Elon Musk: el genio excéntrico detrás de Sabelotodo, un ego imponente y una comunicación reservada que trascienden su estatus como primer billonario e hombre más rico del mundo

Elon Musk de joven

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    • Autor, Redacción*
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación 7 junio 2025Actualizado 34 minutos
  • Tiempo de lectura: 9 min

«Hace tres años me aseaba en baños públicos. Ahora poseo mi primer coche valorado en 3 millones de dólares».

En 1999, Elon Musk expresaba esto en una entrevista televisiva, dando así inicio a la consolidación de su imagen, hoy en día tan reconocida como controversial, rodeada de mitos, política y sumas millonarias.

No es casualidad que Musk sea el individuo más rico entre los multimillonarios globales, según el índice de Bloomberg.

Después de la salida a bolsa de SpaceX el pasado viernes, se le considera el primer billonario de la historia, lo que significa que el valor de sus acciones en sus empresas ha superado el billón de dólares.

Propietario de Tesla, SpaceX y la plataforma social X, su patrimonio no surgió de la noche a la mañana. Tampoco se gestó en un garaje, contrario al mito originario de muchas firmas tecnológicas.

Además del poder económico, en 2024 apoyó activamente y con recursos la campaña presidencial de Donald Trump en Estados Unidos.

Donald Trump y Elon Musk

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Esta actividad le abrió la puerta para asumir un cargo gubernamental en la dirección del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), fundado en 2025 con la meta de reducir el gasto público.

Sin embargo, meses atrás renunció al puesto y comenzó a criticar abiertamente a Trump y su plan presupuestario, desencadenando un intercambio de recriminaciones que, según el corresponsal de la BBC Anthony Zurcher, enfrentó «al hombre más rico del mundo con el político más poderoso del planeta en una disputa sin cuartel».

Una infancia marcada por el acoso

Elon Musk nació en 1971 en Pretoria, Sudáfrica, en una familia con un nivel socioeconómico alto. Su padre, Errol Musk, se dedicaba a la ingeniería electromecánica, mientras que su madre, Maye Musk, trabajaba como modelo y nutricionista.

El padre afirmó en varias ocasiones que la riqueza familiar provenía de la extracción de esmeraldas en minas de Zambia, afirmación que Elon ha negado.

La biografía de Walter Isaacson describe la infancia complicada de Musk, destacando su dificultad para interpretar señales sociales a causa del síndrome de Asperger que padece, el acoso escolar sufrido y el divorcio de sus padres.

Aunque Musk reconoce que las habilidades sociales no fueron su punto fuerte, sí destacó por su espíritu emprendedor desde niño. Junto a su hermano vendía huevos de Pascua hechos a mano puerta a puerta y a los 12 años desarrolló su primer videojuego.

A los 17 años emigró a Canadá, país de origen materno, y luego se trasladó a Estados Unidos, donde cursó estudios en economía y física en la Universidad de Pensilvania.

Primer plano de Musk con gorra y la bandera estadounidense de fondo.

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Durante la universidad, encontró a su primera esposa, la escritora Justine Musk, quien en un ensayo publicado en 2010 para la revista Marie Claire mencionó que incluso antes de acumular riqueza, Elon «no aceptaba un no por respuesta».

Ella recordó que «la ansia de competir y dominar, que fue clave en su éxito empresarial, no desaparecía al llegar a casa», y agregó que durante su boda él le dijo, mientras bailaban: «Soy el alfa en esta relación».

El auge de las empresas .com

Empezó un posgrado en física en la Universidad de Stanford pero lo abandonó rápidamente.

Su incursión en la tecnología se dio en los años 90, durante el auge de las puntocom, fundando dos compañías: Zip2, un directorio digital de empresas, y x.com, un banco en línea.

Justamente en esa etapa adquirió su «primer coche de 3 millones de dólares».

Vendió Zip2 por US$300 millones y x.com fue el origen de PayPal, que transaccionó en 2002 por US$1.500 millones.

Sin detenerse, continuó invirtiendo en nuevos proyectos: SpaceX, una compañía de cohetes centrada en ofrecer una alternativa privada y eficiente a NASA, y Tesla, una firma emergente de automóviles eléctricos.

Ambas organizaciones se reconocen por haber revolucionado sus sectores, pese a atravesar episodios cercanos a la crisis financiera.

Elon Musk con una camiseta que pone "Occupy Mars", "Ocupemos Marte"

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SpaceX nació con la misión de impulsar el turismo espacial y alcanzó en 2018 un hito llamativo y publicitario: enviaron un auto Tesla al espacio. Sin embargo, el objetivo primordial de la compañía es la colonización humana de Marte, un planeta al que Musk ha expresado su deseo de trasladarse y fallecer.

De hecho, en una entrevista a la BBC, manifestó que la mayor parte de su fortuna planea destinarla a la construcción de una base en Marte.

Obsesión por la X

Quizás la adquisición más polémica y mediática de Musk fue la compra de Twitter en octubre de 2022.

La plataforma fue renombrada con la letra X, que parece haber sido un símbolo propicio para él desde el inicio.

No obstante, sus trabajadores sufrieron una reducción drástica en plantilla, incluyendo recortes polémicos en los equipos dedicados a la seguridad de la red social. También estableció suscripciones premium para diversificar las fuentes de ingresos más allá de la publicidad.

