La Albiceleste intentará defender su título frente a la Selección luego de un Mundial plagado de milagros, prórrogas y remontadas increíbles.
Más información: Argentina logra una remontada in extremis ante Inglaterra y se enfrentará a España en la final del Mundial
Cuando ocurre una vez, puede atribuirse al azar. Si se repite una segunda vez, aún deja espacio a la duda. Que el guion se repita casi de forma idéntica por tercera vez consecutiva es sorprendente. Pero un cuarto episodio tan seguido resulta casi increíble.
España debe prepararse no solo para batallar contra Argentina, sino también contra una especie de fuerza sobrenatural que parece proteger a La Albiceleste en este Mundial. Porque el recorrido de Messi y su equipo hasta la final invita a cualquier tipo de análisis esotérico.
Remontadas inesperadas, prórrogas imposibles de descifrar y algunas decisiones arbitrales polémicas que generaron controversia en los países afectados. De todo eso ha habido. Pero en un Mundial, todo es válido para alcanzar la meta.
LO PUEDES INTENTAR EXPLICAR
LO PUEDES INTENTAR COMPRENDER
LE PUEDES BUSCAR CUALQUIER TIPO DE LÓGICAPERO LA RESPUESTA SIEMPRE ES MESSI. ¡QUÉ AUTÉNTICA LOCURA!#DAZNMundial pic.twitter.com/Dc1WsmhPib
— DAZN España (@DAZN_ES) July 15, 2026
De lo sencillo…
Pocas situaciones han sido convencionales para Argentina en esta Copa del Mundo. Ha atravesado una verdadera montaña rusa, pero está en la final contra España, y eso es lo que importa.
Su recorrido comenzó como un paseo tranquilo por un parque cercano. Lejos de enfrentar grandes sobresaltos en la fase de grupos, como en Qatar, superó esta etapa sin dificultades y sumó la buena noticia del estado de Leo Messi.
El ’10’ empezó a romper récords goleadores con 39 años y demostró que mantiene su nivel competitivo. Argentina entera se ilusionaba al ver la forma en que estaba Messi.
Una goleada en el debut contra Argelia, una victoria cómoda frente a Austria y un triunfo sin complicaciones ante Jordania para cerrar. Además, el cuadro favoreció a Argentina con un camino relativamente sencillo para avanzar; casi todos los pronósticos daban a Scaloni y su equipo como mínimo semifinalistas.
A los milagros
Cabo Verde apareció como rival en la primera eliminatoria de eliminación directa. Los dieciseisavos de final fueron un sueño para una selección debutante en un Mundial, que ya había logrado mucho con esa clasificación a los cruces.
Nadie apostaba un centavo por los caboverdianos, nadie previó un desarrollo como el que ocurrió. Messi volvió a brillar para encaminar una victoria algo relajada de Argentina. Jugó aquella primera mitad con la sensación de que ganaría sin demasiado esfuerzo, pero eso terminó pasándole factura.
Cabo Verde empató al inicio del segundo tiempo y el encuentro se extendió a la prórroga. Solo por eso ya fue una sorpresa enorme. Lautaro anotó el 2-1, pero los africanos igualaron nuevamente en el minuto 103. Una vez más, solo un gol en propia puerta de ellos evitó una catástrofe para Argentina.
Argentina podría haber aprendido de esa experiencia que no hay rivales menores en este Mundial. Sin embargo, volvió a tropezar con la misma piedra en octavos de final.
Egipto, otra selección claramente inferior, fue su próximo adversario. Los faraones se adelantaron 0-2 y además tuvieron un gol anulado. Pudo haber sido peor. En poco más de 10 minutos, desde que Romero marcó en el 79′, Argentina logró una remontada increíble y llena de polémicas.
Las quejas desde Egipto aún resuenan, considerando lo sucedido un robo histórico que privó a África de una clasificación notable. «Enhorabuena a Argentina por ganar el Mundial», llegó a decir con sarcasmo algún jugador egipcio.
Messi celebra la clasificación ante Argentina.
En cuartos de final, Argentina nuevamente era favorita ante Suiza, pero volvió a cometer el mismo error. La historia tuvo un desenlace similar.
El empate 1-1 en los 90 minutos llevó el partido a la prórroga. Allí, se produjo otro milagro, el tercero de La Albiceleste en el torneo, que evitó la tanda de penales y les permitió llegar a semifinales.
También frente a Inglaterra
En semifinales, Argentina se enfrentó por primera vez a un rival de su nivel. Había avanzado con mucho esfuerzo contra selecciones de menor rango en el FIFA, por lo que Inglaterra representaba la verdadera prueba de fuego.
Sin embargo, ocurrió lo mismo de nuevo. Inglaterra se adelantó al inicio de la segunda parte y puso contra las cuerdas a la actual campeona mundial. La Albiceleste había estado adormecida durante casi una hora, pero reaccionó.
Con media hora para dar la vuelta al resultado, dejó todo para el último momento. Enzo marcó en el minuto 85, Lautaro en el 92. Otra remontada cuando el panorama era más complicado para llevar a Argentina a su segunda final consecutiva. Histórico.
El seleccionador Scaloni expresó tras la remontada: «Sin palabras. Es una alegría para nuestro país y nuestra gente. Intentaremos ganar y darlo todo, pero después de esto es difícil explicar lo que demuestran estos jugadores. Somos únicos, no es arrogancia, es desde el corazón. Esta gente nos llevó al triunfo hoy».
Lautaro apenas encontraba palabras: «Es muy fuerte esto. La primera vez que mi padre me compró un par de botines siempre soñé con marcar este gol. Te juro que lo soñé. Soñé que iba a hacer un gol, que iba a entrar y ganar».
España se prepara
España debe prepararse para lo que le espera en la final. No será solo Messi, no solo la campeona defendiendo su título, sino también esa conexión con lo inexplicable que Argentina ha ido construyendo a lo largo de cada eliminatoria.
La Selección deberá estar atenta también a otro estilo de juego. Quizá sea el único ámbito en el que Argentina, en la actualidad, tiene ventaja sobre España.
En cuanto al juego, los de Luis de la Fuente presentan muchos más argumentos para salir como favoritos –con permiso de Leo Messi–, pero si el partido se complica, el guion podría cambiar radicalmente.
Los jugadores de Argentina celebran la clasificación para la final del Mundial 2026.
El ejemplo fue el partido contra Inglaterra. La primera mitad mostró un fútbol intenso y aguerrido, con choques, disputas y acciones pasionales destinadas a desestabilizar al adversario.
España deberá neutralizar todas estas tácticas si quiere conquistar su segunda estrella. Será un choque histórico entre dos selecciones que llegan con una moral elevada por razones muy distintas.

