España liderará el gasto en pensiones dentro de 20 años en la OCDE, alcanzando el 16,9% del PIB frente al 13,7% actual

El organismo alerta que la diferencia entre el coste de las pensiones y las cotizaciones a la Seguridad Social se incrementará en las próximas décadas si no se implementan reformas adicionales

La ministra de Inclusión, Seguridad

En menos de veinte años, España se posicionará como el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que destina mayor proporción de su Producto Interior Bruto (PIB) al pago de pensiones, según el informe Panorama de las Pensiones 2025 publicado por esta entidad.

Actualmente, España asigna el 13,7% de su PIB para cubrir la nómina del sistema público de pensiones, situándose en el tercer puesto entre los 32 países estudiados en el informe. Esta cifra se prevé que aumente hasta un 16,9% en 2045, lo que colocaría a España en la primera posición del ranking.

El gasto continuará su ascenso hasta alcanzar un pico del 17,3% en 2050, para luego disminuir ligeramente en 2055, hasta el 17,2%, volviendo a un 16,9% en 2060. A lo largo de todo el período evaluado, España se mantendrá como el país que realiza el mayor esfuerzo económico relativo para financiar las pensiones públicas.

Respecto al conjunto de los 32 países de la OCDE incluidos en el informe, el porcentaje del PIB dedicado a pensiones pasará del 9% en 2025 al 9,9% en 2045. En 2050 se situará en el 10% y llegará al 10,3% en 2060. En el ranking por países hacia el final del periodo proyectado en 2060, tras el 16,9% estimado para España, se encontrarán Bélgica con un 15,4%; Austria con un 14%; e Italia con un 13,7%.

La OCDE señala que en España la brecha entre el gasto en pensiones y las cotizaciones a la Seguridad Social se ampliará en las próximas décadas si no se adoptan nuevas reformas, a pesar de las elevadas cotizaciones. El organismo incluye las proyecciones de la AIReF que indican que, bajo la normativa actual, el gasto en pensiones incrementará 3,2 puntos porcentuales del PIB entre 2023 y 2050, generando así un déficit de financiación sostenido y un volumen creciente de pasivos implícitos que actualmente no están cubiertos.

Las pensiones de jubilación en 2025 y su poder adquisitivo anticipan un futuro complicado para las personas mayores.

Una población envejecida incrementará el gasto en pensiones

A nivel global, la OCDE enfatiza que el envejecimiento demográfico, resultado del descenso en la natalidad y el aumento en la esperanza de vida, continuará aumentando la presión fiscal sobre los sistemas de pensiones, en un contexto de elevada deuda pública y demandas de gasto contrapuestas.

El informe destaca que la población total de la OCDE envejecerá rápidamente durante los próximos 25 años, y en 2050 habrá 52 personas de 65 años o más por cada 100 individuos entre 20 y 64 años, frente a 33 en 2025 y apenas 22 en 2000. Se señala que este aumento para 2050 “es especialmente pronunciado en Corea, con casi 50 puntos, así como en España, Grecia, Italia, Polonia y la República Eslovaca, donde supera los 25 puntos”.

Se proyecta que la población en edad laboral de entre 20 y 64 años descenderá un 30% durante los próximos 40 años en España, Estonia, Corea, Grecia, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Polonia y República Eslovaca. Mientras tanto, Colombia, Costa Rica, Francia y España son actualmente los únicos países de la OCDE que calculan el salario de referencia para pensiones de beneficios definidos con menos de 35 años.

Un pensionista camina por una

“El envejecimiento de la población representa un desafío estructural fundamental para los países de la OCDE, con consecuencias económicas, fiscales y sociales significativas”, subrayó el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, dado que se estima que la población en edad de trabajar disminuirá un 13% en los próximos 40 años y, como resultado, el PIB per cápita caerá un 14% hasta 2060, “lo que ejercerá presión a la baja sobre los ingresos públicos, mientras que el gasto vinculado al envejecimiento aumentará”.

“Como la expectativa de vida se ha extendido y se llega a la vejez con mejor salud, es necesario prolongar la vida laboral”, indicó Cormann, quien recomienda a los países elevar la edad efectiva de jubilación y fomentar las oportunidades laborales para personas mayores para asegurar la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones, la estabilidad económica en la vejez y un crecimiento económico estable.

España avanza en conciliación

La OCDE reconoce que para 2025 España ha flexibilizado las normativas para la conciliación entre vida laboral y pensión, ya que antes esta opción solo estaba disponible para personas con una carrera laboral completa (36,5 años en 2024) que retrasaran su percepción al menos un año más allá de la edad legal de jubilación.

Se destaca que tras la reforma realizada, la conciliación está accesible a cualquier persona con derecho a pensión, sin importar que su trayectoria laboral sea completa; sin embargo, se mantiene la necesidad de aplazar la percepción de la pensión como mínimo un año, aunque ahora se concede una bonificación por este aplazamiento.

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