En una entrevista con Euronews, el eurodiputado liberal alemán Engin Eroglu, presidente de la delegación del Parlamento Europeo para las relaciones con China, afirmó que el mercado europeo de 450 millones de consumidores otorga al bloque influencia frente a Pekín y desafía la pretensión de China de dominar globalmente.
Restringir el acceso de China al mercado de 450 millones de consumidores de la UE podría debilitar la economía china orientada a las exportaciones y representar un riesgo para la estabilidad política del país, indicó el eurodiputado alemán Engin Eroglu a Euronews, describiendo el modelo chino como «defectuoso».
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Sus declaraciones surgen en medio del aumento reciente de tensiones entre Bruselas y Pekín. La UE estableció un plazo hasta octubre para dialogar con China sobre cómo reducir el desequilibrio comercial, tras haberse registrado un déficit récord de 1.000 millones de euros en 2026.
Con la continua entrada masiva de importaciones chinas de bajo coste al mercado europeo, la Comisión Europea, que negocia en representación de los 27 Estados miembros, podría implementar restricciones antes de que se alcance un acuerdo satisfactorio.
“Si Europa limita aunque sea mínimamente el acceso a su mercado, las empresas nacionales chinas se verían perjudicadas, particularmente dado que el consumo interno chino está estancado”, explicó el eurodiputado a Euronews.
“El modelo chino presenta fallos, pese al despliegue tecnológico y la pompa,” añadió, haciendo referencia a la exhibición de robots humanoides durante la última celebración del Año Nuevo Lunar que captó la atención internacional.
Según él, si las restricciones de la UE provocaran despidos en empresas chinas, “esto podría derivar en problemas políticos para el gobierno chino”.
«Existe un elevado desempleo juvenil»
La Comisión Europea indicó el martes su intención de aplicar medidas unilaterales de defensa comercial para proteger el mercado de la UE frente al aumento de importaciones chinas antes del plazo de octubre.
Estas medidas podrían contemplar aranceles y cuotas sobre productos chinos que amenacen sectores específicos de la industria europea.
Tras el cierre del mercado estadounidense a las importaciones chinas mediante aranceles en 2025, China redirigió su exceso de capacidad industrial hacia la UE, ejerciendo presión sobre sectores clave europeos como el acero, la automoción y la química.
No obstante, según Alicia Garcia Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico en el banco francés Natixis, en 2026 las empresas estatales “zombie” representaban más del 12% del total de firmas registradas en China, cifra que supera en más del doble la proporción de 2018.
Un informe de principios de junio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló que las empresas chinas reciben entre tres y ocho veces más subvenciones que las compañías de países miembros de la OCDE.
Para Eroglu, este modelo no es sostenible y socava la aspiración de Pekín de reemplazar a EE. UU. como potencia económica y política global mediante una política comercial agresiva.
“Ya existe un alto desempleo juvenil. La confianza actual de China puede no reflejar la realidad. Esto implica que controlando el acceso a nuestro mercado, poseemos influencia sobre China.”
La Comisión Europea también podría establecer nuevos derechos antidumping sobre productos chinos, como ha hecho en varias ocasiones recientes.
Las denuncias por prácticas comerciales injustas planteadas por productores de la UE están aumentando, y por primera vez, la autoridad de la UE encargada de la aplicación comercial inició el jueves pasado una investigación sectorial apuntando al pato laqueado de Pekín.
“Espero que se evite un conflicto comercial, aunque el rápido deterioro de las industrias europeas complica no reaccionar,” concluyó Eroglu.

