Regalos a la Familia Real: una máscara de Tutankamón y una maqueta del Eurofighter sin presencia de joyas costosas

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En 2025, la Familia Real ha recibido un total de 429 regalos institucionales, donde destacan artículos con simbolismo y relevancia cultural, como una máscara funeraria de Tutankamón, maquetas del Eurofighter y del sistema Galileo.

No se incluyen joyas ni objetos de alto valor económico; prevalecen libros, artesanía, esculturas, placas conmemorativas y recuerdos vinculados al ámbito deportivo.

Estos presentes reflejan la agenda institucional y las relaciones diplomáticas de la Casa Real, con obsequios provenientes de países como Egipto, Eslovaquia, Ucrania, Irak, Mali, Colombia y Honduras.

Según la normativa interna, los regalos institucionales que poseen importancia histórica, artística o cultural se incorporan al patrimonio de la Corona, sin llegar a formar parte del patrimonio privado de los miembros de la Familia Real.

Una máscara funeraria de Tutankamón, una bandera firmada por soldados ucranianos, maquetas del caza Eurofighter, una réplica del sistema europeo de navegación Galileo, monedas conmemorativas y piezas artesanales.

Este martes, la Casa del Rey ha hecho público el registro completo de los 429 regalos institucionales que la Familia Real recibió durante 2025.

Consiste en un informe de 20 páginas que complementa las cuentas anuales auditadas por el Tribunal de Cuentas de España, junto con el resto de información sobre transparencia.

Este listado no solo detalla los regalos entregados a Felipe VI, la reina Letizia, la princesa Leonor y la reina Sofía, sino que también reconstruye gran parte de la intensa agenda institucional desarrollada en el último año.

No se encuentran diamantes, tiaras ni collares de joyería fina, predominando objetos de carácter institucional y simbólico, como libros, artesanía, esculturas, maquetas, placas conmemorativas y artículos que representan la cultura o las tradiciones de los países e instituciones donantes.

Esta tendencia se ha mantenido en los últimos años en la lista de regalos aceptados por la Casa Real, demostrando que, más allá de su valor monetario, estos regalos pretenden ser una muestra de cortesía diplomática y un símbolo de las relaciones entre España y sus socios.

La distribución de los regalos refleja también la relevancia institucional de cada miembro de la Familia Real. De los 429 presentes institucionales, 214 fueron para el Rey, 98 para la Reina y 67 para ambos monarcas. Además, el listado incluye 21 obsequios para la Princesa de Asturias y una cifra similar para la infanta Sofía y la reina Sofía.

Una de las piezas más destacadas en el inventario es la reproducción de la máscara funeraria de Tutankamón, entregada al Rey por el presidente egipcio Abdel Fattah Al Sisi durante su visita oficial a España. En ese mismo viaje, la primera dama de Egipto, Intisar Al Sisi, obsequió un collar egipcio a la reina Letizia.

El catálogo también muestra momentos poco usuales. En la visita oficial a Eslovaquia en junio, el presidente Peter Pellegrini regaló a Felipe VI unos esquís, mientras que la selección eslovaca sub-21 de fútbol le entregó una camiseta personalizada.

Unos días antes, durante el festival aéreo Aire 25 en San Javier (Murcia), el monarca recibió desde un mono de vuelo y una gorra conmemorativa de la Patrulla Águila, hasta una maqueta firmada por los pilotos británicos de Red Arrows y una lámina dedicada por la patrulla acrobática italiana Frecce Tricolori.

Dentro del inventario, también figura una bandera firmada por militares ucranianos entregada al Rey en su visita a la Unidad de Formación de Combate (UFC) de militares ucranianos en Toledo, en señal de agradecimiento por el apoyo brindado a Ucrania.

Un retrato con ceniza de La Palma

El inventario asimismo contempla regalos de carácter más personal. En su visita a La Palma, el presidente del Cabildo entregó al Rey un retrato realizado con ceniza del volcán Cumbre Vieja.

En otra visita oficial, estudiantes de un centro de educación especial de Granada hicieron entrega de un dibujo firmado por una alumna, mientras que en Almería, el Rey recibió un retrato pintado con motivo del Premio Princesa de Girona Arte 2025.

En la lista también figura una maqueta del sistema Galileo, el programa europeo de navegación por satélite, junto con varias maquetas del avión de combate Eurofighter, uno de los principales proyectos conjuntos de la industria aeronáutica europea.

El deporte ocupa un lugar destacado en los regalos recibidos por la Familia Real. El informe recoge una lista de camisetas firmadas, balones, placas conmemorativas y recuerdos entregados por clubes, federaciones y deportistas en audiencias en el Palacio de la Zarzuela o durante competiciones nacionales e internacionales. Felipe VI y la reina Letizia mantienen una agenda activa ligada al deporte español.

Junto a estos obsequios figuran decenas de libros dedicados, esculturas, grabados, piezas de cerámica, textiles tradicionales, monedas conmemorativas, fotografías, objetos religiosos, reproducciones artísticas y artesanías elaboradas por instituciones, universidades, fundaciones, asociaciones y autoridades locales.

Todos estos artículos están sujetos a una estricta regulación. Desde 2015, la normativa interna de la Casa del Rey establece que los regalos institucionales no forman parte del patrimonio privado de la Familia Real.

Los que cuentan con interés histórico, artístico o cultural se incorporan al patrimonio institucional de la Corona, mientras que los bienes consumibles o de escaso valor se gestionan según las normas internas. Esto garantiza transparencia sobre el destino de los obsequios recibidos en funciones oficiales.

La agenda internacional de Felipe VI también queda reflejada en algunos regalos entregados durante la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de Naciones Unidas celebrada en Sevilla.

El presidente de Irak entregó una reproducción en miniatura del Código de Hammurabi, el presidente de transición de Mali regaló un xilófono, el mandatario colombiano Gustavo Petro aportó dos piezas artesanales de Colombia y la presidenta hondureña Xiomara Castro ofreció una bandeja acompañada de dos libros dedicados. Este recorrido por distintas culturas y tradiciones convierte el inventario de la Zarzuela en una pequeña muestra de diplomacia internacional.

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