El espacio personal de Leo Messi (39) en España: un paraíso semejante al Caribe declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1999

Montaje de Formentera y Messi. El astro argentino cuenta con dos refugios para gozar del Mediterráneo: uno en el Bajo Llobregat (Castelldefels) y otro en Formentera.

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Leo Messi mantiene una conexión fuerte con España, donde desarrolló gran parte de su trayectoria profesional. Sus años en La Masia y en el FC Barcelona siguen teniendo un papel destacado en su vida, al punto de que junto a Antonela Roccuzzo posee una amplia propiedad en Castelldefels que ha ido ampliando con el tiempo.

Esta residencia se localiza en la exclusiva urbanización de Bellamar, dentro de una zona privilegiada del Baix Llobregat, rodeada por el Parque Natural del Garraf y con vistas al macizo montañoso.

Dichas características hacen que esta vivienda sea una opción plausible para que su familia se establezca definitivamente cuando decida retirarse del deporte profesional.

A pocos minutos está la playa de Gavà, un lugar perfecto para pasear al atardecer por la orilla antes de visitar el castillo de Castelldefels o disfrutar de la variedad gastronómica local.

El Ayuntamiento resalta que la gastronomía en esta zona «funde la tradición con la innovación», con propuestas destacadas en restaurantes como L’Arròs, donde se combinan sabores marinos y de montaña en cada platillo.

El yate de lujo para navegar

Además de su patrimonio inmobiliario y la cadena hotelera, Leo Messi ha diversificado su inversión en el sector náutico. Entre las embarcaciones relacionadas con este negocio sobresale ‘Shalimar II’, su elección preferida para desplazarse por las aguas de Ibiza y Formentera.

El alquiler de este exclusivo yate puede alcanzar los 70.000 euros por semana, una opción ideal para quienes desean experimentar el Mediterráneo con el máximo confort.

Messi, durante el partido contra Egipto.

Messi, durante el partido contra Egipto. REUTERS

Formentera, con más de 20 kilómetros de costa, cuenta con algunas de las playas más impactantes de España. Su arena fina y blanca, combinada con el intenso tono turquesa de sus aguas, recrean un entorno que recuerda a destinos caribeños, lo que la convierte en un lugar muy valorado tanto por turistas como por diversas celebridades.

En la isla se encuentran múltiples playas y calas donde la naturaleza permanece prácticamente intacta. Sitios como Caló d’es Mort, Ses Platgetes, Migjorn o Cala Saona son reconocidos por su belleza, aguas cristalinas y la tranquilidad que brindan a quienes buscan desconectarse.

Los lugares más bonitos

Algunas de estas playas son famosas por ofrecer algunas de las mejores puestas de sol del archipiélago balear, mientras que otras invitan a disfrutar del mar en un ambiente mucho más sereno y distante de las aglomeraciones.

Una gran parte del atractivo de Formentera está ligado a su notable patrimonio natural. Entre Ibiza y Formentera se extiende el Parque Natural de las Salinas, un área protegida que abarca 2.752,5 hectáreas terrestres y más de 14.000 hectáreas de territorio marino, reconocido como uno de los ecosistemas más importantes del Mediterráneo.

Este parque acoge una elevada biodiversidad debido a la convivencia de habitats marinos y terrestres con gran valor ecológico. Sus aguas albergan extensas praderas de posidonia oceánica, esenciales para conservar la claridad del agua y la diversidad biológica local.

Además, en la zona habitan numerosas aves, fauna autóctona y una flora con gran relevancia ambiental. Por estas razones, la UNESCO nombró este lugar Patrimonio de la Humanidad en 1999.

Dentro del abanico de playas que ofrece Formentera, Ses Illetes tiene un lugar destacado. Ubicada dentro del Parque Natural de las Salinas, suele estar catalogada entre las playas más hermosas del mundo gracias a su paisaje casi virgen y la excepcional calidad de sus aguas.

La ausencia de grandes construcciones en su entorno, su arena blanca y la presencia de pequeños islotes frente a la costa crean una imagen inolvidable.

Sus aguas poco profundas y transparentes permiten ver el fondo marino desde la orilla, una de las cualidades que más interesa a quienes la visitan por primera vez.

Para proteger este espacio natural, el acceso vehicular está regulado durante la temporada alta mediante una tasa, medida implementada para gestionar la cantidad de visitantes y conservar el ecosistema.

A pesar de estas restricciones, recorrer los cerca de 450 metros de longitud de Ses Illetes sigue siendo una experiencia esencial para quienes descubren Formentera y una de las razones por las que personalidades como Messi continúan eligiendo esta isla para sus vacaciones.

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