El consorcio europeo H2Med inicia la fase final de diseño del hidroducto BarMar, una tubería submarina de 400 kilómetros que transportará hidrógeno renovable desde la Península Ibérica hasta el centro de Europa

El hidroducto submarino BarMar, que enlazará Barcelona con Fos-sur-Mer bajo 400 kilómetros de fondo marino en el Mediterráneo, ha comenzado oficialmente su fase de ingeniería detallada (Front-End Engineering and Design o FEED), el último peldaño técnico antes de que sus promotores adopten la decisión final para su construcción. El anuncio fue realizado el 16 de julio por el consorcio H2Med, posicionando a este hidroducto como la infraestructura submarina para transporte de hidrógeno renovable más extensa en desarrollo activo a nivel mundial.
El consorcio está integrado por la española Enagás; las francesas NaTran y Teréga; la portuguesa REN; y la alemana OGE. Después de concluir con éxito los estudios de ingeniería básica (pre-FEED) y cerrar el proceso de consulta pública en España y Francia durante julio, el proyecto avanza desde el análisis de viabilidad hacia el diseño técnico específico. “Este corredor, designado como Proyecto de Interés Común y Energy Highway por la Comisión Europea, aspira a su puesta en marcha en 2032”, explica Francisco de la Flor, consejero delegado de BarMar, en el comunicado oficial del consorcio.
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Durante la fase FEED se establecerá la ruta definitiva del hidroducto, se dimensionará la estación de compresión prevista en la parcela de la planta de regasificación de Enagás en Barcelona, se prepararán los expedientes para la tramitación administrativa y se redactarán las especificaciones técnicas para licitar la obra de construcción. El siguiente paso inmediato será la adjudicación del contrato de ingeniería FEED y el estudio marino detallado, programada para el último trimestre de 2026.
Apoyo de cinco países
El respaldo político hacia el proyecto se ha intensificado en las últimas semanas. El 6 de julio, los ministros de Energía de España, Francia y Portugal se reunieron en París junto con el comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, dentro del Grupo de Alto Nivel del Suroeste de Europa. Diez días después, el 17 de julio, una cumbre bilateral entre Francia y Alemania oficializó la incorporación de Berlín al impulso del corredor, comprometiéndose a colaborar durante el próximo año con España, Portugal y la Comisión Europea para definir el marco técnico y regulatorio que minimice los riesgos asociados al proyecto.
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Desde la perspectiva técnica, BarMar representa una obra de ingeniería sin precedentes en su categoría. El hidroducto estará compuesto por aproximadamente 33.000 tubos de acero al carbono, cada uno de 12 metros de largo, recubiertos con polietileno de alta densidad y hormigón. La mayoría del recorrido se desarrollará a profundidades entre 50 y 120 metros, aunque la ruta atraviesa cañones submarinos en el Mediterráneo occidental que llegan hasta los 2.600 metros.
En el extremo español, una estación de compresión de 60 megavatios (MW) aumentará la presión del hidrógeno antes de introducirlo en la tubería. En el extremo francés, una estación receptora en Fos-sur-Mer, ubicada en una parcela de dos hectáreas, conectará el hidrógeno a la red francesa y a los corredores de Europa central. La instalación avanza a un ritmo aproximado de dos kilómetros diarios, con el apoyo de buques especializados en tendido submarino.
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Dos tramos, un corredor europeo
BarMar constituye la parte más compleja del corredor H2Med, que además integra CelZa, una interconexión terrestre de 270 kilómetros entre Celorico da Beira (Portugal) y Zamora. Juntos, ambos tramos conforman el primer corredor europeo de hidrógeno renovable a gran escala, con capacidad para transportar hasta 2 millones de toneladas anuales, equivalentes al 10% de la demanda europea proyectada para 2030 según los objetivos de RePowerEU.
El financiamiento para los estudios actuales proviene de los 28,3 millones de euros asignados en enero de 2025 por el Mecanismo Conectar Europa (CEF) de la Comisión Europea. En abril de 2026, la Comisión ha lanzado una nueva convocatoria CEF-E dotada con 600 millones de euros, abriendo una ventana de financiamiento para la siguiente fase del proyecto. La Decisión Final de Inversión (FID) está prevista para 2029.
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