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- Fecha de publicación 19 julio 2026, 03:58 GMT
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El enfrentamiento más reciente entre las selecciones masculinas de fútbol de Argentina y España terminó con victoria para los europeos. En el único partido oficial disputado, el triunfo fue para los sudamericanos. Ambas selecciones están igualadas en triunfos, con seis cada una, y han empatado en dos ocasiones.
Este domingo, ambos equipos protagonizan una final sin precedentes en la historia de los Mundiales, no solo porque nunca antes se habían encontrado en esta fase, sino también porque es la primera vez que el campeón de la Copa América se mide contra el campeón de la Eurocopa para definir el campeón del mundo.
Además, Argentina arribó a este Mundial como número uno del ranking FIFA, mientras que España ocupa el segundo puesto. Desde la creación de esta clasificación en 1992, nunca se había dado que los dos primeros equipos se cruzaran en una final mundialista.
Españoles y argentinos comparten una historia y cultura profundas. Por ejemplo, la oleada migratoria masiva de europeos hacia Argentina a finales del siglo XIX y comienzos del XX se refleja en la presencia de tres jugadores apellidados Martínez en la Albiceleste, acompañados por un Álvarez, un Fernández, un González y un López, entre otros.
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El fútbol constituye un elemento central en esta relación. Incluso, futbolistas nacidos en una de las orillas han vestido la camiseta nacional del equipo contrario, además del papel destacado de estrellas argentinas en la liga española, siendo el ejemplo más significativo Lionel Messi.
Sin embargo, el historial en Mundiales entre ambas selecciones no es muy extenso: solo un encuentro oficial en el que Argentina superó a España 2-1 el 13 de julio de 1966, durante la fase de grupos de la Copa del Mundo de Inglaterra.
El primer cotejo entre ellos también fue ganado por los sudamericanos. Ocurrió en diciembre de 1952 en Madrid y finalizó 1-0.
La última ocasión en que se enfrentaron en un estadio fue el 27 de marzo de 2018, nuevamente en Madrid, en un amistoso previo al Mundial de Rusia 2018, con un marcador poco amistoso para Argentina: España 6 – Argentina 1.
Este domingo, a partir de la historia compartida, los equipos serán más que rivales: serán “enemigos íntimos”, título que también tuvo un álbum lanzado en 1998 por un argentino y un español, Fito Páez y Joaquín Sabina.
Además, esta será la segunda final mundialista en la que 22 jugadores y dos aficiones compartan el idioma de Cervantes. Esa situación sólo tiene otro precedente: la final de 1930, disputada entre argentinos y uruguayos.
Un siglo de éxitos
Ambas selecciones presumen de sus éxitos conseguidos en el siglo XXI.
España logró su primer Mundial en Sudáfrica, apoyada en una generación de jugadores destacados como Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Iker Casillas y Sergio Ramos.
Esa selección encadenó una racha de triunfos sin igual en las últimas décadas: dos Eurocopas (2008 y 2012) y, en medio, una Copa del Mundo (2010).
Como si fuera un reflejo al otro lado del Atlántico, la Argentina dirigida por Lionel Scaloni levantó dos Copas Américas consecutivas (2021 y 2024) y un Mundial en medio (2022).
En esta final en EE.UU., Argentina llega como vigente campeona mundial (Qatar) y actual monarca continental. España, en cambio, es la campeona europea, tras imponerse a Inglaterra hace dos años en Alemania.
Cabe destacar que está pendiente la disputa de la Finalissima entre ambas selecciones, el torneo que enfrenta a los campeones de América y Europa, programado originalmente para principios de este año. Sin embargo, por desacuerdos entre las federaciones y el conflicto en Medio Oriente, nunca llegó a jugarse.
Si España se impone, será la cuarta selección en la historia que ostenta simultáneamente los títulos de campeona del mundo y campeona de Europa.
Pero si gana Argentina, se unirá a un grupo aún más exclusivo: será la tercera selección que logra dos Mundiales seguidos, junto a Italia (1934 y 1938) y Brasil (1958 y 1962).

