Información del artículo
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- Autor, Sangmi Han
- Título del autor, BBC News Corea
- Informa desde, Seoul
- Fecha de publicación 4 junio 2026
- Tiempo de lectura: 9 min
Entre los numerosos enigmas que envuelven al líder norcoreano Kim Jong-un, el secreto que rodea a su madre destaca de forma particular.
Durante sus 15 años en el poder, Kim nunca ha nombrado públicamente a su madre.
La legitimidad de esta dictadura hereditaria está fundada en el linaje del Monte Paektu, llamado así por la montaña más alta de la península de Corea, reconocida como el lugar mitológico de nacimiento del pueblo coreano. Además, es donde Kim Il-sung, fundador del país, realizó acciones guerrilleras contra los colonizadores japoneses.
A diferencia de las dos mujeres anteriores en la línea sanguínea del régimen —Kang Pan Sok, madre de Kim Il-sung, y Kim Jong-suk, madre de Kim Jong-il—, quienes son veneradas como las «madres de Corea», Ko Yong-hui es un personaje poco conocido y no hay ningún monumento ni institución que lleve su nombre.
Este velo de secreto alrededor de Ko Yong-hui podría explicarse por un origen social cuestionado y su rol como amante, asuntos que, según expertos, podrían representar un riesgo para la estabilidad del régimen.

De acuerdo con lo reconstruido por diferentes biógrafos, Ko nació en Osaka, Japón, en 1952, siendo hija de padres originarios de la isla de Jeju, situada en la Corea del Sur actual, territorio considerado enemigo.
Como residentes en Japón, la familia de Ko formaba parte del grupo conocido como coreanos zainichi, inmigrantes que permanecieron en Japón durante la ocupación colonial japonesa sobre la península coreana entre 1910 y 1945.
Inicialmente, quienes regresaban a Corea del Norte eran objeto de envidia porque traían dinero, ropa y electrodomésticos provenientes del país capitalista vecino.
No obstante, también recibían la etiqueta de jjaepo, término peyorativo para un grupo considerado contaminado por influencias externas y peligroso.
Dentro del estricto sistema de clasificación social norcoreano, el songbun, los coreanos zainichi forman parte de la llamada «clase vacilante», ubicada entre la clase central y la clase hostil.
Sufren de intensa vigilancia por parte del Estado y frecuentemente se les deniega el acceso a universidades destacadas o empleos con futuro.
Corea del Norte se caracteriza por ser una sociedad muy jerarquizada que, en opinión de algunos analistas, se asemeja a un sistema de castas.
Además, es un «sistema de culpa por asociación», en el cual los ciudadanos son castigados por las acciones realizadas por sus familiares, señala el doctor Jeung Young-tae, de la Universidad Dongyang.
La historia de "Cenicienta"
Cuando tenía cerca de 10 años, la familia de Ko se trasladó a Corea del Norte.
Formaban parte de los aproximadamente 93.000 coreanos que emigraron desde Japón hacia el Estado comunista entre 1959 y 1984, en el marco de la campaña llamada «Paraíso en la Tierra», un programa que prometía una vida ideal con atención sanitaria y educación gratuitas, además de empleo para los que regresaran.
Sin embargo, Ko logró evitar la existencia llena de dificultades y pobreza que afrontaron otros coreanos zainichi después de captar la atención del entonces líder Kim Jong-il.
Aunque Kim nunca presentó formalmente a una esposa o pareja, indicios de inteligencia señalan que estaba casado con Kim Young Sook, hija de un alto mando militar, en un matrimonio arreglado por su padre.
Según Yoji Gomi, periodista japonés que publicó un libro sobre Ko en 2025, ella, integrante de la prestigiosa Compañía Artística Mansudae, habría captado la atención de Kim gracias a su «belleza natural y a sus destrezas en la danza».
Aunque nunca llegó a casarse con el líder supremo y su relación jamás fue reconocida oficialmente, Ko vivió lo que Gomi describe como una «vida de cuento de Cenicienta».

Fuente de la imagen, Cheong Seong-chang
Diferentes informes indican que Kim se enamoró profundamente de Ko, quien luego desarrolló interés en la política del país.
Mientras la esposa oficial residía en Pyongyang, Ko y sus tres hijos vivían a unos 210 kilómetros, en la ciudad costera de Wonsan.
«Kim Jong-un no es hijo de la esposa oficial. Es, en efecto, el ‘hijo ilegítimo’ de Ko Yong-hui», sostiene Kim Hyung-su, investigador de la Asociación de Investigación del Norte.
«La línea de sangre Paektu [del régimen] se considera sagrada, por lo que la idea de que el líder sea hijo de una jjaepo es inimaginable».
Los hijos nacidos fuera del matrimonio enfrentan fuertes estigmas en Corea del Norte, un país que, pese a su fachada comunista, sigue marcado por creencias confucianas.
Según expertos, conceptos como la piedad filial y la lealtad se han empleado para adoctrinar a la población.

