El récord impecable de Luis de la Fuente al frente de la selección española: cuatro finales en cuatro torneos ¿una nueva era?

Luis de la Fuente, durante el Francia-España del Mundial. Con la victoria frente a Francia, España también igualó la marca invicta de 37 encuentros consecutivos sin perder que Italia logró entre 2018 y 2021.

Más información: España domina a Francia en un excelente partido colectivo y disputará su segunda final en un Mundial

Cuatro competiciones, cuatro finales alcanzadas. El martes 14 de julio, tras imponerse a Francia en las semifinales del Mundial (0-2) en el AT&T Stadium de Dallas, Luis de la Fuente culminó el ciclo más fructífero para un seleccionador español desde la época dorada de Luis Aragonés y Vicente del Bosque.

El técnico riojano lleva tres años y cuatro meses dirigiendo a la Selección absoluta y no ha disputado ningún torneo que no haya concluido en la fase definitiva.

Su balance es sencillamente impecable: Nations League 2023 (campeón), Eurocopa 2024 (campeón), Nations League 2025 (subcampeón) y Mundial 2026 (finalista, hasta ahora). Cuatro torneos, cuatro finales.

La victoria contra Francia, con goles de Mikel Oyarzabal de penalti en el minuto 22 y de Pedro Porro al 58′, fue mucho más que un resultado. Representó la validación de un estilo, un proyecto y una manera de entender el fútbol que De la Fuente estableció desde el inicio en la Selección.

Con este triunfo, España también igualó la racha invicta de 37 partidos consecutivos sin perder que Italia ostentaba entre 2018 y 2021, la mayor en la historia del fútbol internacional. Esta cifra podría superar si vence la final del Mundial el próximo domingo.

Nombramiento en un contexto adverso

El 12 de diciembre de 2022, en el Salón Luis Aragonés de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, Luis de la Fuente fue presentado como nuevo seleccionador de España.

Asumió el cargo en uno de los peores momentos posibles: pocos días después de la decepcionante eliminación en octavos de final ante Marruecos en el Mundial de Qatar 2022, tras la etapa de Luis Enrique y con una opinión pública sumamente escéptica.

Para él, significaba completar la travesía que inició nueve años antes, cuando estaba desempleado y encontró un pequeño anuncio en prensa para buscar entrenadores de categorías inferiores en la RFEF.

Ese anuncio le llevó a contactar con Iñaki Sáez, superar varias entrevistas y, finalmente, firmar su primer contrato con la Federación el 1 de mayo de 2013.

En la Absoluta, casi una década después, su nombramiento sorprendió a casi todos. Carecía de experiencia en categorías superiores al fútbol base. Los detractores eran numerosos. Hoy, esos mismos permanecen en silencio.

Luis de la Fuente celebra tras alcanzar la final del Mundial 2026 con España.

Luis de la Fuente celebra tras alcanzar la final del Mundial 2026 con España. Reuters

De la Fuente no accedió al puesto sin experiencia previa. Contaba con un palmarés forjado durante casi una década en las categorías inferiores de la Federación, donde se incorporó en 2013.

Bajo su dirección, la Sub19 ganó el Campeonato de Europa en 2015 y la Sub21 se coronó campeona en el Europeo de 2019, entrenando a jugadores como Dani Olmo, Fabián Ruiz, Mikel Merino y Mikel Oyarzabal, actuales referentes de la selección absoluta y protagonistas en el Mundial.

La medalla de plata obtenida en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 fue la culminación de una etapa formativa que, en realidad, fue la base en la sombra del equipo campeón del mundo.

El armado del mejor equipo

Su primer partido oficial al mando de la Absoluta tuvo lugar el 25 de marzo de 2023, un 3-0 frente a Noruega en La Rosaleda. Solo días después, el 28 de marzo, Escocia venció a España 2-0 en Glasgow, siendo esta la última derrota oficial de la Selección.

Desde ese momento comenzó una racha que alcanza ya los 37 encuentros invictos y que, de coronarse campeona mundial el domingo, se convertiría en la más extensa en la historia del fútbol internacional.

El técnico de Haro mantuvo un principio constante en cada rueda de prensa: la idea es lo primero. Control del balón, dominio de espacios, superar la presión alta rival y aprovechar el talento individual al servicio del colectivo.

«No teníamos duda de que siendo nosotros mismos haríamos mucho daño a Francia», afirmó tras la semifinal. Esta frase resume su filosofía: la identidad como arma fundamental.

La Nations League 2023, con la victoria final frente a Croacia en Enschede, fue el primer gran premio logrado por esa labor.

La Eurocopa 2024 en Alemania, completando un recorrido impecable y finalizando con un 2-1 ante Inglaterra en Berlín gracias a los goles de Nico Williams y Mikel Oyarzabal, evidenció que España había regresado a la élite mundial. Cuatro Eurocopas en su historia, más que ningún otro equipo nacional.

La Nations League 2025, aunque perdida en la final de Múnich contra Portugal en tanda de penales, representó una nueva confirmación de la solidez del proyecto: otra final conseguida.

El entrenador invicto

De la Fuente no es un técnico que busque golpes de efecto o titulares grandilocuentes. Es un entrenador de sistemas, que deposita confianza en los jugadores y favorece la cohesión grupal. «En 47 días no ha surgido ni un solo problema. Jamás he visto un compromiso así en ningún equipo», aseguró tras eliminar a Francia.

Un vestuario sin fracturas, con figuras de talla mundial —Lamine Yamal, el gran talento joven de este conjunto con apenas 19 años; Pedri, Olmo— que aceptan roles y comparten protagonismos sin fisuras.

Retrato de Luis de la Fuente tras la victoria de España ante Francia en el Mundial.

Retrato de Luis de la Fuente tras la victoria de España ante Francia en el Mundial. EFE

La racha de 37 partidos invictos refleja fielmente ese equilibrio. Los datos son claros: 30 victorias, siete empates, 96 goles marcados y apenas 26 recibidos en dicha secuencia. Una generación que no ha perdido en partidos oficiales durante los últimos 1.206 días —y sigue en aumento—.

Un paso más allá

El seleccionador se presentó ante la prensa en Dallas envuelto en una combinación de euforia controlada y ambición incansable, rasgos que ya son distintivos en su personalidad.

«Es un orgullo ser español», declaró a TVE tras asegurar la clasificación. Agregó: «Queremos seguir mejorando y todavía queda un paso más. Vamos a intentar lograrlo.»

Ese «paso más» es la final del domingo, donde España buscará conquistar su segunda estrella mundialista, la primera desde Sudáfrica 2010, cuando la generación de Xavi, Iniesta y Casillas venció a Países Bajos.

Si lo logra, la racha de 37 partidos invictos será superada por España misma, estableciéndose como la nueva marca histórica, desbancando a Italia. En caso contrario, el legado de Luis de la Fuente ya estará grabado con letras indelebles en la historia del fútbol español.

«¿Cómo no vas a estar feliz por disputar una final? […] Hace trece años no me imaginaba esto. Estoy en una final, ¿y si sí?», concluyó el riojano. Cuatro torneos, cuatro finales. El recorrido de De la Fuente al mando de la Selección es impecable. Lo que suceda el domingo será, de cualquier forma, historia.

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