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Luego de su sólida victoria sobre Francia por 2-0 en semifinales de este Mundial, La Roja sumó 37 partidos consecutivos sin derrota. Su última caída se produjo contra Colombia en marzo de 2024, por un gol.
Curiosamente, con ese triunfo España superó la racha invicta que ostentaba la selección dirigida por Scaloni entre 2019 y 2022, que permaneció sin perder por 36 encuentros hasta caer 2-1 ante Arabia Saudita en el debut del Mundial de Qatar.
La última derrota de Argentina antes del actual Mundial fue contra Ecuador en septiembre de 2025, en la jornada final de las eliminatorias mundialistas.
Ídolo y discípulo, maestro y alumno
Un detalle que añade más interés al partido del domingo es que el “10” argentino podría haber sido el “10” español.
Lionel Messi desarrolló la mayor parte de su carrera en España, específicamente en el Fútbol Club Barcelona, que no solo lo convirtió en su máximo ídolo, sino que también financió su tratamiento de crecimiento, algo que ningún club en su país natal había aceptado.
De hecho, la AFA (Asociación de Fútbol Argentino) descubrió su talento mediante un video que el padre de Messi envió, lo que desencadenó la urgente organización de un amistoso sub 20 contra Paraguay el 29 de junio de 2004, donde Lionel vistió por primera vez la camiseta albiceleste para evitar que disputara un Mundial con la camiseta roja.
Otro dato curioso es que el principal sucesor del dorsal número 10 en el Barcelona tras la salida de Messi es la estrella actual de la selección española, Lamine Yamal, con quien el astro argentino se enfrentará por primera vez.
En las últimas horas, justo antes de la final, volvió a circular una foto de 2007 en la que un Messi de 20 años sostiene en brazos al bebé Lamine Yamal en el vestidor del Camp Nou para un calendario benéfico, una imagen que refleja cómo a veces la realidad juega con los guiones de la ficción.
Yamal, quien disputa su primer Mundial, nunca ha enfrentado a la Albiceleste, mientras que Messi —en su sexta Copa del Mundo— puede presumir de un récord perfecto frente a España (tres partidos, tres triunfos, con dos goles anotados). Cabe mencionar que el capitán argentino no participó en la dura derrota de 2018.

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Mientras la historia de Messi y Yamal como ídolo y discípulo en el Barcelona resulta fascinante, la relación entre los entrenadores de ambas selecciones finalistas es única en su género.
En 2017, el actual técnico argentino realizó un curso para profundizar en su preparación como director técnico, luego de haberse retirado como jugador dos años antes.
En Las Rozas, sede de la Real Federación Española de Fútbol, uno de sus instructores fue Luis de la Fuente, que entonces dirigía la selección sub 19 de España.
De allí nació una amistad y mutua admiración que ambos manifiestan en cada entrevista.
Curiosamente, aparte del vínculo personal, comparten un dato poco común entre entrenadores nacionales: ninguno ha dirigido un club profesionalmente.
Otro detalle peculiar sobre Scaloni es que reside en España en lugar de en Argentina, algo que generó controversia en la prensa argentina durante sus primeros años como entrenador principal.
Su domicilio oficial está en Mallorca, lugar de origen de su esposa, Elisa Montero.
Los jugadores que vistieron la otra camiseta
Según el portal deportivo español Marca, nueve futbolistas nacidos en Argentina han vestido la camiseta de La Roja: Alfredo di Stéfano, Héctor Rial, Juan Carlos Touriño, Óscar Valdez, Roberto Juan Martínez, Rubén Cano, Juan Carlos Heredia, Juan Antonio Pizzi y Mariano Pernía.
Destacan dos de ellos: uno por ser el único que ha defendido ambas selecciones (Di Stéfano) y otro por haberle anotado un gol a su país natal (Pizzi).
“La saeta” Di Stéfano, figura del Real Madrid, jugó seis partidos con la selección argentina y 31 con la española, tras obtener la nacionalidad española en 1956. Esto fue posible debido a que el reglamento de la época permitía cambiar de selección nacional.
Con Argentina ganó la Copa América en 1947 (entonces llamada Copa Sudamericana) y con España viajó al Mundial de 1962 en Chile, aunque no participó en ningún partido por una lesión muscular.
Pizzi, quien destacó en Tenerife, Valencia, Barcelona y Villarreal, fue convocado por España para la Eurocopa de 1996 y el Mundial de 1998.
Disputó 22 encuentros con España y anotó ocho goles, entre ellos uno contra Argentina en el amistoso del 20 de septiembre de 1995.

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Por su parte, el medio digital Bolavip de Argentina señala que no existen muchos precedentes de jugadores nacidos en España que hayan defendido a la Albiceleste.
Sin embargo, en los últimos años esto ha cambiado gracias a los esfuerzos de la AFA para reclutar hijos de argentinos en el exterior.
En la primera mitad del siglo XX destaca Pedro Suárez, un español que incluso llegó a jugar con Argentina en el Mundial de Uruguay 1930. Otro jugador que vistió la celeste y blanca en aquella época fue Manuel de Saá.
Este domingo, en la final, Argentina contará con un futbolista nacido en España.
Nicolás Paz, una de las promesas del equipo sudamericano e hijo de otro internacional argentino (Pablo Paz, participante del Mundial de 1998), nació en Santa Cruz de Tenerife.
Por lo tanto, más allá de estadísticas, rachas invictas y títulos, el vínculo entre España y Argentina tiene raíces profundas y numerosos capítulos.
Este domingo añadirá un nuevo capítulo en la final de un Mundial, donde por primera vez se medirán dos “enemigos íntimos”, como el disco de Fito Páez y Joaquín Sabina titulaba.
En aquella obra, el español cantaba:
He llorado en Venecia. Me he perdido en Manhattan. He crecido en La Habana. He sido un paria en París. México me atormenta. Buenos Aires me mata. Pero siempre hay un tren que desemboca en Madrid…
Y el argentino respondía:
En Buenos Aires falta guita, pero sobran corazones condenados a latir. En Buenos Aires amanezco, resucito. Me defiendo a gritos, quiero ser feliz…

