Juana Rivas informa que hace un año no mantiene contacto con su hijo menor, quien está en Italia con su padre

La mujer de Granada afirma que Francesco Arcuri bloquea cualquier contacto del niño con su familia materna y vuelve a poner en duda la resolución judicial que ordenó entregarle la custodia.

Juana Rivas el pasado septiembre, mes en que debía entregar a su hijo a su padre.

Juana Rivas ha denunciado que desde hace un año no puede comunicarse con Daniel, el menor de sus dos hijos, desde que éste se trasladó a Italia para vivir con su padre, Francesco Arcuri, cumpliendo una resolución judicial.

En una carta dirigida a los medios de comunicación, en la que exige «justicia, verdad y reparación«, la residente en Maracena (Granada) sostiene que su ex pareja impide que el menor tenga contacto tanto con ella como con su hermano y el resto de la familia materna.

La falta de comunicación continúa, según su testimonio, desde el 25 de julio del año pasado, fecha en que Daniel fue entregado a su padre, quien posee la custodia legal.

Rivas ha vuelto a cuestionar la permanencia del niño bajo el cuidado de Arcuri, investigado en Italia por un presunto delito de maltrato habitual, tanto físico como psicológico, hacia sus hijos. También ha recordado que el menor estaba en España protegido por una medida cautelar que en enero de 2025 detuvo provisionalmente su retorno a Italia.

No obstante, el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Granada decidió posteriormente ejecutar la sentencia y entregar al niño a su padre. Rivas ha subrayado que Arcuri fue condenado en España por maltratarla y ha acusado a la Justicia española de entregar a Daniel «como un trofeo«.

La granadina ha narrado además que, durante la madrugada del 31 de mayo pasado, una amiga en Carloforte les comunicó que había visto al menor en una silla de ruedas, acompañado de otros adolescentes.

Según Rivas, Arcuri no informó a la familia acerca de lo sucedido y respondió más tarde con un escueto mensaje asegurando que el niño estaba bien. Dada esta situación, afirma haber puesto los hechos en conocimiento de las autoridades italianas.

Rivas también ha criticado la «rapidez» con la que, en su opinión, se tramitan los procesos judiciales en su contra, contrastando con la lentitud de los casos abiertos contra su expareja.

Arcuri enfrenta desde el año pasado un proceso penal en Italia, cuyo juicio continuará en noviembre próximo ante el Tribunal Penal de Cagliari.

«Mientras tanto, mi hijo Daniel, una de las dos víctimas principales del delito del que se acusa a Francesco Arcuri, permanece bajo el control exclusivo y absoluto, sin contacto con ningún familiar, de su presunto agresor», ha denunciado Rivas.

En la carta, recordó que hace diez años regresó a España con sus hijos para solicitar protección luego de abandonar Italia, acusando a la Justicia de haberla «criminalizado, perseguido, encarcelado» y afectado su salud.

Rivas también afirmó que hay «muchas» madres que viven situaciones similares y reiteró su demanda de justicia. La mujer fue inicialmente condenada a cinco años de prisión por un delito de sustracción de menores. En 2021, el Tribunal Supremo redujo la pena a la mitad y posteriormente recibió un indulto parcial que dejó la condena en un año y tres meses de prisión.

Los hechos se remontan al verano de 2017, cuando permaneció desaparecida durante un mes junto a sus dos hijos para evitar entregárselos a Arcuri.

Scroll al inicio