Nación reduce subvenciones al aire acondicionado durante ola de calor para destinar fondos a defensa

El recorte está incluido en el presupuesto para 2027, que incrementa el gasto en defensa y seguridad a más de 200.000 millones de euros en 2030

Una persona se refresca en la fuente situada frente a la Catedral de Berlín (Berliner Dom) durante la ola de calor que azota Berlín, Alemania, el 28 de junio de 2026. (REUTERS/Maryam Majd)

Alemania reducirá 2.100 millones de euros en subvenciones para bombas de calor hasta 2030, según un borrador del Ministerio de Energía al que Reuters tuvo acceso. El momento no podría ser peor, pues el país está enfrentando una de las olas de calor más mortales registradas, que en la última semana de julio dejó un exceso de muerte superior a las 5.000 personas, basándose en datos preliminares de la Oficina Federal de Estadística alemana (Destatis). ¿La razón detrás de esta decisión? Resulta que es necesario recortar en algún lugar para aumentar el gasto en Defensa.

Este recorte forma parte del presupuesto para 2027, aprobado este lunes por el gabinete del canciller Friedrich Merz, que eleva la inversión en defensa y seguridad por encima de los 200.000 millones de euros para 2030. Para financiar este aumento, el Gobierno alemán ha solicitado a los ministerios que disminuyan sus subvenciones. El Ministerio de Energía propone reducir inicialmente los límites máximos de financiación para sistemas de calefacción renovables en 2.000 euros, con un recorte adicional de 750 euros cada seis meses. Esta propuesta aún debe ser votada en el Parlamento, donde el primer debate está previsto para septiembre.

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El momento elegido para esta medida resulta complicado de ignorar. Alemania cuenta con uno de los índices más bajos de aire acondicionado en Europa: solo un 6% de las viviendas dispone de algún sistema de refrigeración, frente al 50% en España o el 90% en Estados Unidos, según datos del Departamento de Energía de Estados Unidos. Las bombas de calor, que pueden usarse tanto para calentar en invierno como enfriar en verano, son una de las pocas opciones al alcance de muchos hogares alemanes. Hasta ahora, el país ofrecía ayudas de hasta el 70% del coste de instalación, una de las más generosas en Europa.

Imagen de este fin de semana de un hombre tratando de refrescarse en Berlín. (EFE/EPA/CLEMENS BILAN)

El recorte se presenta, además, en un contexto donde el mercado alemán enfrenta un problema estructural de precios. Un estudio de Octopus Energy junto con la Universidad RWTH Aachen determinó que el coste promedio de instalar una bomba de calor en Alemania es de 28.000 euros, el doble respecto al Reino Unido (14.000 euros). El analista Carsten Menke, de Julius Baer, señaló el año pasado, según declaraciones recogidas por El Economista, que este incremento se debió en parte al diseño del subsidio: al estar basado en un porcentaje del precio final, incentivó precios de venta más altos, en contraste con los subsidios fijos aplicados en otros países.

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Una ola de calor sin precedentes

La decisión presupuestaria se da pocos días después de que Alemania atravesara la ola de calor más intensa en su historia moderna. Destatis informó que en la última semana completa de junio se registraron 5.486 muertes por encima de la mediana del periodo 2022-2025. El punto más alto coincidió con el fin de semana del 28 y 29 de junio, cuando el país estableció un récord nacional de 41,7 °C.

“La relación entre el incremento de mortalidad y las altas temperaturas es innegable”, afirmó Alexandra Schneider, subdirectora del Instituto de Epidemiología de Helmholtz Múnich. Schneider advirtió que los grupos más vulnerables son las personas con enfermedades previas, los mayores de 75 años y quienes están socialmente aislados, un patrón que ya se evidenció durante la ola de calor de 2003. Además, un informe de Climate Analytics de enero de 2026, encargado por el Banco Mundial, concluyó que Alemania carece de soluciones integrales para manejar el riesgo provocado por el estrés térmico y que su planificación para adaptación climática está muy rezagada en comparación con los avances científicos disponibles.

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El dilema presupuestario

El presupuesto presentado por Merz destina 109.700 millones de euros a defensa en 2027, un aumento del 33% respecto a 2026. El gasto total en defensa y seguridad alcanzará los 130.100 millones incluyendo el apoyo a Ucrania. Para 2030, la cifra proyectada supera los 200.000 millones. El borrador también contempla recortes en subvenciones a pensiones por 3.000 millones de euros y reduce en 1.800 millones las ayudas al seguro médico, según la misma fuente.

Un grupo asesor alertó en mayo que Alemania probablemente no logrará sus metas climáticas clave para 2030 —reducir emisiones en dos tercios respecto a los niveles de 1990— debido a que el gobierno está relajando progresivamente los programas de disminución de emisiones. GermanZero, organización dedicada a la protección climática, calificó los recortes al Fondo de Clima y Transformación como una “declaración de guerra abierta contra la protección del clima”.

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