El juez considera que fueron las «principales beneficiarias» del esquema a través de una sociedad que canalizó ingresos opacos procedentes de una familia venezolana o de ‘Julito’, señalado como el «testaferro» de su padre.

La primera resolución tomada por el magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama, luego de interrogar al ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, fue imputar a sus hijas, Alba y Laura Rodríguez Espinosa, además de a su secretaria de toda la vida, Gertrudis Alcázar, en el caso Plus Ultra. Estas imputaciones se consideraban previsibles, dado que las hijas de Zapatero aparecen junto a él como las «principales beneficiarias» de la red corrupta, mientras que Alcázar ejercía como la persona que ejecutaba diariamente las instrucciones del ex líder del PSOE en la supuesta organización criminal dedicada al tráfico de influencias.
Las hijas de Zapatero constan como administradoras de la empresa Whathefav SL, que recibió más de un millón de euros a través de varias sociedades instrumentales investigadas por la Audiencia. En particular, ingresó 239.755 euros de Análisis Relevante, la compañía principal del entramado corrupto, y 561.440 euros de Inteligencia Prospectiva SL, firma controlada por los hermanos venezolanos Domingo y Guillermo Amaro Chacón. Se trata de una sociedad sin actividad real, «cuyo propósito era introducir fondos en España originados en territorios extranjeros, simulados como ampliaciones de capital». En otras palabras, una entidad fachada dedicada al blanqueo de dinero.
Cuando Calama interrogó a Zapatero el pasado miércoles sobre los negocios de sus hijas con los Amaro Chacón, el ex presidente se desvinculó, asegurando que no tenía relación con los servicios –supuestos, según el juez– que sus hijas prestaban a esta familia, con la cual sí reconoció mantener una relación cercana desde hace años.
Además de estas sociedades, Laura y Alba también percibieron 171.727 euros de Gate Center, un think tank controlado por su padre, y 12.297 euros de Thinking Heads, otra mercantil mencionada en el sumario. Se les abonaron también 20.993,50 euros de Agropecuaria Lucena y 18.150 euros de Pickashop, ambas empresas controladas por ‘Julito’ Martínez. En total, las hijas de Zapatero recibieron 1.024.362,5 euros por trabajos cuya existencia y veracidad son cuestionadas tanto por el juez Calama como por la Fiscalía Anticorrupción.
De la investigación se desprende que Análisis Relevante SL, formalmente gestionada por Julio Martínez Martínez, testaferro y financiador de Zapatero, y Whathefav mantuvieron «una coordinación operativa constante, demostrada por la emisión de facturas entre 2020 y 2024 bajo el concepto general ‘servicios agencia’, sin detalles sobre la prestación real». «La falta de especificación, unida a la reiteración de estos documentos, revela una discrepancia entre la actividad declarada y la actividad real», señala la Udef. «Las tareas realizadas por Whathefav SL se limitan a labores de maquetación sobre informes ya confeccionados», añade el magistrado.
Otro aspecto relevante para el juez Calama es que Zapatero figura como autorizado en las cuentas bancarias de sus hijas, lo cual, según los investigadores, refuerza «los indicios de que la sociedad funciona como canalizador financiero de la red».
Paralelamente a la imputación de las hijas del ex presidente, el magistrado ha otorgado la condición de investigada a una persona de su máxima confianza, Gertrudis Alcázar. Su rol dentro de la organización criminal fue crucial, ya que coordinaba y proporcionaba «cobertura formal a la documentación que sustenta las acciones de la red organizada, es decir, los pagos realizados y recibidos». Gertru, como se la conoce, era la principal usuaria de la cuenta [email protected].
Ella «ejecutaba directamente las órdenes dictadas por Zapatero», tanto con Julito como con Cristóbal Cano, gestor del entramado societario y de la facturación ad hoc. Por ejemplo, la Udef incautó un correo del 22 de septiembre de 2021, en el que Gertru, desde la cuenta ‘presidente zapatero’, solicita a Cano la emisión de una factura por 20.000 euros y plantea la posibilidad de emitir una o varias facturas, además de pedir instrucciones sobre los conceptos. «Buenos días Cristóbal, tengo que emitir una factura de Análisis Relevante por importe de 20.000 euros. Por favor, ¿puedes consultar si los informes requieren asesoramiento o si son dos facturas y con qué concepto? Te dejo un listado de las emitidas hasta ahora, ya que la última vez Julio me preguntó», indicó la secretaria.

