Las claves
El Sindicato de Enfermería (SATSE) alerta sobre temperaturas extremas en varios centros de salud de Murcia y otras regiones, que exceden los límites legales permitidos.
SATSE exige una mayor inversión para garantizar sistemas de climatización adecuados, y señala la escasez de ventiladores y aire acondicionado en múltiples instalaciones sanitarias.
El sindicato advierte que el calor impacta de forma particular en el personal sanitario y en pacientes vulnerables, aumentando los riesgos relacionados con la salud.
En determinados hospitales y centros de salud, las temperaturas han superado los 30 grados, obligando a trabajadores y familiares a utilizar ventiladores personales.
El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha solicitado a la Consejería de Salud de la Región de Murcia que «refuerce la inversión imprescindible para asegurar que todos los centros sanitarios cuenten con condiciones óptimas frente a las altas temperaturas durante este verano, dadas las previsiones que anticipan un aumento térmico respecto a la media habitual.
Por medio de un comunicado, viene alertando desde principios de junio sobre diversos problemas en centros sanitarios de Murcia, Euskadi, Andalucía, Galicia, Cantabria, Castilla y León, Navarra y Canarias, entre otras comunidades autónomas.
En estas instalaciones se han superado las temperaturas máximas legales establecidas en España para realizar actividades laborales en condiciones seguras y saludables para profesionales y pacientes.
Desde el Ministerio de Sanidad ya se ha informado que, según la Agencia Estatal de Meteorología, hay hasta un 70 % de probabilidades de que este verano registre temperaturas superiores a la media.
Este dato representa una amenaza considerable para la salud pública. Igualmente, se señala que las altas temperaturas no solo serán más intensas, sino que también comenzarán antes y se extenderán por más tiempo.
SATSE reprocha que algunas administraciones sanitarias se conviertan en los principales incumplidores de los criterios y recomendaciones establecidas en el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas frente a las Altas Temperaturas 2026, que insiste en la necesidad de garantizar temperaturas adecuadas en todos los ambientes laborales.
La organización también denuncia el incumplimiento del Real Decreto 4/2023, que obliga a implantar medidas apropiadas para proteger a los empleados frente a temperaturas extremas.
En esta línea, el Sindicato destaca que el calor excesivo afecta de forma particular al personal sanitario, debido a las exigentes condiciones de trabajo y al esfuerzo mental y físico continuo que demandan sus funciones.
SATSE subraya que los hospitales y centros de salud constituyen entornos laborales especialmente sensibles, ya que acogen a personas mayores o con diversas patologías y complicaciones médicas. Estas condiciones incrementan los peligros relacionados con la exposición a altas temperaturas.
Al igual que en años anteriores, el Sindicato ha presentado denuncias formales ante la Inspección de Trabajo y gerencias sanitarias debido a situaciones de calor extremo e intolerable, con temperaturas que en algunas zonas superan los 30 grados centígrados, como en unidades de hospitalización, Urgencias o Rehabilitación.
La normativa vigente especifica que, en áreas con trabajos sedentarios, como las consultas médicas, la temperatura debe mantenerse entre 17 y 27 grados centígrados, mientras que en espacios de trabajos ligeros, como las plantas hospitalarias, debe oscilar entre 14 y 25 grados centígrados.
SATSE ejemplifica con varios centros sanitarios en Ourense, Salamanca y Araba, donde las temperaturas han excedido los 29 y 30 grados centígrados.
El Sindicato de Enfermería enfatiza que las dificultades detectadas en algunos centros sanitarios son consecuencia de la falta de planificación e inversión por parte de los servicios de salud responsables.
Esta situación da lugar a que muchos centros no cuenten con sistemas de aire acondicionado eficientes o que no se realicen oportunamente las tareas de mantenimiento necesarias. Además, SATSE señala que varios edificios tienen infraestructuras obsoletas y poco adaptadas a las necesidades actuales.
La organización sindical indica haber recibido quejas de profesionales que han tenido que adquirir sus propios ventiladores para trabajar en condiciones mínimas, así como de familiares de pacientes que han hecho lo mismo.
Ante estos hechos, EL ESPAÑOL contactó con la Consejería de Sanidad para obtener su versión, pero esta no se ha pronunciado sobre los señalamientos realizados por SATSE.