Musk justificó su inversión en Twitter explicando que cree «en su potencial para ser el espacio global de la libertad de expresión».

«Considero que la libertad de expresión es imprescindible para que una democracia funcione», sostuvo.

Sin embargo, no dudó en suspender cuentas de periodistas de medios como New York Times, CNN y Washington Post al acusarlos de divulgar información sobre su localización.

Estas suspensiones, que más adelante revocó, generaron condenas de organizaciones como la Unión Europea, la ONU, diversos gobiernos y periodistas.

«La libertad de prensa no es un juguete», afirmó la subsecretaria general de la ONU, Melissa Fleming. «Una prensa libre es fundamental para las democracias y esencial en la lucha contra la desinformación dañina».

Una mano sujeta un teléfono que tiene en su pantalla la X, símbolo de la red social antes conocida como Twitter.

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Durante la gestión de Musk, se implementaron cambios significativos en las políticas de moderación de X.

Diversos informes indican un incremento en el discurso de odio en la red social bajo su liderazgo, lo que provocó que numerosas empresas y usuarios abandonaran la plataforma en lo que se denominó «el gran éX-odo».

Musk también ha manifestado interés por la inteligencia artificial, siendo uno de los primeros inversores en la empresa matriz de ChatGPT antes de distanciarse en 2018 y fundar su propia compañía, xAI, en 2023, con el propósito de «explorar la verdadera naturaleza del universo».

En febrero de 2024, emprendió una demanda contra OpenAI y su director Sam Altman, acusando a la empresa que ayudó a crear de abandonar su enfoque sin fines de lucro y de código abierto tras asociarse con Microsoft. Musk perdió ese juicio.

Un año más tarde, encabezó una oferta de compra que fue rechazada categóricamente por Altman y perdió en 2026 el litigio contra su antiguo socio.

«Nunca estoy completamente seguro de que sepa qué planea hacer mañana», comenta el periodista Chris Stokel-Walker acerca de los variados intereses de Musk. «Se guía principalmente por el instinto».

De una ideología «moderada» a portavoz de lo «antiwoke»

Durante mucho tiempo, Musk se definió como «políticamente moderado» e «independiente». En diversas ocasiones afirmó haber votado por Barack Obama, Hillary Clinton y, a regañadientes, por Joe Biden, todos miembros del Partido Demócrata.

No obstante, en años recientes se volvió muy crítico con ese partido y expresó su apoyo a Trump y al Partido Republicano, decisión oficializada tras el intento de asesinato contra el entonces candidato en verano de 2024.

Entre sus críticas a los demócratas se encuentran su política económica, migratoria y el control de armas, además acusa que muchas de sus propuestas son políticas «woke», término utilizado en este caso peyorativamente para referirse a políticas de izquierda o liberales.

Elon Musk hablando en un mitin durante la campaña presidencial de Donald Trump en el Madison Square Garden de Nueva York.

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En cierto momento, Musk emitió declaraciones sobre personas transgénero que lo llevaron a ser considerado antigay por varias controversias en las que estuvo involucrado. También criticó el uso de pronombres propios y en 2020 escribió en Twitter que «los pronombres apestan», mensaje que luego eliminó.

Posteriormente publicó: «Apoyo plenamente a las personas trans, pero todos estos pronombres representan una pesadilla estética».

En esa misma etapa, su hija, ahora reconocida como mujer con el nombre Vivian Jenna Wil, afirmó que no deseaba estar relacionada con su padre biológico «de ninguna manera».

El pronatalismo y la prole de Musk

Padre de más de diez hijos con varias mujeres, Musk ha declarado que el futuro de la humanidad es una de sus principales preocupaciones.

Aunque mantiene un interés notable en el desarrollo de la inteligencia artificial, ha sido uno de los más destacados en manifestar inquietud por la posible amenaza que la IA superinteligente podría representar para la especie humana.

Afirma que el avance de la IA, junto con la disminución de la tasa de natalidad, podría ocasionar que «no haya suficientes personas» en el planeta.

Este planteamiento refleja una de las claves en su biografía y lo acerca al pronatalismo, un movimiento que considera que la baja natalidad es un problema grave a nivel mundial y promueve que las familias numerosas son la solución.

Elon Musk lleva a su hijo X Æ A-Xii sobre sus hombros mientras habla en el Despacho Oval.

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«Sabelotodo, ego desbordante… pero orador tímido»

En una biografía de 2015, Ashlee Vance describió a Musk como un «sabelotodo conflictuado con un ego pronunciado». También lo calificó como «un bailarín torpe y un orador tímido».

Los medios lo han presentado como un genio excéntrico y como el mayor troll en Twitter, conocido tanto por sus ambiciones desmesuradas como por sus riñas mezquinas, sin olvidar los litigios importantes que ha enfrentado junto a sus compañías, originados por temas como discriminación racial y credibilidad de sus aseveraciones.

No obstante, Musk es abierto respecto a sus fallos.

«Si enumero mis pecados, podría parecer la peor persona del mundo», afirmó en una entrevista TED en 2022. «Pero al compararlo con mis aciertos, todo tiene mucho más sentido».

Actualmente, acaba de convertirse en el primer billonario de la historia.

*Este artículo fue publicado originalmente en junio de 2025 y actualizado. Con información de Tom Espiner, Tom Gerken, Liv McMahon, Natalie Sherman y Dearbail Jordan.

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