Inicia la negociación compleja entre Moreno y Vox para formar el Parlamento andaluz

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el portavoz de Vox, Manuel Gavira. Las claves

PP-A y Vox comienzan negociaciones decisivas para la formación del Parlamento andaluz y la designación del presidente, con la sesión constitutiva programada para el 11 de junio.

Moreno pretende gobernar con el respaldo de Vox, sin incorporarlos al Gobierno andaluz, mientras que Vox demanda concesiones y mayor presencia en la Mesa del Parlamento.

Vox mantiene la prioridad nacional como condición fundamental, lo que dificulta el acuerdo y podría sentar un precedente en futuros pactos nacionales.

La configuración inicial de la Mesa del Parlamento podría ajustarse según el avance de las negociaciones; la investidura debe realizarse antes del 26 de junio.

Como en un casino, ‘no hay más apuestas’. Después de tres semanas de especulaciones, la negociación para formar el Gobierno andaluz se pone en marcha esta semana.

PP-A y Vox dialogarán mientras la sesión constitutiva del Parlamento de Andalucía se acerca, prevista para el jueves 11 de junio. Esto exige un acuerdo inicial y la designación de su presidente.

Ya a finales de la semana pasada hubo un primer intercambio telefónico entre ambos equipos, impulsado por los populares. Vox había estado solicitando con insistencia la llamada desde poco después del 17-M, denunciando un supuesto «bloqueo» por parte de Moreno.

Según fuentes de EL ESPAÑOL, el presidente en funciones, que ha mantenido un bajo perfil público desde las elecciones, decidió retrasar los contactos con Vox para evitar conjeturas y filtraciones prematuras.

«Hay tiempo suficiente», repetían desde su equipo mientras Vox instaba al PP a tomar la iniciativa en la comunicación.

Ahora, tras concretar el acuerdo en Castilla y León —el penúltimo de los pactos autonómicos tras Extremadura y Aragón—, el equipo de Moreno asume un rol principal en una negociación que ambas partes, consultadas por este medio, reconocen que «no será nada sencilla«.

Para empezar, la distribución de fuerzas es distinta a la de los pactos anteriores. Moreno necesita únicamente dos escaños para alcanzar la mayoría, aunque esto no implica que pueda descuidar el precio que Vox demande por su apoyo.

Desde Vox, afirman que no precisan sólo dos escaños, sino los 15 logrados en las urnas, ejemplificándolo así: «Tienes un Ferrari, que es la Junta de Andalucía, pero sin la llave correcta que posee Vox, no puedes ponerlo en marcha». Por ello, su intención es aspirar a la máxima influencia.

El presidente en funciones llega tras cuatro años de gobierno en solitario, estableciendo un estilo propio con su ‘vía andaluza’.

La moderación y estabilidad que ha exhibido podrían verse afectadas por las demandas de Vox, especialmente en torno a su principal reivindicación para 2026: la «prioridad nacional». Para Vox, es un punto innegociable, mientras que para el PP andaluz representa un obstáculo complicado de aceptar. Incluso llegó a calificarlo de «un eslogan vacío».

A favor de Vox está la inclusión de medidas similares en otros pactos regionales y que el PP bajo Alberto Núñez Feijóo haya considerado, siquiera, este marco de debate.

Debe recordarse que Génova preparó un documento marco para establecer las bases políticas y metodológicas que el PP deseaba aplicar en sus acuerdos postelectorales con Vox, siguiendo un criterio uniforme en toda España.

Un modelo para las elecciones generales

No obstante, más que en otros territorios, Andalucía podría servir de modelo para un posible escenario de cara a las generales, razón por la cual Génova sigue con máxima atención un proceso que por ahora mantiene con estricta confidencialidad Moreno y su círculo más estrecho.

Fuentes de ambos partidos confirman que Juanma Moreno mantiene su intención de gobernar con el respaldo de Vox, mas sin integrarlos en el Ejecutivo. Es relevante recordar que Vox ha obtenido ‘puestos’ en todos los pactos autonómicos anteriores: dos vicepresidencias y ocho consejerías.

Aunque se prevé que las negociaciones para la Junta sean más complejas y prolongadas de lo inicialmente estimado, esta semana será inevitable mostrar las primeras cartas en relación a la composición de la Mesa del Parlamento.

Negociaciones sobre la Mesa del Parlamento

Según la distribución de escaños, el PP dispone de tres de los ocho puestos; el PSOE, dos; Vox, uno; Adelante Andalucía, otro; y Por Andalucía, el último, con voz pero sin voto. En 2022, con mayoría absoluta del PP, Moreno cedió la Vicepresidencia tercera a Vox como muestra de «pluralidad».

Actualmente, la Mesa podría transformarse en un escenario complementario para las negociaciones del acuerdo de investidura, lo que indica que la configuración inicial podría modificarse.

En este contexto, cabe la posibilidad de alcanzar un pacto ‘al estilo balear’. En 2023, el PP cedió la Presidencia del Parlamento a Vox a cambio de su apoyo a la investidura de Marga Prohens, sin incorporarlos al Ejecutivo.

Sea como sea, la decimotercera legislatura andaluza arrancará el jueves. El nuevo presidente del Parlamento, que también será elegido esta semana, tendrá la tarea de encargar la formación del gobierno, responsabilidad que recae exclusivamente en el PP.

La primera sesión de investidura deberá celebrarse a más tardar el viernes 26 de junio, es decir, quince días después de la constitución de la Cámara.

Si entonces no resulta elegido Juanma Moreno, se concederá un plazo adicional de 48 horas para una nueva votación. En esta segunda ocasión, bastará con que acumule más votos a favor que en contra para ser investido.

Si la investidura sigue sin concretarse, la convocatoria se aplazaría hasta septiembre, un escenario que ninguno de los dos partidos desea enfrentar.

Scroll al inicio