Jannik Sinner supera a Zverev y defiende con éxito su título en Wimbledon sobre césped

Jannik Sinner besa el trofeo de Wimbledon. El primer set cayó del lado del jugador alemán, pero el número 1 mundial volvió a manifestar su eficacia para conquistar su segundo título en Londres (6-7, 7-6, 6-3 y 6-4).

El All England Club empieza a vislumbrar una nueva etapa. Tras las cuatro victorias consecutivas de Novak Djokovic desde 2018 y los dos títulos de Carlos Alcaraz en 2023 y 2024, ahora es Jannik Sinner quien emerge como campeón defensor.

El tenista italiano mantuvo su título al imponerse en la final a Alexander Zverev en cuatro sets (6-7, 7-6, 6-3 y 6-4). Logró una remontada, puesto que el alemán estuvo cerca de dar la sorpresa, pero demostró nuevamente que frente a los grandes rivales su fortaleza mental es indiscutible.

Zverev había asegurado que llegaba con la moral alta tras ganar su primer Grand Slam en Roland Garros. Sin embargo, esa victoria tuvo ciertas circunstancias, ya que los principales rivales estaban ausentes o fueron eliminados prematuramente. Esta vez, tuvo que enfrentarse cara a cara con el número 1.

Una vez más, Zverev quedó relegado a un segundo plano frente a la autoridad y seguridad de Jannik Sinner. El italiano no mostró nervios ni tras perder el primer set en el desempate y supo seguir el plan que tenía en mente para revertir la situación.

Esta es la quinta victoria en Grand Slam para el tenista transalpino. La segunda en la prestigiosa hierba londinense, aunque en esta ocasión no tuvo que enfrentarse a Alcaraz en un duelo generacional esperado.

Jannik Sinner celebra un punto en la final de Wimbledon ante Zverev.

Jannik Sinner celebra un punto en la final de Wimbledon ante Zverev. REUTERS

Zverev mantiene la esperanza

Con una duración de tres horas y 47 minutos y cuatro sets disputados, Jannik Sinner se alzó con su segundo título. La final de Wimbledon reunió a los dos mejores tenistas según el ranking actual, en espera de la vuelta de Carlos Alcaraz.

Desde Roland Garros, Zverev parece haber mejorado su desempeño. Él mismo comentó que su victoria en París le cambió la perspectiva y le otorgó más confianza, aunque todavía no logra superar los mayores retos.

El alemán lleva casi tres años sin vencer a Sinner, desde que se enfrentaron en el Open de Estados Unidos en 2023; desde entonces, Jannik acumula 10 triunfos consecutivos sobre él.

Alexander Zverev, en la final de Wimbledon 2026.

Alexander Zverev, en la final de Wimbledon 2026. REUTERS

Un renovado Zverev resistió en el primer set. Mostró firmeza con su saque, fortaleza mental y solidez en los momentos decisivos. El desempate fue para él, lo que pareció cambiar el curso de la final. ¿Lograría el alemán sostener ese nivel durante el resto del partido?

Este enfrentamiento distó mucho de la final de Madrid: un duelo entre grandes sacadores, sin quiebres y con extrema igualdad. En una situación donde Zverev habitualmente falla, consiguió mantener cierta esperanza.

Sinner toma el control

Con energías aún intactas, el segundo set fue aún más parejo, sin puntos de quiebre, pero Sinner impuso su mejor tenis para ganar la manga y nivelar el encuentro. Este momento fue crucial. En el tercero, se notó una ligera caída en el rendimiento del alemán.

Su saque y resistencia empezaron a flaquear. Sinner aprovechó la primera ruptura para situarse 5-3, y luego selló el triunfo con firmeza, ampliando la ventaja. A un solo set del título, Zverev se retiró al vestuario para recuperarse.

Sinner ayuda a Zverev a levantarse del suelo.

Sinner ayuda a Zverev a levantarse del suelo. REUTERS

Zverev mostró breves destellos de brillo, pero el partido ya estaba casi sentenciado. Se alcanzó un punto sin retorno para ambos, especialmente para el alemán. Sinner continuó sin cometer errores y quería llevarse la victoria vistiendo el tradicional blanco impecable.

Volvió a romper en el momento decisivo, situándose 4-3 arriba, y desde ahí Zverev no tuvo capacidad de reacción. Solo necesitó un «match point» para que Sinner se hiciera con el set, el partido y el torneo. Su segundo Wimbledon, su quinto Grand Slam, y una figura que amenaza con seguir dominando el circuito.

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