El lugar natal de Nico Williams: costas, piratas y una boda histórica que marcó el destino

Este pequeño municipio en el País Vasco francés se ha transformado en el refugio del futbolista pamplonés

El pueblo se aprecia a lo lejos con casas difuminadas a lo largo de la colina y una foto del jugador de fútbol del mundial Nico Williams

Viajes, fútbol y recuperación de su lesión. Nico Williams encuentra en el norte de España un espacio de tranquilidad para despejarse cuando la rutina se vuelve demasiado pesada. El jugador, que ahora se encuentra en Estados Unidos para disputar la final del Mundial 2026 contra Argentina, milita en el Athletic Club. Este equipo está radicado en Bilbao, pero cuando la ciudad resulta insuficiente, el futbolista elige San Juan de Luz, situado en el sur de Francia.

Lo que caracteriza sin duda a este municipio es el mar, las viviendas tradicionales y una historia ligada a los corsarios. Alberga a 14.000 habitantes y se localiza a pocos kilómetros de la frontera con España. Este lugar mezcla playas, patrimonio histórico y gastronomía, atrayendo así a miles de turistas anualmente.

PUBLICIDAD

Un pueblo con pasado corsario y señorial

Aunque hoy se presenta como un destino turístico pacífico, en los siglos XVI y XVII fue uno de los puertos más destacados en la costa vasca. Sus actividades principales giraban alrededor de la caza de ballenas, el comercio marítimo y los corsarios, marinos autorizados por la Corona para atacar barcos enemigos.

Un edificio con 3 plantas y dos torres bajas a los lados. Tiene grandes ventanales.

Esa herencia aún se puede apreciar al recorrer el casco antiguo, donde permanecen numerosas casas señoriales —como la de Luis XIV o la de la Infanta Joanoenia—, calles angostas y edificios que evidencian la prosperidad que alcanzó la población en aquel período.

PUBLICIDAD

San Juan de Luz y una boda en 1660 celebrada allí que modificó el curso de Europa

Poco conocido, pero con un papel relevante en la historia europea por un evento ocurrido en 1660. La iglesia de San Juan Bautista fue escenario de la boda entre el rey Luis XIV de Francia (el Rey Sol) y la infanta María Teresa de Austria, hija de Felipe IV de España, lo que refleja la historia común de la población vinculada con ambos países, no solo por proximidad geográfica sino por razones políticas.

Un retablo de varios metros de altura separado en tres pisos que alberga diferentes figuras cristianas. La decoración es rica y opulenta.

Este enlace fue algo más que una ceremonia real. Tuvo lugar después de la firma del Tratado de los Pirineos y simbolizó la reconciliación entre las coronas de Francia y España tras años de conflicto bélico. Hoy en día, la iglesia sigue siendo uno de los monumentos principales del municipio, destacando especialmente su retablo de madera del siglo XVII, diseñado bajo los cánones estéticos de la arquitectura clásica y adornado con motivos antiguos. La iglesia está declarada monumento histórico desde 1931 y es una parada obligatoria para quienes visitan la zona.

PUBLICIDAD

Más allá de Nico Williams: playas, gastronomía y ambiente sereno

Receta de merluza al cava (Adobe Stock)

Otra de las señas de identidad del municipio son las playas de aguas apacibles del mar Cantábrico. El paseo marítimo junto al puerto pesquero convierte este lugar en un destino ideal para los que desean relajarse sin perder el encanto de una villa marinera que en el siglo XVII prosperó gracias a la caza de ballenas, la pesca del bacalao y el comercio con las antiguas Indias Occidentales.

La oferta gastronómica constituye otro de sus principales atractivos. Los restaurantes y bares presentan una cocina que une la tradición vasca con la influencia francesa, destacando el pescado fresco, el marisco, los quesos de la región y la reconocida repostería local.

PUBLICIDAD

Que Nico Williams elija este lugar para descansar solo es un pretexto ideal para conocer una villa repleta de valor turístico. Próxima a España, con abundantes monumentos y una bahía protegida que es una de las más seguras de la costa atlántica francesa, se transforma en uno de los rincones más encantadores del litoral francés.

Scroll al inicio