Una grabación telefónica realizada el mismo día de la presunta agresión sexual se convierte en prueba fundamental para procesar al exdirector adjunto operativo, José Ángel González.

«Nunca, ¿eh? Jamás imaginé que podrías ser tan, tan, tan borrica y que me dejaras tirado así cuando ves que te estoy suplicando hacer el amor contigo. Mira, mira. Quiero hacer el amor contigo porque creo que siento algo por ti». Esta frase forma parte de la transcripción de la llamada telefónica entre el ex DAO de la Policía Nacional y la presunta víctima, a la que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO y que habría sido determinante en la resolución del juez para procesar a José Ángel González.
El magistrado comparó este audio con la declaración que el antiguo director adjunto operativo ofreció ante el tribunal. En esa declaración, González y la denunciante —una inspectora subordinada— presentaron versiones opuestas sobre los motivos por los que la agente accedió al inmueble donde se habría producido la agresión sexual por parte del segundo al mando de la Policía Nacional. La funcionaria sostuvo que subió bajo indicación expresa de González, mientras que él afirmó ante el juez que ella lo hizo voluntariamente «porque siempre subía».
Esta prueba, formalmente incorporada al proceso, ha sido una de las diligencias más relevantes para que el juez David Mamán, titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid, haya decidido continuar con el caso contra José Ángel González por un presunto delito de agresión sexual, tal y como adelantó ayer EL MUNDO.
La querella se presentó el pasado 9 de enero, y la llamada telefónica entre la agente y el ex DAO se efectuó poco después de la supuesta agresión sexual. La defensa de la denunciante aportó esta grabación el 7 de mayo y fue “cotejada judicialmente” el 5 de junio.
En el minuto 2:30 de esta conversación, José Ángel González expresa textualmente: «No sé por qué te he subido a mi casa». Esta misma charla es en la que el ex número dos de la Policía Nacional reprocha a su subordinada que lo haya dejado “tirado” tras “suplicarle hacer el amor” con ella.
Según consta en la denuncia, los hechos comenzaron en abril de 2025 cuando la agente, estando de servicio, «recibió la orden de acudir… con un coche camuflado al restaurante donde se encontraba el DAO acompañado por otro mando comiendo, para luego ser enviada a la vivienda oficial propiedad del Ministerio del Interior, donde el mando, abusando de su autoridad, agredió sexualmente con penetración a su subordinada, causándole lesiones, hasta que la víctima logró zafarse y escapar de la vivienda ministerial».
Después de ello, la funcionaria «fue coaccionada directamente por el denunciado e indirectamente por otros altos cargos policiales para que no denunciara los hechos». Esta situación, según detalla el escrito, provocó que la mujer entrara en “baja psicológica, con retirada del armamento e incapacidad médica para la prestación del servicio”.
El documento de la acusación resalta las “negaría inequívocas, claras y persistentes” de la agente y menciona explícitamente la “violencia física” junto con la “intimidación ambiental”.
La defensa de la denunciante indica, en declaraciones a este medio, que «este elemento probatorio constituye uno más entre los que se presentarán y demuestra la falsedad del relato del DAO frente a la persistencia y veracidad del testimonio de la víctima, completamente fundamentada y que ha motivado la apertura del sumario».

