aunque no especificó cuáles fueron las falsedades que le provocaron indignación.
“No entiendo cómo pueden tener tanta desfachatez, siendo los mismos que protegían falsedades y bulos”, reiteró. Defensa asimismo que “desde hace años incrementamos la inversión”, tanto en Alta Velocidad —aunque no en proporción al número de pasajeros— como en Rodalies.
Resulta evidente que la pausa que se dieron PP y PSOE tras conocer las 36 víctimas del Alvia y las 9 del Iryo ha concluido, y ahora se acusan mutuamente por tragedias anteriores.
“El PP no considera a las víctimas, sino a los votantes, y son quienes heredaron la gestión del 11-M, el Prestige o el metro de Valencia”, añadió en otro momento, concluyendo que “al PP no le interesa la verdad”.
El malestar hacia el Gobierno no proviene solo del PP. ERC también ha pedido la dimisión de Puente, aunque durante la rueda de prensa Mínguez no mencionó esta solicitud.
El «chantaje» del Decreto
Las tensiones con los independentistas atraviesan un momento delicado.
Junts lamenta que el proyecto que el Gobierno pretende aprobar este martes en el Congreso combine medidas como el aumento de pensiones con otras que dificultan la recuperación de pisos ocupados y permiten moras en los pagos.
Esta táctica es común en el Ejecutivo, que suele incluir diversas medidas en un único real decreto, práctica que los socios interpretan como “chantaje”.
Mínguez aclaró que “se mantienen negociaciones con Junts” y realizó un llamado “a los grupos para que, más allá de los intereses partidistas, valoren los beneficios”.

