Ha dejado el Hospital Universitario de Burgos después de once días, tras el accidente que terminó con la vida de toda su familia.

La hija de 9 años del bodeguero Iván Sanz, que resultó ser la única sobreviviente del accidente ocurrido el 6 de julio pasado en la A-67, cerca de Herrera de Pisuerga (Palencia), ha sido dada de alta y continúa su recuperación en casa. En el siniestro perdieron la vida sus padres y sus dos hermanos, de 17 y 14 años respectivamente.
La niña estuvo hospitalizada en el Hospital Universitario de Burgos desde el día del accidente, donde fue operada y mostró una evolución positiva a pesar de la gravedad de sus heridas.
La bodega Dehesa de los Canónigos, donde su padre, Iván Sanz Cid, ejercía como director general, difundió la noticia de su recuperación. «Carlota ya está en casa y avanza favorablemente como la luchadora que es», publicó la empresa en sus redes sociales.
El siniestro ocurrió alrededor de las 16:20 horas del 6 de julio, cuando el vehículo en el que viajaba la familia, oriunda de Valladolid y regresando de Cantabria, perdió el control en el kilómetro 83 de la A-67, realizando varias vueltas de campana. Los cinco ocupantes quedaron atrapados dentro del automóvil y la principal hipótesis sobre la causa, según los primeros testimonios, apuntó a una posible somnolencia del conductor.
Tras el accidente, fallecieron Iván Sanz Cid, director general de la bodega Dehesa de los Canónigos, su esposa y sus dos hijos adolescentes, de 17 y 14 años.
Esta tragedia generó un gran impacto en Valladolid, donde la familia era muy conocida debido a su relación con el sector vitivinícola y el ámbito empresarial de la zona.

