El PP propone aumentar a 2.400€ anuales las deducciones en el IRPF para madres, mientras que solo Malta presenta una tasa de natalidad inferior a la de España en la UE

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante un mitin en Santiago de Compostela hace unas semanas. Las claves

El PP plantea duplicar la deducción por maternidad en el IRPF hasta 2.400 euros anuales por cada hijo menor de tres años.

En 2024, España registró una tasa de fecundidad de 1,10 hijos por mujer, situándose como la segunda más baja de la UE, solo superada por Malta.

La iniciativa permitiría a las beneficiarias percibir hasta 200 euros mensuales por adelantado o aplicar toda la deducción al hacer la declaración del IRPF.

El Partido Popular atribuye la baja natalidad a problemas económicos, laborales y de conciliación que enfrentan los jóvenes y las familias.

España continúa entre los países europeos con menor natalidad. En 2024, su tasa de fecundidad fue de 1,10 hijos por mujer, ubicándose como la segunda más reducida en la Unión Europea, sólo por encima de Malta, que registró 1,01.

Aunque en 2025 se observó un leve aumento en el número de nacimientos, los datos siguen próximos a sus mínimos históricos.

Durante el último año, el INE reportó 321.164 nacimientos en España. Esto significa sólo 3.159 más que en 2024, un crecimiento del 1 % que apenas modifica la tendencia general.

Ante esta situación, el Partido Popular propone duplicar la deducción por maternidad en el IRPF, incrementándola de los 1.200 actuales a 2.400 euros por hijo menor de tres años.

La medida permitiría recibir hasta 200 euros mensuales si se opta por el pago anticipado, en lugar de los 100 euros vigentes. También existirá la opción de aplicar la totalidad de la deducción al presentar la declaración de la Renta.

Esta propuesta formará parte de la estrategia de conciliación y apoyo a las familias que Alberto Núñez Feijóo pretende priorizar en el ámbito económico y social tras el acceso al Gobierno.

Según los populares, la crisis demográfica demanda un fortalecimiento de las ayudas directas para quienes deciden tener hijos.

A pesar de la leve mejora en la natalidad en 2025, las cifras continúan muy alejadas de los niveles alcanzados a principios de siglo.

Hay alrededor de 49.000 nacimientos menos en comparación con 2018, cuando Pedro Sánchez asumió La Moncloa, y casi 199.000 menos respecto a 2008, año en que se registraron cerca de 520.000 nacimientos.

El año 1998 marcó el récord previo de tasa de fecundidad más baja en España, con 1,13 hijos por mujer.

Esta cifra negativa se mantuvo durante 25 años y atravesó dos grandes crisis económicas, pero descendió a 1,12 en 2023 y volvió a bajar a 1,10 en 2024.

Con estas tasas, España queda 0,24 puntos por debajo del promedio europeo, medio punto menos que Francia —que tiene 1,61 hijos por mujer— e incluso por debajo de Italia, con una tasa de 1,18.

Además, España e Italia presentan las edades más elevadas en la UE para el nacimiento del primer hijo.

El primer nacimiento ocurre, en promedio, entre los 31,2 y 31,3 años, frente a los 29,9 años del resto de países.

La deducción por maternidad se instituyó en 2003, durante el segundo Gobierno de José María Aznar, y se estableció en un máximo de 1.200 euros anuales por cada hijo menor de tres años.

Inicialmente, esta ayuda estaba destinada a madres trabajadoras y podía recibirse como deducción en el IRPF o a través de un pago anticipado de 100 euros mensuales.

Posteriormente, su cobertura se amplió. Desde 2023, pueden acceder a este beneficio, bajo ciertos requisitos, madres en situación de desempleo o que hayan cotizado al menos 30 días tras el nacimiento.

Desde su instauración, el monto no se ha ajustado conforme al aumento del costo de vida.

Entre enero de 2003 y junio de 2026, los precios han subido aproximadamente un 65%, de acuerdo al IPC general informado por el INE.

Para mantener hoy el poder adquisitivo que tenía entonces, los 1.200 euros deberían haberse incrementado hasta alrededor de 1.980 euros anuales.

Por ello, la propuesta del PP, que los eleva a 2.400 euros, no solo compensa la inflación acumulada, sino que aumenta cerca de un 21 % el valor real de esta ayuda original.

Los populares atribuyen la caída en la natalidad a las dificultades que enfrentan los jóvenes para independizarse y formar una familia.

Entre los principales desafíos destacan el alto costo de la vivienda, bajos salarios, empleo precario y los problemas para equilibrar trabajo y cuidado infantil.

El saldo vegetativo también refleja el cambio demográfico. En 2024 hubo alrededor de 117.000 muertes más que nacimientos, por lo que el crecimiento de la población española depende de la inmigración.

Feijóo lleva meses sosteniendo que las Administraciones deben facilitar al máximo las condiciones para quienes desean formar una familia.

Por ello, el pasado 6 de julio anunció una ley nacional sobre el «concebido no nacido», similar a la aprobada por Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, que otorga a las embarazadas las mismas ayudas que recibirán tras el parto.

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