Más de mil personas llegan nadando a Ceuta en una semana, saturando los centros de acogida

La Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma han emitido un comunicado conjunto tras una reunión de emergencia en la que reconocen el colapso del sistema de menores y la saturación del CETI tras registrar más de mil entradas en la última semana.

Migrantes esperan para acceder al CETI de Ceuta.

La Delegación del Gobierno en Ceuta y el Ejecutivo de la Ciudad Autónoma han demostrado este lunes una imagen de unidad institucional para afrontar la más reciente crisis migratoria que afecta a la ciudad. Tras una reunión urgente desde primeras horas de la mañana, ambas administraciones han difundido un comunicado conjunto en el que reconocen que la presión migratoria observada en los últimos días ha sobrepasado los recursos de acogida y ha producido el colapso del sistema de protección de menores, así como la saturación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).

El encuentro llega después de que, en apenas una semana, más de mil personas migrantes, entre adultos y menores, hayan entrado en Ceuta, la mayoría accediendo nadando por diferentes puntos del perímetro fronterizo, aprovechando las condiciones favorables del mar.

En el comunicado, la Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma reconocen que la situación ha causado una «presión extraordinaria sobre los recursos de acogida existentes», hasta el punto de generar «el colapso del sistema de protección de menores y la saturación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI)».

La situación es especialmente delicada en la red de protección de menores. La Ciudad Autónoma tiene bajo tutela a 430 menores extranjeros no acompañados, cifra que excede ampliamente la capacidad habitual de los recursos disponibles y que ha forzado, este mismo lunes, a reabrir las instalaciones de emergencia del Tarajal para alojar a los menores llegados en los últimos días.

La presión también se refleja en el CETI. La llegada constante de personas migrantes ha llevado al centro al tope de su capacidad, provocando que numerosos adultos permanezcan a la espera en los alrededores de las instalaciones y en los montes cercanos hasta que se liberan plazas. La única vía para aliviar esta saturación consiste en acelerar los traslados a la península de quienes ya han sido registrados e identificados, y han expresado su deseo de continuar allí el trámite de solicitud de protección internacional, siendo posteriormente derivados a la red estatal de acogida.

Migrantes esperan para acceder al CETI de Ceuta.

Frente a esta situación, el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, y el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, mantienen, según señala el comunicado, una coordinación constante para atender la emergencia desde los ámbitos humanitario, asistencial y de seguridad. Ambas administraciones aseguran además haber elevado la situación «al más alto nivel institucional», considerando que la magnitud de la presión migratoria exige una respuesta «extraordinaria e inmediata».

La reunión de este lunes también ha servido para rebajar las tensiones políticas que surgieron apenas veinticuatro horas antes. El domingo, el Gobierno de la Ciudad solicitó al Ejecutivo de Pedro Sánchez una reforma legislativa, alineada con la propuesta defendida por el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo, que permita la devolución inmediata de quienes acceden a Ceuta y Melilla nadando bordeando los espigones fronterizos.

Esta demanda surgió luego de que el Tribunal Supremo estableciera doctrina, señalando que el régimen especial de rechazo fronterizo no es aplicable a las entradas por vía marítima, incluso cuando se acceda rodeando los espigones. En estos casos, los procesos deben ajustarse al procedimiento ordinario previsto en la legislación de extranjería.

Pese a las diferencias evidentes a lo largo del fin de semana, ambas administraciones han decidido presentar un frente común este lunes. El comunicado conjunto implica un reconocimiento explícito de la emergencia migratoria que atraviesa Ceuta y la insuficiencia de los recursos actuales para atender el elevado número de llegadas, al mismo tiempo que solicita al Gobierno central la adopción de medidas urgentes para aliviar la presión en una ciudad que, una vez más, se encuentra en la primera línea de la frontera sur de Europa este verano.

Mientras tanto, la presión migratoria continúa en el terreno. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil mantiene sus embarcaciones desplegadas cerca de la playa del Tarajal para localizar a los nadadores que alcanzan aguas españolas y alertar a la Gendarmería Real marroquí, que acude a recogerlos antes de que logren llegar a la costa ceutí. La patrullera española incluso se aproxima a la orilla, junto a la aduana del lado marroquí, para informar a los agentes alauitas de la presencia de personas en el agua. En apenas media hora, EL MUNDO ha podido presenciar cómo dos jóvenes eran localizados mientras nadaban hacia Ceuta y eran rescatados por una embarcación semirrígida marroquí que los trasladó de regreso a la costa del reino alauí.

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