Fuente de la imagen, Yoji Gomi
Gomi propone otra razón sobre por qué Kim Jong-un creció alejado de la capital.
En aquel tiempo, un ferry comunicaba Wonsan con Japón, facilitando que Ko mantuviera contacto con personas llegadas en esa embarcación y pudiera adquirir productos japoneses.
«Ko extrañaba mucho su hogar en Japón y enseñó japonés a sus hijos», indica.
Kenji Fujimoto, chef de sushi que trabajó para Kim Jong-il entre 1988 y 2001, relató en uno de sus libros que Kim Jong-un era «bueno cantando canciones japonesas» y que «envidiaba la economía avanzada de Japón».
Medios japoneses citando a funcionarios de la época afirmaron que Kim Jong-un incluso visitó Tokyo Disneyland junto con su hermano mayor.
Gomi asegura también que Ko realizó viajes a Japón sin compañía, salvo la de su secretaria.
Sucesión
«Ko Yong-hui nunca fue aceptada como nuera por Kim Il-sung», escribió Ryu Hyun-woo, diplomático norcoreano exiliado, en su libro Kim Jong-un's Secret Vault (La bóveda secreta de Kim Jong-un).
De acuerdo con el doctor Cheong Seong-chang, del Instituto Sejong, si Ko hubiera recibido la aprobación de Kim Il-sung, las imágenes del fundador con su nieto Jong-un habrían circulado ampliamente.
No obstante, Ko ganó la confianza de Kim Jong-il, desempeñando el rol de primera dama de hecho, acompañando a su esposo en viajes militares y estableciendo relaciones con su círculo cercano.
Incluso, Fujimoto escribió que Kim consultaba con ella antes de tomar decisiones políticas.
Un documental oficial, producido tras la muerte de Kim Jong-il en 2011, mostraba imágenes de Ko acompañando al líder en visitas locales, aunque nunca mencionaba su nombre ni mostraba su songbun.
El documental no se mostró públicamente, sino solo a altos cargos del partido en junio de 2012, según Cheong, aunque posteriormente se filtró y circuló entre la población vía memorias USB clandestinas.
«A medida que circulaba… la curiosidad por Ko Yong-hui creció, por lo que el régimen retiró el documental rápidamente,» explica el especialista y agrega que su ascendencia podría cuestionar la legitimidad del régimen.

Fuente de la imagen, Cheong Seong-chang
Entonces, ¿cómo llegó a heredar el poder el segundo hijo de la amante, el hijo menor de Kim Jong-il?
Múltiples biógrafos consideran que Ko formó activamente a Kim Jong-un para la sucesión.
Su hermana menor le advirtió que debía ser el próximo líder o, de lo contrario, su familia estaría en peligro, según la periodista Anna Fifield en su libro The Great Successor: The Secret Rise and Rule of Kim Jong-un.
El hijo mayor de Kim Jong-il, Kim Jong-nam, cayó en desgracia rápidamente por cuestionar la sucesión hereditaria y apoyar reformas, señala Gomi, quien mantuvo correspondencia con él durante años.
Sus posiciones políticas podrían derivar de una década de estudios en el extranjero; dominaba francés e inglés y tenía fama de fiestero por sus frecuentes visitas a casinos y su estilo de vida de jet set.
Tras su regreso a Corea del Norte, circularon rumores sobre Ko Yong-hui preparando a sus hijos para la sucesión. Sin embargo, el heredero potencial Jong-chul fue descartado por su severa adicción al opio, cuenta Ryu, exdiplomático; incluso una vez llamó a su puerta al amanecer para exigir la droga.
Según analistas, Kim Jong-un se perfiló como favorito debido a su capacidad de liderazgo y carácter competitivo.
La hermana de Ko y su esposo se encargaron del cuidado de Kim y su hermano mayor durante sus estudios en Suiza.
No obstante, la pareja huyó a Estados Unidos en 1998, tras el diagnóstico de cáncer de mama de Ko, preocupados de que «el régimen ya no los necesitara», según un artículo del Washington Post de 2016 que los entrevistó.
Aunque Kim Jong-un se convirtió en sucesor, sus temores resultaron fundados: tras su ascenso, uno de sus tíos fue ejecutado y Jong-nam asesinado en Malasia.

Fuente de la imagen, Yoji Gomi
"Difunde dudas como pólvora"
Ko falleció antes que Kim Jong-il, pero su muerte, ocurrida en un hospital de París, no fue reportada por los medios estatales norcoreanos.
Pese a eso, algunos expertos creen que el linaje poco claro de Kim Jong-un podría explicar por qué su cumpleaños no se declaró festivo nacional, a diferencia de los de su abuelo y padre.
Destacar su nacimiento podría generar preguntas incómodas sobre su madre y la razón por la cual fue criado fuera de Pyongyang.
«Revelar la verdad podría propagar dudas como un incendio», comenta Kim, el investigador.
Aunque ocupa la cima de la jerarquía en Corea del Norte, por su vínculo con los coreanos zainichi y desertores, Kim Jong-un se situaría relativamente bajo en el orden social establecido por el songbun, escribió el exdiplomático Ryu.
El secreto que envuelve el origen de Kim Jong-un podría ser también motivo por el que presentó públicamente a su esposa, Ri Sol-ju, al inicio de su mandato, y aparentemente está preparando a su hija adolescente, Ju Ae, como sucesora, sostiene Cheong.
Se cree que Ri, antigua cantante de un grupo artístico reconocido, viene de una familia de clase media-alta en Pyongyang, según inteligencia surcoreana. Algunos reportes apuntan que su padre fue profesor universitario. El Estado la envió a estudiar canto clásico en China, un indicio de un buen songbun.
¿Llegará Kim Jong-un a revelar alguna vez el pasado de su madre?
Sería un reto considerable, incluso para la maquinaria propagandística norcoreana.
*Imagen superior de East Asia Visual Journalism; información adicional de Grace Tsoi y Laignee Barron.

