Enma López impulsa campaña tipo Mamdani con Peugeot para desafiar a Sánchez y vencer a Reyes Maroto

La candidata socialista Enma López, en la pradera de San Isidro. Las claves

Enma López presenta su postulación en las primarias del PSOE para la Alcaldía de Madrid, inspirándose en las campañas de Zohran Mamdani y Pedro Sánchez.

López se enfrenta al aparato del partido y competirá con Reyes Maroto, exministra de Industria, tras la renuncia de Mar Espinar.

Este proceso de primarias exige reunir al menos 800 avales del censo socialista madrileño, donde la mayor parte de la estructura respalda a Maroto.

Enma López impulsa una campaña cercana y original, centrada en la vivienda pública y con una notable presencia en redes sociales.

Para llegar a ser Zohran Mamdani —el alcalde musulmán y socialista de Nueva York— el primer paso es desafiar al aparato y competir contra el poder establecido.

El neoyorquino lo hizo enfrentándose al histórico Andrew Cuomo, y gracias al respaldo de los jóvenes logró imponerse en las primarias demócratas contra todo pronóstico. Posteriormente, triunfó en las municipales frente a los republicanos.

Algo similar a lo que llevó a cabo Pedro Sánchez, quien recorrió las agrupaciones del PSOE en varias regiones de España con su Peugeot para vencer a la todopoderosa Susana Díaz.

La semana en que cumplió 40 años, Enma López presentó su candidatura a las primarias del PSOE para la Alcaldía de Madrid, inspirada en la estrategia municipal de Mamdani y buscando emular al líder de su partido.

López se adelantó a Ferraz y a Óscar López, secretario general del PSOE en la Comunidad de Madrid, que tenían intención de lanzar a la portavoz en la Asamblea, Mar Espinar.

Hasta entonces, Enma López ejercía como portavoz adjunta de la Ejecutiva del PSOE y acudía a las tertulias televisivas en representación de Ferraz. Desde diciembre asumió la secretaría de Estudios y Programa.

Al provocar molestia en el aparato al anunciar su candidatura, Enma López renunció a sus cargos para “centrarse en Madrid”.

Los acontecimientos se aceleraron. Mar Espinar optó por no presentarse en unas primarias con resultado incierto.

Ha dedicado toda su vida a la política y decidió no arriesgar su posición.

Actualmente, la incógnita es si ocupará el segundo puesto en la lista municipal, donde aspira a regresar, o en la Asamblea, donde su perfil combativo frente a Ayuso agrada a la dirección pero le resulta agotador.

En contraste con Enma López, cuya condición de alta funcionaria del Cuerpo Superior de Inspectores de Seguros del Estado, con dos oposiciones a Hacienda, le brinda la libertad de contar con una profesión estable a la que regresar en caso de fracasar.

No en vano, ya abandonó la política cuando José Luis Rodríguez Zapatero, al que asesoró, dejó Moncloa.

Tras la retirada de Espinar, a Óscar López no le quedó más opción que apostar todo por la exministra de Industria, Reyes Maroto, para que compita contra Enma, pese a que personas cercanas aconsejaron a la concejal que no se presentara.

A por los avales

Finalmente será un duelo entre López y Maroto. La primera etapa consistirá en reunir los avales requeridos del 4 al 11 de julio.

El umbral mínimo es el 12% del apoyo, aproximadamente 800 firmas. Se trata de un censo muy reducido tras 37 años —desde Juan Barranco— sin que el PSOE recupere poder municipal en Madrid, y donde cada purga provoca que varios militantes abandonen el partido.

Esto ocurrió con Tomás Gómez, destituido como secretario general autonómico, y también con Antonio Miguel Carmona, candidato a la Alcaldía. Hoy quedan alrededor de 10.000 afiliados, con un perfil marcadamente sanchista.

El problema radica en que dar un aval implica posicionarse públicamente. Por eso, la mayoría de secretarios generales de las agrupaciones madrileñas han decidido apoyar a Reyes Maroto y cerrar filas frente a Enma.

Asimismo, la mayoría de diputados en la Asamblea actúan de modo similar para ganar favor ante Óscar López y asegurar su lugar en la lista para el Parlamento regional.

En algunas agrupaciones municipales reconocen que desde que se sabe de la candidatura de Enma, el aparato ejerce presión para consolidar el respaldo.

El objetivo es que Enma no consiga el número suficiente de firmas y así evitar unas primarias rápidas. Aunque, hasta ahora, la respuesta de las bases es favorable.

No obstante, obtener menos firmas que el adversario no significa un fracaso asegurado. Sánchez, con su Peugeot, reunió 57,000 avales frente a los 63,000 de Susana Díaz. Sin embargo, en la votación definitiva el panorama cambió.

Como bien se sabe, «las primarias las carga el diablo«: firmar públicamente no es sinónimo de voto en urna.

Todo indica que López logrará los avales necesarios. Una vez alcanzado este paso, pasará a la segunda fase: convencer a los militantes mediante una campaña informativa, con un debate previsto del 12 al 18 de julio y la votación final el 19 de julio.

Mientras tanto, Enma López recorre personalmente las agrupaciones y los distritos. Metafóricamente, toma el relevo del Peugeot de Sánchez, aunque no posee coche propio, según su declaración de bienes, prefiriendo desplazarse en Metro.

Todo se articula en una campaña cuyos elementos visuales y gráfica son casi idénticos a los de Zohran Mamdani, con una web y redes sociales activas desde el inicio, evidenciando una planificación cuidadosa y reflexionada. No es solo un homenaje a Nueva York.

López, al igual que el demócrata estadounidense, domina vídeos en TikTok y X. Uno reciente recuerda a Mamdani al filmar desde el interior de un congelador.

Sin embargo, a diferencia del estadounidense, no propone congelar alquileres, sino “redensificar” la ciudad y aumentar la construcción de vivienda pública para responder a uno de los problemas centrales de Madrid.

Miembro del PSOE desde los 16 años, López acumula amplia experiencia en campañas.

Paradójicamente, fue la directora de la campaña que llevó a Reyes Maroto al Ayuntamiento de Cibeles, dejando a un lado el orgullo pese a que las bases apoyaban a Enma ya para la Alcaldía y aparecía en todas las quinielas hasta que Moncloa vetó su candidatura imponiendo a la exministra.

Fue una campaña con pocos recursos, anticipando quizás el fracaso madrileño: el PSOE quedó en tercer lugar.

Ahora le toca liderar su propia campaña y desafiar al aparato que en su día consideró outsider, y que actualmente no tolera disidencias, aun cuando ella fue una de las figuras más activas en las tertulias apoyando a Sánchez.

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