Un refugio interior combina paisajes aromáticos, legado medieval y cielos despejados para una escapada distinta en Valladolid. En verano, los alrededores se visten de un tono malva que convierte la visita en un plan ideal
-
Aunque recuerda el Himalaya, está ubicado en España: un valle con pueblos pintorescos y vistas a las montañas
-
El castillo de Segovia donde Jorge Blass despliega su magia: una experiencia inmersiva que dejará sin palabras
Un pueblo medieval de Castilla y León se ha transformado en una escapada ideal para quienes buscan campos de lavanda, patrimonio histórico, un castillo panorámico y cielos despejados para observar las estrellas. Durante los meses de junio y julio, el paisaje se transforma y el aroma de esta planta convierte el lugar en uno de los sitios más fotogénicos del interior peninsular, sin necesidad de elegir destinos más turísticos.
Ese sitio es Tiedra, una villa ubicada en la provincia de Valladolid, en el entorno de los Montes Torozos. Su atractivo se ha incrementado gracias a sus más de 400 hectáreas dedicadas al cultivo de lavanda y lavandín, plantaciones que comenzaron a tomar relevancia desde 2006 debido a las condiciones del suelo calcáreo y el clima local. La floración llega a su punto máximo en verano, cuando los campos adquieren ese color púrpura que atrae a turistas, fotógrafos y amantes de la naturaleza.
Lavanda, astronomía y patrimonio en una misma experiencia
El municipio dispone del Centro de Interpretación Tiedra de Lavanda, inaugurado en 2019, dedicado a divulgar las variedades, técnicas de cultivo, extracción de aromas y usos tradicionales de esta planta. Al lado de las plantaciones se encuentra una destilería y una tienda que ofrece productos derivados de las flores, como aceites esenciales, jabones, flores secas o saquitos aromáticos. A esta oferta se suma el Centro Astronómico de Tiedra, equipado con telescopios para la observación de la Luna, planetas, nebulosas, galaxias y otros objetos celestes, además de un planetario con una cúpula de siete metros.
La visita se completa con un casco urbano que refleja su historia medieval. El Castillo de Tiedra, vinculado a una primera fortaleza mencionada desde el siglo X y reconstruido en el siglo XII, guarda una torre del homenaje de 33 metros, patio de armas, calabozo y un mirador en la azotea. También sobresalen la Ermita de Tiedra Vieja, construida sobre el antiguo yacimiento vacceo-romano de Amallóbriga; los restos de la muralla, la Iglesia de El Salvador, el Aula Arqueológica y la Ruta de las Fuentes, un recorrido que enlaza ocho fuentes tradicionales, uniendo naturaleza, memoria rural y paisaje castellano.
Un pueblo medieval de Castilla y León se ha transformado en una escapada ideal para quienes buscan campos de lavanda, patrimonio histórico, un castillo panorámico y cielos despejados para observar las estrellas. Durante los meses de junio y julio, el paisaje se transforma y el aroma de esta planta convierte el lugar en uno de los sitios más fotogénicos del interior peninsular, sin necesidad de elegir destinos más turísticos.

